Internacionales

La lucha de Honduras es la lucha de todos los pueblos

Es momento de escuchar el clamor del pueblo, entender sus razones, sus peticiones. Reconocer que nuestra Honduras ha vivido sometida, agredida, y utilizada por un grupo que busca favorecerse dominando las instancias del Estado, han sumergido nuestro país en la miseria, con altos índices de pobreza, y que aun hoy sin importarles las repercusiones de esta crisis que afecta a las grandes mayorías continúan descaradamente en su afán de seguir dominando por la fuerza el Estado.

Honduras
"La lucha de Honduras es, sin duda, la lucha de todos los pueblos." | Reuters

Redacción Central |

Es momento de escuchar el clamor del pueblo, entender sus razones, sus peticiones. Reconocer que nuestra Honduras ha vivido sometida, agredida, y utilizada por un grupo que busca favorecerse dominando las instancias del Estado, han sumergido nuestro país en la miseria, con altos índices de pobreza, y que aun hoy sin importarles las repercusiones de esta crisis que afecta a las grandes mayorías continúan descaradamente en su afán de seguir dominando por la fuerza el Estado.

Heroica e histórica ha sido la lucha pacifica en la que ha participado el pueblo hondureño tras el golpe de estado, en defensa de sus derechos, de la restitución de su presidente José Manuel Zelaya y por la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.

Se habla mucho de la quimérica sucesión presidencial, de una falsa intervención del presidente Chávez, de un supuesto deseo del presidente Zelaya de perpetuarse en el poder, de supuestos delitos de Zelaya entre otras cosas, que simplemente, se utilizan como antifaz para ocultar las verdaderas razones por las que la iglesia, políticos, empresa privada, militares, el poder legislativo y el poder judicial conspiran contra un poder del Estado, financian, apoyan y ejecutan el golpe de Estado.

Mi padre, desde su campaña presidencial (2005), promovió su propuesta de participación ciudadana denominada “Poder Ciudadano” y presentó la “Ley de Participación Ciudadana” -aprobada el día de su toma de posesión 27 de Enero 2006- para que el ciudadano adopte un papel protagónico en la toma de decisiones y, de esta manera, utilizar mecanismos de participación como  el plebiscito y referendum, cabildos abiertos y la iniciativa ciudadana.

Desde que inició su gobierno mi padre, se decidió a cumplir sus promesas de campaña iniciando con la reducción a los precios de los combustibles lo cual provocó un enfrentamiento directo con las grandes transnacionales del petróleo.

Denunció el saqueo del cual ha sido víctima la empresa nacional de energía eléctrica y telecomunicaciones, trabajó por recuperar ambas, evitando la privatización de estas pocas instancias que aún guarda este país con un 80% de sus recursos privatizados.

La educación comenzó a ser gratuita para todos los niños, garantizó merienda escolar a más de 1 millón 600 mil  niños de escasos recursos, redujo la pobreza y extrema pobreza en casi un 10 por ciento en 2 años de gobierno, logra, por primera vez, la atención directa del Estado a 200 mil familias viviendo en extrema pobreza, energía eléctrica gratuita para los sectores más necesitados.

Sostiene los combustibles con el precio más bajo de Centroamérica, aumenta el salario mínimo en un 80%, se logra un crecimiento histórico de la economía después de 16 años de estar estancada.

Se fortalece la producción nacional de un país dependiente en un 70 por ciento de las importaciones, con la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), se capitaliza el banco del Estado logrando una numerosa producción de granos en el país.

Ingresan las empleadas domesticas al seguro social, se firma el convenio de cooperación con Petrocaribe, y a la vez se inyecta de conciencia social a la población.

Pero su gobierno fue víctima de los atropellos de los medios de comunicación, criticaron sus ideas, sus propuestas, y sus acciones. En ocasiones lo llamaron loco, le adjudicaban ignorancia, tildaron su gobierno de inoperante, luego le llamaron populista, ahora le llaman comunista, y prófugo de la justicia.

Mi padre enfrentó la desinformación, agresión y las denigrantes expresiones de los medios de comunicación que se encargaron de criticar con afán sus acciones. Denunció que los dueños de estos medios sostienen sus negocios a costa del Estado, contratos, exoneraciones de impuestos, concesiones millonarias, y negocios ilegales como  la compra y venta de armas, entre otros.

Se decidió entonces promover un diario del Estado “Poder Ciudadano” por un pueblo bien informado, y en el año 2008 inicia operaciones el canal estatal “Canal 8” Red informativa del Poder Ciudadano, ambos fueron duramente criticados, pero de esta manera logramos exponer a la población las acciones del gobierno sin ese amarillismo y apología del odio que imprimen los medios de comunicación que, hasta el día de hoy, continúan con su afán de perpetuar la ignorancia.

El presidente Zelaya continuó con su lucha por defender al pueblo hondureño que, en ocasiones, mostraba su desconfianza siendo Zelaya la primera persona que rompe los esquemas dentro de un puesto tan significativo como  la presidencia de la República.

Por primera vez ingresaban a Casa Presidencial los grupos indígenas, garífunas, los sectores sociales formaban parte de las mesas de dialogo y de la estructura del gobierno para ejecutar proyectos, vimos un presidente en el campo, en los barrios, en las comunidades y dejamos de esperar la imagen del mandatario detrás de su escritorio aislado de la realidad.

La realidad es lo que el pueblo vive con la desigualdad que impera donde 10 familias dominan el 90% del país.

En el 2008 mi padre emprende una nueva acción enmarcada en la Ley de Participación Ciudadana, luego de cometerse uno de los peores abusos de parte de la Corte Suprema de Justicia y el Congreso Nacional contra nuestra Constitución que, una vez más, se convierte en un documento al servicio de estas familias dominantes.

Diferentes congresos han modificado los pétreos de nuestra carta magna desde su redacción en 1982 al día de hoy, se han promovido reformas inconstitucionales y sus acciones muy poco han sido enmarcadas en la legalidad.

El Congreso Nacional presidido por Micheletti Baín no fue la excepción y la Corte Suprema, integrada por apoderados legales de banqueros, empresarios y políticos, avaló estas violaciones y protegió a quienes se tomaron atribuciones de modificar nuestros pétreos.

Ante los aberrantes atropellos, nuestro presidente decide proponer una cuarta urna en las elecciones generales de noviembre para que el pueblo decida si merece una revisión nuestra constitución, para evitar que se siga interpretando la constitución al antojo de quien desea beneficiarse por interés personal.

Esto desprende en los grupos de poder una reacción inmediata ya que. por muchos años, obtuvieron sus beneficios bajo la figura de una Constitución que se coloca al servicio de sus negocios.

El presidente quiso entonces someter a una encuesta de opinión el interés del pueblo para colocar la cuarta urna. Los grupos de poder sin duda se sintieron amenazados solamente con la propuesta y decidieron emprender todos sus esfuerzos por detener esta iniciativa.

De manera ilegal, la Corte Suprema declara la consulta ilegal. Los medios recurren a infundir temor en la población suponiendo que, detrás de ella, venía una intención de perpetuarse en el poder, y comienzan a utilizar una errónea imagen del presidente Hugo Chávez Frías, y ligan la iniciativa ciudadana para democratizar el Estado, la encuesta de opinión y la cuarta urna al socialismo, al comunismo, a una supuesta intervención extranjera, y a la más estúpida idea de violación a la Constitución.

La presión de la ciudadanía expresándose en favor de esta iniciativa fue algo que no soportaron los empresarios. Optaron por tomar un camino que, según ellos, detenía este proceso que ellos sintieron amenazante, el problema se resolvería sacando al presidente que proponía iniciativas “alocadas”, y que no goza de afinidad con los grupos de poder, y ejecutan el Golpe de Estado.

Desconocían que la iniciativa, más allá de ser guiada por el presidente, el pueblo hondureño entendía que esta propuesta sería una forma de liberarse de las cadenas que oprimen a las clases más desposeídas.

Nunca imaginaron los grupos de poder que no sería tan fácil callar el clamor de un pueblo, la resistencia mantiene su firmeza, su lealtad, y defiende principios justos.

Aún con la represión militar y policial, donde se ha irrespetado la integridad física y moral del pueblo con la brutal fuerza impuesta por este régimen golpista, la Resistencia marcha de manera pacífica cada día, se organizan en las aldeas, barrios y colonias en el territorio nacional aunque nuestros dirigentes son perseguidos, amenazados, no detienen su lucha.

Aceleraron (los enemigos del pueblo) con el Golpe de Estado los procesos de cambio, exhibieron sus intereses, y los “grupos de poder” que tres meses después de su toma de posesión denunció nuestro presidente, comenzaron a formarse en figuras con nombre y apellido.

El Golpe de Estado fracasa desde el mismo día que secuestran, expulsan al presidente y utilizan una carta de renuncia falsa. Desde el domingo 28 a hoy, los representantes del régimen de facto, sus asesores, sus medios, han demostrado al mundo su torpeza, su ignorancia y su falta de fundamento, permitiendo que la reacción Internacional sea justa y de condena al golpe de estado.

El régimen ha sido escuchado, se les ha permitido exponerse, y así mismo han sido rechazados, sancionados, y aislados por la comunidad internacional.

Hoy promueven los golpistas elecciones fraudulentas, los candidatos aliados al régimen no solamente se sientan a la par de Roberto Micheletti para avalar las constantes violaciones a los derechos humanos,  son también los que se jactan de defensores de la constitución siendo los principales promotores y ejecutores de las reformas inconstitucionales que han quedado impunes en nuestro país.

Es momento de escuchar el clamor del pueblo, entender sus razones, sus peticiones. Reconocer que nuestra Honduras ha vivido sometida, agredida, y utilizada por un grupo que busca favorecerse dominando las instancias del Estado, han sumergido nuestro país en la miseria, con altos índices de pobreza, y que aun hoy, sin importarles las repercusiones de esta crisis que afecta a las grandes mayorías, continúan descaradamente en su afán de seguir dominando por la fuerza el Estado.

En esta ocasión que se debate el futuro de nuestra nación, permitimos que estos mismos grupos que se imponen por la fuerza, sean los que elijan la desdicha para nuestro pueblo.

Muchas personas me comentan que será grandioso el legado que dejaremos a nuestros hijos, a las futuras generaciones y alaban mi testimonio.

Pero al detenerme a pensar en qué responderé a mis hijos, a mis nietos, a esas futuras generaciones cuando me pregunten por qué dialogamos con delincuentes, y por qué negociamos con criminales, será difícil hacerles entender con las respuestas que, hoy en día, nos hacen sentir hacemos lo correcto.

Mi conciencia guardará que no ha sido en vano la lucha pacífica, la diplomacia, el dialogo para lograr la restitución de nuestro presidente, pero pesará si el mal encuentra un aval para premiar un acto tan criminal como  este Golpe de Estado.

La lucha de Honduras es, sin duda, la lucha de todos los pueblos.

Xiomara H. Zelaya

también te puede interesar