Es su modo de solucionar la crisis económica
El ministro de Cultura británico, Jeremy Hunt, está en el centro de las polémicas por haber declarado que los desocupados no pueden permitirse tener hijos, o deberían dejar de tenerlos, reportó este viernes la prensa local.
Durante un debate sobre los cheques de apoyo a las familias, que ahora serán limitados a quienes ganan menos de 44 mil libras al año (70 mil dólares), Hunt dijo que no es deber del Estado financiar un creciente número de niños en familias donde nadie trabaja.
El líder de la oposición, Ed Miliband, no tardó en reaccionar y dijo en una entrevista de televisión: "Creo que se debe ayudar a todas las familias de este país y ciertamente no darles una lección del modo que lo hizo Jeremy Hunt".
Una asociación de beneficencia para niños pobres definió los comentarios como "desagradables", mientras la parlamentaria laborista Kate Green dijo a la BBC: "Es profundamente equivocado que los niños tengan que sufrir por las condiciones en que se encuentran los padres. Es errado decir que solo los ricos y quienes están bien pueden convertirse en padres".
Sin embargo muchos conservadores le dieron la razón a Hunt. "Muchas personas que trabajan duramente ahorran antes de tener hijos y quien en cambio se queda en casa sin hacer nada no debería esperar que los contribuyentes paguen el precio de esta forma de vivir", dijo el parlamentario Philip Davies.