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Golpistas hondureños siguen asesinando a miembros de la resistencia

Encontrado el cadáver del dirigente campesino Antonio Leiva, previamente secuestrado en el occidente del país, mientras sus compañeros del Frente Nacional contra el Golpe de Estado realizaron nuevas protestas en Tegucigalpa

Detenidos en Honduras
Detenidos por la policía antidisturbios. | daylife

Redacción Central |

Encontrado el cadáver del dirigente campesino Antonio Leiva, previamente secuestrado en el occidente del país, mientras sus compañeros del Frente Nacional contra el Golpe de Estado realizaron nuevas protestas en Tegucigalpa

Un nuevo asesinato cometido contra miembros de la resistencia hondureña por parte de los militares golpistas  fue denunciado al encontrarse el cadáver del dirigente de esa organización Antonio Leiva en una aldea de la zona de Santa Bárbara, en el occidente del país, tras haber sido secuestrado previamente.

Leiva se convirtió en la segunda víctima reportada en las últimas horas, pues menos de 48 horas antes, sicarios al servicio de  la dictadura dieron muerte al maestro Mario Contreras disparándole desde una motocicleta en marcha.

Según el informe preliminar del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), el maestro Contreras se encontraba a 100 metros de su residencia cuando dos hombres desconocidos que se trasladaban en moto le propinaron dos disparos en el rostro. Contreras fue trasladado a un centro hospitalario, pero falleció a los pocos minutos.

El Centro para la Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las Víctimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT) también denunció la muerte violenta de Contreras y en un comunicado afirmó que “según testimonio brindado por familiares al CPTRT, se presume que los hechos fueron ejecutados por sicarios, ya que el fallecido no fue despojado de ninguna pertenencia, descartando hasta el momento los indicios de robo”.

COFADEH ha registrado 16 asesinatos y decenas de heridos desde el golpe contra el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, el 28 de junio pasado, que estableció a Roberto Micheletti como gobernante de facto.

“Hemos investigado y documentado adecuadamente los casos de doce personas que han muerto en forma violenta, en la mayoría de ellos producto de la represión de la Policía a manifestaciones populares, y estamos completando la información relativa a otras”, dijo la presidenta del COFADEH Berta Oliva, a los medios internacionales.

“Tenemos docenas y docenas de denuncias de personas que han sido heridas y golpeadas en el marco de las protestas”, -agregó-, entre ellas el candidato presidencial independiente Carlos H. Reyes, quien se recupera de una severa lesión en uno de sus brazos.

La presidenta de COFADEH afirmó que su organización tiene información precisa “de 96 personas acusadas ante los tribunales de justicia por el presunto delito de atentar contra la seguridad del Estado, es decir, por sedición, un cargo que es de naturaleza estrictamente política”. De esas 96 personas, seis están detenidas en distintos centros penales, incluida una educadora.

Oliva denunció también que varios dirigentes opositores recibieron amenazas anónimas de muerte y que los miembros de COFADEH temen por su seguridad personal.

Entre los amenazados mencionó al candidato presidencial Carlos Reyes, el líder agrario Rafael Alegría, el dirigente obrero Juan Barahona, la diputada izquierdista Silvia Ayala y el activista de los derechos humanos Andrés Pavón.

La COFADEH, creada en la década de 1980 por familiares de unas 180 personas desaparecidas por los militares, estudia la posibilidad de presentar denuncias ante organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o la Corte Penal Internacional.

Por otra parte,  cientos de personas se concentraron este sábado en el popular barrio El Pedregal de la capital hondureña, exigiendo la restitución del presidente Manuel Zelaya y el levantamiento de un decreto que restringe las garantías individuales.

Desafiando el estado de excepción que el gobierno de facto decretó el pasado domingo, el Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado organizó un festival de arte en este humilde barrio en el que hace unas dos semanas se produjeron  choques entre manifestantes y policías.

El cantante Nelson Pavón, que se define como artista de la Resistencia, fue uno de los que animó con música la protesta que intercalaba con llamados a intensificar la lucha para provocar la caída de la dictadura y el regreso al orden constitucional.

“Cerraron Radio Globo y Canal 36, pero no nos callarán”, “Ellos tienen armas, nosotros tenemos ideas y las ideas triunfarán”, decían algunos de los carteles que exhibían los manifestantes.

Muchos vestían camisetas verdes, que se han convertido en símbolo de repudio a las restricciones impuestas por el gobierno a la libertad de expresión, como fue el cierre -el pasado lunes- de la radioemisora Globo y el canal 36 de televisión, únicos dos medios abiertamente de oposición.

En la panadería del barrio, muy cerca de donde se hallaban los manifestantes, unos parlantes reproducían la señal de la emisora que sigue transmitiendo por Internet.

“Estamos haciendo esto desde que cerraron la radio, muchos vecinos que no tienen conexión a Internet se vienen acá para escucharla”, dijo a la AFP la propietaria del pequeño negocio.

En otro sector de la capital, en el concurrido boulevard Morazán, frente a las clausuradas instalaciones de Globo, un grupo de periodistas y trabajadores de la emisora agitaban cintas verdes y entregaban propaganda a los conductores de los vehículos que pasaban.

Rafael Alegría, dirigente campesino, aseguró que se realizan protestas en diferentes lugares del país.

En San Pedro Sula, 240 km al norte de Tegucigalpa, los activistas de la Resistencia bloquearon la calle principal que conduce a Puerto Cortés, por donde fluyen mayoritariamente las exportaciones e importaciones del país.

Mientras tanto, 38 campesinos detenidos en la Penitenciaría Nacional, 25 km al norte de Tegucigapa, iniciaron este sábado una huelga de hambre, para reclamar la restitución de Zelaya y su propia liberación.

Los campesinos, acusados de sedición, fueron desalojados el miércoles pasado por la Policía de las instalaciones del Instituto Nacional Agrario, que mantenían ocupado desde el 28 de junio.  Así lo informó a EFE el dirigente campesino Rafael Alegría, quien indicó que los detenidos “también piden que se les ponga en libertad.

“Nuestros compañeros exigen además la protección de los documentos agrarios en el INA que tienen que ver con tierras para los campesinos que la necesitan y que se agilice el proceso de reforma agraria en el país”, añadió Alegría.

El dirigente dijo que profesionales de las leyes aglutinados en la Barra de Abogados en Resistencia contra el golpe de Estado defenderán a los campesinos.

Un hermano del maestro asesinado ayer en Honduras exhortó a la población a proseguir en la resistencia contra el golpe de Estado y en demanda de la restitución del orden constitucional.

“Es ahora o nunca”, dijo Erasmo Contreras durante el velorio de su hermano menor Mario de 30 años, “ultimado por dos hombres que se movilizaban en moto y le dispararon directamente al rostro”, relató.

Contreras explicó que su hermano tuvo una activa participación en las marchas del Frente Nacional contra el golpe de Estado por la reposición del presidente Manuel Zelaya, derrocado por los militares el 28 de junio pasado.

Los pueblos nunca podrán liberarse sin poner la ofrenda de la semilla que va a germinar, afirmó Contreras parafraseando la consigna de la resistencia “Sangre de mártires, semilla de libertad”.

Desde Estados Unidos  líderes demócratas de la Cámara de Representantes afirmaron  que los republicanos que apoyan al Gobierno de facto en Honduras son una minoría, y advirtieron  urgirán que Washington rechace los resultados de los comicios de noviembre próximo si no se resuelve la crisis.

“Si el Gobierno de facto sigue dilatando este proceso (para resolver la crisis a través del diálogo), urgiremos a nuestro Gobierno a no reconocer sus próximas elecciones el 29 de noviembre”, advirtieron en una carta enviada hoy al presidente del Congreso hondureño José Ángel Saavedra.

Los seis legisladores reiteraron su llamamiento al diálogo, pero dejaron en claro que los republicanos que han visitado Honduras recientemente “expresaron un punto de vista muy distinto al de la posición de la administración del presidente (Barack) Obama y a la del partido Demócrata, que es mayoría en el Congreso”.

“El golpe de Estado contra el presidente Zelaya fue inconstitucional; la ausencia de un presidente legítimo, las violaciones de los derechos humanos y la restricción de las libertades civiles son inaceptables; y estas condiciones imposibilitan elecciones justas y libres”, reza la misiva.

“Hacemos un llamamiento al Gobierno de facto de Honduras a restituir el orden constitucional y a respetar la libertad de expresión y los derechos humanos reconocidos internacionalmente”, agregó la carta, firmada por los legisladores James McGovern, Janice Schakowsky, Gregory Meeks, Bill Delahunt, Sam Farr y Xavier Becerra.

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