Internacionales

Paralizada mediación de Oscar Arias en agravada situación hondureña

Los golpistas la aceptaron para tratar de aliviar el aislamiento internacional, buscando un balón de oxigeno y tratando de ganar tiempo y desmovilizar a la resistencia pacífica,, pero única solución es el regreso a su cargo del presidente Zelaya

Redacción Central |

Los golpistas la aceptaron para tratar de aliviar el aislamiento internacional, buscando un balón de oxigeno y tratando de ganar tiempo y desmovilizar a la resistencia pacífica,, pero única solución es el regreso a su cargo del presidente Zelaya

Todas las informaciones relacionadas con las conversaciones realizadas en Costa Rica por delegaciones del gobierno legítimo de Honduras y representantes de los golpistas revelan que no existe acuerdo alguno y parecen condenadas al fracaso ante la negativa de los autores de la asonada en aceptar el regreso a su cargo del presidente Manuel Zelaya como reclaman todos los países del mundo.

La diputada Luisa Ayala explicó que los representantes de los golpistas aceptaron participar en el diálogo en un intento de aliviar el absoluto aislamiento que le aplica la comunidad mundial.

Añadió que buscando ese balón de oxígeno, el régimen trata también de ganar tiempo y desalentar a la resistencia pacifica de los hondureños aduciendo que las negociaciones continuarán las próximas semanas y meses.

Ayala apuntó que los representantes del movimiento popular y del presidente constitucional, Manuel Zelaya, ratificaron que el primer punto de las conversaciones debe ser la restitución de la legalidad democrática en Honduras, rota por los golpistas el 28 de junio pasado.

No tiene sentido volvernos a sentar si no es para la restitución del presidente constitucional, de cuando llega Zelaya (a Honduras) y de como van a salir ellos (los golpistas), aseguró a Prensa Latina.

Ayala, del Partido Unificación Democrática, único del Congreso que repudió el golpe, explicó que es absurdo prolongar las conversaciones o adelantar las elecciones de noviembre, cuando el mandato de Zelaya termina en unos meses, el 27 de enero de 2010.

Apuntó que las negociaciones, de proseguir, deben realizarse en Honduras, pues se trata de un problema interno de la nación.

Zelaya partió hacia Washington desde Santo Domingo, donde dijo que el golpe que lo sacó del poder hace dos semanas “no es más que un retroceso y una barbarie que afecta a todos los países latinoamericanos y hasta el propio Estados Unidos”.

“Nadie quedará sin castigo en el gobierno de facto” que encabeza en Honduras el presidente designado por el Congreso Roberto Micheletti, advirtió.

“El problema es que la actitud de la ultraderecha es que no regrese Zelaya y la de los golpistas es dilatar el regreso, ir ganando tiempo”, afirmó a la AFP el diputado del partido Unificación Democrática (UD, izquierda), Marvin Ponce.

Las negociaciones “no pueden tener otro fin que el de propiciar la única salida posible que es la restitución del orden democrático con la vuelta de presidente Zelaya”, advirtió

Pero después de que los golpistas impidieran a  Zelaya regresar a su país en un avión venezolano hace una semana, Chávez ha cargado la responsabilidad en la búsqueda de una solución a la crisis hondureña sobre el gobierno de Estados Unidos.

El mandatario venezolano  pidió a Ob ama  que retire las tropas estadounidenses de la base hondureña de Palmerola, a la vez que criticó la mediación iniciada en Costa Rica con el respaldo de Washington, a la que calificó como un “error que viene del Norte”.

“¿Por qué no le retira las visas Micheletti y a los golpistas? ¿Por qué no les congela las cuentas bancarias y las propiedades que tienen en Estados Unidos?”, dijo Chávez.

El mandatario venezolano se mostró además en desacuerdo con la mediación del presidente costaricense y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, quien dialogó en San José con Zelaya y Micheletti, y sostuvo que recibir a Micheletti abrió las puertas a nuevos golpes de Estado en la región.

“El presidente Arias tendrá que prepararse: el mes que viene a lo mejor vendrá (el mandatario guatemalteco, Alvaro) Colom derrocado a un diálogo en Costa Rica, con el aval del departamento de Estado; y mes y medio después viene el presidente (de El Salvador, Mauricio) Funes y vienen los golpistas a decir que el presidente violó la Constitución”, ironizó Chávez.

también te puede interesar