Protestas por la demora en las obras de reconstrucción de las provincias afectadas
Cientos de damnificados del terremoto de hace tres años en la costa central de Perú recordaron este domingo con golpes de ollas o "cacerolazos" la demora en las obras del Estado para la reconstrucción de las provincias afectadas por el desastre.
Los damnificados se concentraron en la ciudad de Pisco, perteneciente a la región Ica, una de las más afectadas por el terremoto de 7,9 grados de magnitud en la escala de Richter, que dejó mil.500 muertos, miles de damnificados y más de 70 mil viviendas destruidas.
El presidente del comité central de lucha de Pisco, Teodulo Hernández, anunció además que la población iniciará un paro indefinido buscando diálogo con el gobierno del presidente Alan García.
Los damnificados en Pisco expresaron su disconformidad con la ayuda brindada hasta el momento y reclamaron a las autoridades del gobierno central, regional y local atender sus demandas.
En la ciudad de Pisco, capital de la provincia del mismo nombre, 290 kilómetros al sur de Lima, todavía hay problemas de saneamiento y déficit de viviendas, según denunció Hernández, en declaraciones a emisoras.
Hernández anunció que los pisqueños acatarán un paro provincial indefinido para exigir a la presidencia del Consejo de Ministros la instalación de una mesa de diálogo a fin de encontrar soluciones a las problemáticas planteadas.