Paralelamente, se propuso la exclusión del gobierno de facto del Consejo de Derechos Humanos y España prohibió la entrada al país de funcionarios del régimen golpista
Miles de manifestantes volvieron hoy a salir a las calles de Honduras en su jornada número 80 consecutiva en defensa del orden constitucional. y de condena al gobierno de facto.
La marcha en Tegucigalpa salió de la Universidad Pedagógica Nacional y recorrió varias colonias capitalinas para exigir la restitución del presidente Manuel Zelaya, derrocado el pasado 28 de junio.
En San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, a 250 kilómetros al norte de Tegucigalpa, a media tarde comenzó una concentración en el parque central, a la cual los manifestantes acudieron con camisetas negras y faroles.
La dirigente sindical Maritza Somoza dijo que la resistencia al golpe militar continúa firme en esa urbe, el principal centro industrial del país.
El coordinador general del Frente, Juan Barahona, subrayó en un discurso en la manifestación de la capital del paìs que la movilización popular abarca los 18 departamentos de la nación y se mantendrá hasta obtener la victoria.
Otro de los dirigentes del Frente, Rafael Alegría, explicó que la caminata de este lunes antecede a un gran desfile de la resistencia este miércoles, cuando se cumplen 188 años de la independencia nacional.
Israel Salinas, secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores, informó que demostraciones similares tendrán lugar en el resto de las ciudades del país.
La manifestación en la capital fue vigilada de cerca por fuerzas de la policía especial antimotines y soldados del ejército, que formaron dos largas filas a ambos lados de los participantes en la caminata.
Alegría alertó nuevamente a los organismos defensores de los derechos humanos de esa acción, que describió como una intimidación sicológica a los miembros de la resistencia.
Por otra parte, . La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) apoyó hoy la solicitud de México, Argentina, Cuba y Brasil para excluir a Honduras de la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU..
"Estos países han solicitado que el representante hondureño no participe en la sesión actual del Consejo que se celebra desde hoy, 14 de septiembre, al 2 de octubre en Ginebra, por su rechazo al golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucionalmente electo de Manuel Zelaya", agregó la FIDH en una nota.
Se sumó así a las peticiones de exclusión de Honduras formuladas en el seno del Consejo de Derechos Humanos e instó a ese órgano a que adopte "una resolución de urgencia condenando el golpe de Estado y las violaciones de derechos humanos cometidas".
El secretario general de la FIDH, Luis Guillermo Pérez, lo justificó porque, en Honduras, desde el golpe de Estado se han producido "obstáculos" a la acción de la justicia, "la limitación drástica a la libertad de prensa y atentados contra la libertad de expresión, así como la militarización de funciones de seguridad e instituciones estatales".
Pérez denunció que el aparato judicial "se ha instrumentalizado para perseguir penalmente a decenas de manifestantes contra el régimen de facto".
La FIDH igualmente alertó del deterioro de la situación de Honduras en materia de Derechos Humanos, con una polarización creciente de la población y la continuación de la violación masiva de los derechos humanos.
Mientras tanto, el canciller español, Miguel Angel Moratinos, anunció que España prohibirá la entrada a personalidades del Gobierno de facto de Honduras que impiden el retorno del orden constitucional a ese país.
La Unión Europea tiene previsto aprobar una declaración sobre Honduras en la que se advertirá al Gobierno de facto de ese país que prepararán medidas más restrictivas si la situación política no mejora.
Moratinos señaló en conferencia de prensa que, una vez que se tome esa decisión comunitaria, "España, a partir de mañana, tomará las medidas de impedir la entrada en territorio nacional de un número importante de personalidades" del actual régimen hondureño.
Esas personalidades, dijo, son "las que siguen obstaculizando" el retorno del orden constitucional y del presidente Manuel Zelaya.
El jefe de la diplomacia española afirmó que las elecciones convocadas para el 29 de noviembre próximo en Honduras "no tendrán legitimidad" si no se producen en el marco de la vuelta al orden constitucional y el retorno del derrocado presidente Manuel Zelaya.