Niños de familias con dificultades financieras bajan rendimiento escolar
El estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos afectará aproximadamente a ocho millones de familias estadounidenses, de éstas, más de un millón de latinos de los 45 millones que viven en el país perderán su casa de aquí al 2012.
Según un estudio realizado por la principal organización latina La Raza que ha entrevistado a 25 hogares en todo el país, el promedio de pérdida por cada familia se evalúa en cerca de 90 mil dólares.
Y es que con el derrumbe del boom inmobiliario se ha puesto de manifiesto que se endeudaron sobremanera en la última década y no van a poder reembolsar los préstamos. Muchas ya han tenido que acogerse a programas públicos de ayuda y la mayoría tuvieron que gastar sus ahorros para salir adelante.
La Raza critica la actitud de las entidades financieras que otorgaron hipotecas. “Los hispanos y los negros tenían dos veces más posibilidades de recibir un préstamo de alto riesgo”, denuncia el texto.
A nivel psicológico los efectos son más que palpables. En el caso de familias con dificultades financieras por la crisis inmobiliaria el rendimiento escolar de los niños ha disminuido sustancialmente.