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Denuncian que militares pinochetistas dirigen la represión en Honduras

Sindicalistas hondureños dijeron que son elementos acusados de crímenes, torturas y desapariciones

Tegucigalpa
Denuncian que militares pinochetistas dirigen la represión en Honduras | Reuters

Redacción Central |

Sindicalistas hondureños dijeron que son elementos acusados de crímenes, torturas y desapariciones

José Luis Baquedano, de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras y Feliciano Martínez, dirigente campesino e indígena de ese país denunciaron que militares participantes en la dictadura de Augusto Pinochet se encuentran dirigiendo la represión contra las protestas populares en la nación centroamericana.

Ambos participan en un congreso que se efectúa en Panamá auspiciado por el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales y señalaron también al ex capitán Billy Fernando Joya como jefe, en la década de los 80 del Escuadrón de élite “Lince”, de los Cobras, autor de numerosos asesinatos y desapariciones.

Baquedano reveló los  vínculos entre los golpistas hondureños, el venezolano Robert Carmona y el cubano estadounidense Otto Reich, especialistas en la “guerra sucia” que colaboraron con Pinochet en Chile y con los militares de la dictadura argentina.

Las organizaciones de derechos humanos reconocieron hasta ahora nueve muertos a causa de la represión, pero los sindicatos estiman que la lista es más extensa, debido a que las protestas alcanzan a departamentos, municipios y ciudades como Olancho, Ojotepeque, Occidente, Oriente, Santa Bárbara, Choluteca y El Paraíso.

Por su parte, Martínez dijo que el Frente Nacional de Resistencia aumenta la presión contra los golpistas a través de la toma de instituciones públicas y carreteras y la construcción de medios alternativos, pese al fuerte despliegue de la policía y el ejército.

“Exigimos el retorno del presidente Manuel Zelaya y la creación de una Asamblea Nacional Constituyente”, reseñó.

Martínez acusó a la jerarquía de la Iglesia Católica de unirse al complot contra Zelaya, pero instó a los feligreses a luchar por la justicia social, en contra del régimen de facto.  

Por su parte, el mandatario legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, llamó  a la población a impedir las elecciones presidenciales de noviembre, alegando que serán usadas por el Gobierno de facto para legitimarse y no pagar por la asonada y atropellos al pueblo.

“El pueblo no debe permitir esas elecciones para que se legitime el grupo golpista, porque ellos están negociando con los candidatos de los grandes partidos con el fin de legitimar su  golpe y salir impunes”, dijo.

Mientras tanto, una nueva demostración antigolpista se realizó este sábado en Tegucigalpa, donde miles de personas partieron desde la Universidad Pedagógica y recorrieron diversos barrios populares.

“Este movimiento no se detendrá y que el que se le oponga se le aplastará”, cantaron los manifestantes del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado del 28 de junio.

Avanzaron por el bulevar Fuerzas Armadas, sur, hacia La Pradera y Las Torres, barrios de trabajadores y la zona del aeropuerto Toncontín para tributar un homenaje, con cantos y actos culturas, a Isis Murillo.

Murillo murió el 5 de julio por disparos  de militares cuando miles de personas esperaban recibir a Zelaya que llegaba en un avión venezolano, al cual militares impidieron aterrizar.

Sergio Rivera, dirigente del sector de los maestros que también participan en la protesta, dijo por su parte a Acan-Efe que los policías y militares “van atrás y adelante de la marcha, pero en una actitud amenazante”.

“Más pareciera que lo que buscan es hacernos una encerrona, pero el pueblo está venciendo el miedo y está saliendo a las calles para sumarse a esta resistencia prolongada”, añadió Rivera.

Añadió que, para la próxima semana, está previsto retomar las protestas en diferentes regiones del país, “como nuevas medidas de presión para agilizar la salida del golpista Roberto Micheletti del poder y restituir a Manuel Zelaya en la Presidencia”.

Estuvieron frente a la residencia del dirigente popular Carlos H. Reyes, quien se recupera de varias lesiones que recibió hace dos semanas al ser golpeado severamente por policìas.

El Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado, integrado por centrales de docentes, obreros y estudiantes, así como dirigentes de partidos políticos y otras organizaciones, lleva a cabo desde el día del golpe manifestaciones en reclamo de la restitución de Zelaya.

Once manifestantes, incluido un venezolano-colombiano, fueron enviados la tarde del viernes a la principal cárcel del país, la Penitenciaría Nacional, en Támara, 25 km al norte de la capital, acusados de sedición, robo y daños a la propiedad privada.

Pero los juzgados anularon las pruebas presentadas contra los manifestantes, sindicados de fabricar 13 bombas molotov y seis explosivos que, según la policía, fueron hallados en la Universidad Pedagógica, de donde salen las manifestaciones en la capital y donde pernoctan quienes llegan del interior del país.

Los participantes en la manifestación de este sábado se congregaron en la salida sur del aeropuerto internacional, donde fue asesinado Isis Obed Murillo el 5 de julio último.

En una pequeña plaza en el lugar, renombrada por la resistencia con el nombre del joven, los manifestantes realizaron un acto y una ceremonia religiosa para homenajear a las víctimas de la represión.

El sacerdote católico Andrés Tamayo dijo que es un lugar maldito porque las fuerzas del mal derramaron sangre inocente, pero a la vez, un sitio bendecido, porque el ejemplo de Murillo inspira valor para seguir la lucha.

Con nosotros está la paz y la justicia, donde está Dios, con ellos, los golpistas y los de blanco (partidarios de la asonada), están las armas, la muerte y el Diablo, afirmó.

El pastor evangélico Víctor Cortés aseguró que la represión y las muertes provocadas por las fuerzas armadas y la policía no debilitarán la resistencia pacífica en reclamo de la restitución del orden constitucional.

Sangre de mártir, semilla de libertad, coreó la multitud, tras dedicar un minuto de aplausos a Murillo y a los otros miembros del Frente asesinados durante la represión a las manifestaciones populares.

Varios miles de personas se concentraron en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares (STIBYS) y luego marcharon por barriadas populares en su camino al aeropuerto.

Hicieron un alto frente al diario La Tribuna, para repudiar el apoyo de su propietario, el ex presidente liberal Carlos Flores Facussé (1998-2002) a la asonada militar que depuso a su copartidario Manuel Zelaya.

El coordinador del Frente, el líder sindical Juan Barahona, en un discurso en la Plaza Isis Obed Murillo subrayó que la lucha proseguirá hasta lograr la restitución de Zelaya y luego por una asamblea constituyente.

Cuarenta y nueve días de resistencia y vamos a seguir, hasta lograr una Honduras justa y digna, con oportunidades para todos y no sólo para una minúscula oligarquía que nos oprime, afirmó.

Barahona anunció para este domingo una asamblea nacional de las organizaciones del Frente en la sede del STIBYS.

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