El doble atentado se produjo en el campo de Kacha Pukha, un centro de acogida para las personas que huyen de los enfrentamientos entre los talibanes y el ejército paquistaní
Al menos 41 personas murieron el sábado en dos ataques suicidas cometidos cuando se distribuía ayuda en un campo de refugiados en el noroeste de Pakistán, país sumido en una interminable ola de atentados de los talibanes aliados de Al Qaida.
El doble atentado se produjo en el campo de Kacha Pukha, cerca de la localidad de Kohat, un centro de acogida para las personas que huyen de los enfrentamientos entre los talibanes y el ejército paquistaní, cerca de la frontera con Afganistán.
Los ataques confirman la persistente amenaza que representan los insurgentes islamistas, pese a las ofensivas del ejército paquistaní y los crecientes ataques de aviones teleguiados estadounidenses contra dirigentes talibanes.
Al menos 41 personas murieron. Más de 64 están heridas. El balance puede agravarse, declaró el jefe de la policía de Kohat, Dilawar Khan Bangash.
Se trató de dos atentados suicidas. Parte de los cadáveres de los suicidas han sido recuperados. Las explosiones se produjeron en el momento de la distribución de ayuda a los refugiados, añadió.
Pakistán está sumido en una ola de violencia y atentados, especialmente desde que sus autoridades se aliaron a Estados Unidos en su guerra contra el terrorismo.