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Producción de vacuna contra gripe H1N1 comenzara en cinco o seis meses

Lo anunció la Organización Mundial de la Salud aunque aceptó pueden eliminarse algunas pruebas para acelerar el proceso

Virus gripal A(H1N1)
Producción de vacuna contra gripe H1N1 comenzara en cinco o seis meses | Reuters

Redacción Central |

Lo anunció la Organización Mundial de la Salud aunque aceptó pueden eliminarse algunas pruebas para acelerar el proceso

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció  que el desarrollo de la vacuna contra la gripe pandémica, es  un proceso que necesita entre cinco y seis meses.

Este periodo es el que se requiere si se aplican todos los controles, aunque en este caso es posible que algunas pruebas no se realicen, con el objetivo de acelerar el proceso de producción.

Para obtener una vacuna en concreto primero se debe identificar el nuevo virus en varios laboratorios de la red de Centros Colaboradores de Referencia e Investigación de Gripe de la OMS.

Si se concluye que es una nueva variante y es necesaria la vacuna, comienza el proceso.

Primero, debe prepararse lo que se denomina el “virus cepa”, lo que significa que el mismo debe adaptarse para poder manipularlo y crear la vacuna.

Para lograrlo, se mezcla el nuevo virus con otro producido de forma estándar en laboratorio y se les deja crecer juntos.

Después de tres semanas, las dos cepas forman un híbrido que ya podrá ser manipulado.

Este híbrido debe probarse, para comprobar que contiene las sustancias necesarias y es seguro.

Una vez que este proceso ha acabado (dura otras tres semanas), el nuevo virus se distribuye a las farmacéuticas que lo van a producir.

Las farmacéuticas, a su vez, toman el híbrido y prueban diferentes condiciones de crecimiento en huevos de gallina, el método de producción usado más frecuentemente.

El virus se mantiene dentro de los huevos dos o tres días durante los cuales se multiplica y, posteriormente, se separa el virus del huevo.

El virus parcialmente puro se mata con químicos y la proteína externa se purifica y se convierte en cientos o miles de litros de proteínas de virus purificadas, llamadas antígenos, el ingrediente activo de la vacuna.

Producir cada lote de antígenos lleva unas dos semanas y el proceso puede comenzar cada pocos días.

Los Centros Colaboradores de la OMS producen unos reactivos que también distribuyen a las farmacéuticas para que midan cuánto virus están generando y si los están empaquetando en la dosis correcta.

“Este proceso necesita al menos tres meses y a menudo representa un cuello de botella para los productores”, reza el documento de la OMS.

Los reactivos son el centro del proceso de control de calidad, que, además, tiene que tener en cuenta la esterilidad del producto, la concentración de proteína y haberlos testado en animales, proceso este último que se prolonga otras dos semanas.

El documento de la OMS recuerda que en algunos países es obligatorio probar en humanos una nueva vacuna (puede durar unas cuatro semanas), pero en otras naciones no.

El último paso es la aprobación por las agencias reguladoras, cuyos requisitos varían en cada país, dijo la agencia EFE

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