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Zelaya: la cúpula militar golpista hondureña tiene que irse

Añadió que una nueva generación tendrá que asumir la dirección de las fuerzas armadas porque no aceptará mercenarios ni terroristas en esos cargos

Manuel Zelaya
Zelaya: la cúpula militar golpista hondureña tiene que irse | AP

Redacción Central |

Añadió que una nueva generación tendrá que asumir la dirección de las fuerzas armadas porque no aceptará mercenarios ni terroristas en esos cargos

El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, reiteró este martes su decisión de regresar a su país, pero advirtió que no aceptará “mercenarios” ni “terroristas” en el gobierno y que “la cúpula militar tiene que irse”.

En una entrevista exclusiva con DPA, Zelaya admitió que vive el momento “más difícil” de su vida” y que el peligro crecerá cuando inicie su anunciado regreso a Honduras, algo que según sus más cercanos colaboradores es “inminente”.

“Los jefes actuales, la cúpula (del Ejército) tiene que irse. Tendrá que venir una nueva generación a dirigir las fuerzas armadas, que no esté comprometida con ese tipo de eventos que han ofendido a la Nación”, dice aludiendo al golpe de Estado del pasado 28 de junio.

Zelaya descarta que las sanciones económicas anunciadas por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos hagan caer al presidente de facto Roberto Micheletti, pero agradece la presión de esos países poderosos frente “a un régimen que se sostiene con las bayonetas”.

“La base de ellos es el poder militar y se sostienen a pura represión, con censura de prensa, control mediático, restricción de libertades públicas, atemorizar, es un régimen terrorista”, advierte en una sala de la  embajada hondureña en Managua.

En este escenario, “la presión internacional ha sido muy significativa, habla muy bien de lo que significa la sociedad del siglo XXI, que está defendiendo principios valiosos y no solamente intereses. Antes los golpes de Estado se aplaudían, ahora se rechazan”, afirma Zelaya.

Revela que mantiene comunicación “permanente” con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, desde que propuso la mediación del presidente costarricense Oscar Arias en una negociación que hoy permanece estancada.

Sin embargo, cuestiona la “doble moral” del gobierno de Washington, ya que “hay miembros del Senado y del Congreso que apoyan el golpe”, así como “el grupo de los Halcones” entre los que figuran personajes como Otto Reich y Robert Carmona. “Son demócratas hacia Estados Unidos y hacia fuera son tiranos”, comenta.

Zelaya está decidido a regresar a Honduras, pese a que sabe que corre “mucho peligro”, porque el general Romeo Vázquez Velásquez, jefe de las Fuerzas Armadas, “ha dicho que me va a mandar a asesinar y tengo que cuidarme”.

Sin embargo, asegura que no siente miedo y recomienda: “Los políticos que quieran hacer cambios en el mundo, deben actuar sin temor, sólo temerle a la sabiduría de Dios”, proclama ajustándose su característico sombrero blanco de ganadero.

A la pregunta de cómo retomaría el gobierno con un Parlamento en contra y con entidades del Estado implicadas en el golpe, responde que la situación no es diferente a la que  existió antes de su derrocamiento, pero ahora sus adversarios “se han desenmascarado”.

“Ellos han cometido un delito imprescriptible, un delito de alta traición, además de que han restringido libertades públicas y violado los derechos humanos, están condenados ante la historia. Son terroristas”, subraya.

Las marchas a favor de Zelaya continúan en diferentes regiones del país, que, según fuentes del Gobierno golpista que encabeza Roberto Micheletti y de la empresa privada, ya comienza a sentir con más fuerza los efectos económicos derivados de la crisis política a raíz del derrocamiento de Zelaya, el 28 de junio pasado, por los militares.

Según el presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Amílcar Bulnes, el turismo y los servicios se han visto muy afectados, aunque la producción agrícola, industrial y el comercio se desarrollan normalmente.

Por su parte, la ministra de Turismo del Gobierno que preside Micheletti, Ana Abarca, confirmó a Acan-Efe que la crisis “está afectando mucho” al sector, aunque no precisó un monto de pérdidas.

El presidente de la Cámara Hondureña de Turismo, Epaminondas Marinakys, calculó en unos 50 millones de dólares las pérdidas mensuales, partiendo de que Honduras tuvo unos 600 millones de dólares en ingresos por turismo en 2008.

Miles de activistas del movimiento de resistencia que apoya a Zelaya se concentraron este martes en la populosa colonia Kennedy de Tegucigalpa, donde anunciaron que el viernes le acompañarán cuando llegue al país, como ha anunciado, mientras que para mañana tienen prevista una jornada cultural en la Universidad Nacional Autónoma.

El secretario de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), Juan Barahona, declaró a Acan-Efe que para mañana está prevista un nueva movilización en Tegucigalpa, a la vez que estudiantes de secundaria se concentrarán frente al Parlamento.

Miles de hondureños marcharon este martes en Tegucigalpa para exigir el retorno del depuesto mandatario Manuel Zelaya y gritaron consignas contra el gobierno de facto de Roberto Micheletti.

Cubriéndose con paraguas del fuerte sol del mediodía, los manifestantes marcharon pacíficamente por las calles de la Colonia Kennedy, un barrio de clase trabajadora del este de Tegucigalpa, vigilados de cerca por algunos policías.

La marcha fue conducida por sindicalistas y dirigentes de los maestros, que han convocado a una huelga nacional para el jueves y viernes para presionar por el retorno de Zelaya.

“Arriba, abajo, golpistas al carajo”, coreaban los manifestantes, estimados en casi un millar, quienes gritaron muchas consignas contra Micheletti, en especial cuando por altavoces fue anunciado que su régimen exigía la salida del país de los diplomáticos venezolanos.

En la marcha participó el diputado izquierdista, César Ham, uno de los  legisladores hondureños opuestos al golpe de Estado del 28 de junio, quien dijo que el modo desafiante que adoptó Micheletti ante el aumento de las presiones internacionales se debe a su “desesperación”.

“Vine por la democracia y por la violación a nuestra Constitución”, dijo a la AFP Norma Ramírez, una funcionaria del Patronato Nacional de la Infancia.

“Vamos a seguir al pie de la bandera hasta que vuelva el presidente” Zelaya, agregó su colega, Reina Salgado.

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