Declaran zonas de desastre regiones de Chile

Concentran el 80 por ciento de la población del paìs

Michelle Bachelet
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, declaró zonas de desastre a varias regiones chilenas. Internet

Concentran el 80 por ciento de la población del paìs

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, declaró zonas de desastre a las regiones de Maule, Bío-Bío, O Higgins, Araucanía, Valparaíso y Metropolitana, que concentran el 80 por ciento de la población del país.

La decisión fue tomada por los daños causados en esas áreas del territorio nacional por el devastador terremoto que golpeó severamente el centro y sur chileno causando, hasta el momento, 122 víctimas mortales y un alto número de heridos, según un balance provisional.

El sismo, de magnitud 8,8 según el servicio geológico de Estados Unidos y con epicentro en el sur de Chile, hizo temblar a la capital Santiago, derrumbando edificios y puentes, dejando una fábrica de químicos envuelta en llamas y cortando el servicio eléctrico y el telefónico en gran parte de la ciudad.

La gubernamental Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) dijo que no creía que se duplicara la cifra de más de un centenar de muertos. La directora de la Onemi, Carmen Fernández, estimó que en 72 horas las autoridades podrían tener una dimensión completa del impacto real del terremoto.

El sismo generó un tsunami que arrasó con la mitad de un pueblo en la isla chilena de Juan Fernández -ubicada a unos 600 kilómetros de la costa y casi a la altura de Santiago- y amenazaba con llegar a la Isla de Pascua, según Bachelet.

“Hay una enorme cantidad de daño que no sabemos su exacta dimensión y que está siendo evaluado”, dijo a periodistas la presidenta Michelle Bachelet.

El movimiento afectó a la refinería Bío-Bío de la petrolera estatal Enap y la estratégica industria minera.

Estaba sólo acá”, dijo Mario Riveros, guardia de seguridad de una planta industrial en Santiago, parado junto a un puente que se derrumbó. “Me daban ganas de llorar”, agregó.

El movimiento, más violento incluso que el mortífero terremoto que devastó a Haití recientemente, también desató el pánico en el popular balneario de Viña del Mar, situado sobre el Océano Pacífico.

Con la luz del día, policías y bomberos recorrían las calles en distintas ciudades de Chile con patrullas y sirenas para verificar la magnitud de los daños y socorrer víctimas. Automovilistas en la capital formaban filas en las estaciones de servicio para abastecerse de gasolina. Una de las autopistas urbanas de Santiago, Vespucio Norte, quedó destruida, con bloques de estructura descalzados y autos atrapados entre escombros.

Luego de varias réplicas, la mayor de ellas de magnitud 6,9, el aeropuerto de la capital fue cerrado por tener la torre de control dañada, según el Gobierno. Un policía en el lugar dijo que la mitad de la terminal estaba destruida y el canal estatal TVN aseguró que podría estar cerrada por tres días.

Al menos tres hospitales en la capital habían colapsado y en la ciudad de Concepción -400 kilómetros al sur de Santiago- el edificio del Gobierno local se derrumbó, según radios.

Aunque el sismo tuvo epicentro en el sur cerca de la localidad de Maule, 321 kilómetros al suroeste de Santiago y a 104 kilómetros de Talca -donde los locales comerciales de adobe se desplomaron pero no se reportaban víctimas-, se sintió hasta en la vecina Argentina. “Fue como ver el fin del mundo” dijo Vicente Acuña, un comerciante de 76 años de Talca.

En Santiago y otras ciudades del país miles de personas salieron de sus casas y acampaban en las calles por temores a las réplicas. Un edificio se derrumbó por completo en el barrio capitalino de clase media Maipú.

Aunque todavía no se sabía con exactitud el impacto del tsunami sobre el territorio insular de Chile, el Gobierno envió una fragata a la isla de Juan Fernández. La ola gigante además golpeó costas continentales en Iloca, donde no se reportaron víctimas de inmediato.

El Gobierno chileno ordenó evacuar algunas zonas de la Isla de Pascua, donde viven unas  cuatro mil  personas y donde se esperaba que golpeara el tsunami.

“No se sintió el sismo, pero hay cambios en la marejada. Estamos evacuando a la gente hacia las tierras altas”, dijo Luz Zasso, la alcadesa de la isla emblemática por sus moáis, estatuas de piedra monolítica características de Pascua.

El territorio de la Polinesia francesa en el Pacífico también fue colocado bajo alerta. Se esperaba que la primera ola tocara la isla Gambier a las 1550 GMT, luego Tahití a las 1750 GMT y Bora Bora a las 1815 GMT, informó en un comunicado el Alto Comisionado de la Polinesia Francesa.

El terremoto sacudió una zona donde hay grandes minas productoras de cobre pertenecientes al gigante estatal chileno Codelco y la minera global Anglo American, entre otras.

La mayor mina de cobre del mundo, Escondida, de BHP Billiton, funcionaba con normalidad, dijo el líder sindical Zeiso Mercado.

Pero las carreteras hacia la mina cuprífera Los Bronces, propiedad de Anglo American, estaban bloqueadas, según funcionarios de seguridad de la instalación. Las operaciones quedaron paralizadas en Los Bronces y El Soldado.

Un portavoz de Codelco dijo que se suspendió la producción en las minas El Teniente y Andina de Codelco por la falta de energía, pero que las minas no sufrieron daños graves. El ministro de Minería de Chile aseguró que retomar la producción de las minas de Codelco podría demandar dos días.

Chile se encuentra ubicado sobre la intersección de dos placas geológicas que constituyen una de las mayores zonas sísmicas del mundo. El país sufrió el mayor terremoto de que se tengan registro en la década de 1960 con una magnitud de 9,6.

“Yo vengo del terremoto de 1960 de Valdivia, fue tan terrible  yo pensé esto es como Valdivia y hasta aquí llegamos “, dijo Hilda Hasbun, un ama de casa de 62 años.