Dejaron centenares de muertos y millonarias pérdidas materiales en los tres países
Las lluvias que azotaron Venezuela, Colombia y Panamá en las últimas semanas dejando centenares de muertos y millonarias pérdidas materiales comienzan a dar una tregua, y las autoridades intensifican las labores para encarar la crítica situación.
En Venezuela las precipitaciones comenzaron a ceder en la mayor parte de las regiones costeras, las más afectadas por los deslaves e inundaciones que dejaron 35 muertos y 124 000 afectados.
El gobierno venezolano decretó estado de emergencia en ocho regiones del norte y ubicó a miles de damnificados en hoteles, edificios gubernamentales y otros cientos de refugios, a la vez que empieza a recibir ayuda internacional.
Llegaron tanques de agua, carpas, cobijas y colchonetas del Ecuador. Gracias Correa. Gracias Ecuador! Venceremos!, escribió el presidente Hugo Chávez en Twitter, en agradecimiento a la ayuda enviada por su homólogo ecuatoriano Rafael Correa.
Venezuela ya había recibido apoyo desde Bolivia, Colombia y Cuba para atender a los más de 100 000 afectados, y espera ayuda de Brasil y Nicaragua.
En Panamá, el presidente Ricardo Martinelli prevé declarar el estado de emergencia para enfrentar las fuertes lluvias de los últimos días, que dejan 10 muertos y unos 4000 afectados.
El cruce de buques por el canal de Panamá, por el que pasa 5 por ciento del comercio mundial, fue reanudado el jueves después de que permaneciera suspendido por 15 horas, al rebasar el agua los lagos que lo abastecen.
Los fuertes aguaceros han afectado sobre todo a Colombia, donde fallecieron 206 personas, algunas de ellas sepultadas bajo un alud de tierra en el barrio popular de La Gabriela, a las afueras de la ciudad de Medellín (noroeste).
Este jueves, de cielos parcialmente nublados y algunas precipitaciones leves, se empezó a emplear maquinaria en la remoción de tierra, pero no en los puntos donde los perros señalan que puede haber víctimas sepultadas. Hasta ahora se han recuperado 55 cadáveres de la avalancha, según reportes oficiales.
Además, hay 119 desaparecidos, 246 heridos, y 1,7 millones de personas afectadas en 28 de los 32 de departamentos del país. Mientras, 2049 viviendas quedaron destruidas y otras 275 000 afectadas, según el último balance oficial.