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Centroamérica celebra su unidad

Recibimiento de la Antorcha Centroamericana de la Paz y la Unidad en el Puesto Fronterizo de Las Manos, entre Honduras y Nicaragua

Redacción Central |

Recibimiento de la Antorcha Centroamericana de la Paz y la Unidad en el Puesto Fronterizo de Las Manos, entre Honduras y Nicaragua

Palabras de Miguel de Castilla

Ministro de Educación de Nicaragua

Presidente Manuel Zelaya, Presidente de la República de Honduras; Doctor Marlon Brevé, Secretario de Educación de la República de Honduras; compañero Presidente Daniel Ortega; compañera Rosario Murillo; Delegaciones oficiales de los Despachos Presidenciales y de los Ministerios de Educación de Honduras y Nicaragua; hermanos de El Paraíso y Dipilto; queridos maestros, queridos estudiantes hondureños y nicaragüenses.

De nuevo, un 11 de septiembre, juntos, los pueblos de Honduras y Nicaragua, para el traspaso de la Antorcha Centroamericana de la Paz, de manos de estudiantes hondureños a estudiantes nicaragüenses.

Durante esta semana, Presidente Zelaya, Nicaragua ha estado vestida toda de azul y blanco; el azul de nuestros mares y el blanco de la Paz. La paz nicaragüense forjada día a día por las manos de un pueblo trabajador, y una niñez y una juventud estudiosa.

Hoy, Presidente Daniel, usted ha recibido de parte del Presidente Zelaya, la Antorcha Centroamericana que habrá de recorrer nuestra Patria en manos de los jóvenes estudiantes de la Federación de Estudiantes de Secundaria. Sea bienvenido, Presidente Zelaya; sea bienvenido Ministro Brevé, a la Patria de Rubén Darío, a la Patria de Augusto C. Sandino.

A continuación, jóvenes estudiantes intercambiarán obsequios. Por la modalidad de Primaria, el alumno Ramón Ulises Ponce Jiménez, de la Escuela Rubén Darío del Municipio de Dipilto, Departamento de Nueva Segovia, de la República de Nicaragua, realiza intercambio de regalos y Placas Conmemorativas con la alumna Liz Dariela Enríquez Mejía, de la Escuela Sagrado Corazón de Danlí, Departamento de El Paraíso, República de Honduras.

La alumna Iris Raquel Jirón Montenegro, mejor estudiante de Secundaria de Nicaragua 2008, del Colegio Inmaculada Concepción, de Fe y Alegría, del Municipio de Ocotal, Departamento de Nueva Segovia, hace entrega de regalos y placas a la alumna Fabiola Mercedes Merlo Díaz, del Instituto Alejandro Flores del Municipio de El Paraíso, Departamento de El Paraíso, Honduras.

Este acto histórico en el que el Presidente de la República de Honduras, entrega al Presidente de la República de Nicaragua, la Antorcha Centroamericana de la Paz… tradicionalmente esta Antorcha ha sido entregada y recibida por los Ministros de Educación, hoy, rompiendo todo protocolo, los Presidentes de Honduras y Nicaragua, han decidido ser ellos quienes intercambien la Antorcha de la Paz, para ratificar los lazos de unidad entre Nicaragua y Honduras.

Presiden esta actividad, el Comandante de la Revolución Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República de Nicaragua; compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Poder Ciudadano y Desarrollo Social de Nicaragua; compañero José Manuel Zelaya, Presidente de la República de Honduras; Doctor Marlon Brevé Reyes, Secretario de Estado en el Despacho de Educación de la República de Honduras; Licenciado Santos Elio Sosa, Subsecretario de Servicios Pedagógicos de la República de Honduras.

Licenciado Rolando Olivas Ardón, Delegado Departamental de Educación de Nueva Segovia, República de Nicaragua; Licenciado Juan Bautista Alvarenga, Director Departamental de Educación de El Paraíso; Profesora Carmen Averruz González, Alcaldesa del Municipio de Dipilto, Nueva Segovia, Nicaragua; Ingeniero Carlos Ovidio Segura Aroca, Alcalde del Municipio El Paraíso, República de Honduras.

Compañero Octavio Álvarez Moreno, Delegado del Poder Ciudadano en Nueva Segovia; Licenciada Leticia Osorio de Cortés, Gobernadora del Departamento El Paraíso; Doctor Jorge Milla, Embajador de Honduras en Nicaragua; compañero Mario Duarte, Encargado de Negocios de la República de Nicaragua en Honduras; Doctor Quique Flores, Ministro de la Presidencia de Honduras, y el compañero Marciano Berríos, Alcalde de Ocotal.

A continuación, escucharemos las palabras del compañero Presidente, José Manuel Zelaya, Presidente de la República de Honduras.

Palabras de Manuel Zelaya

Presidente de la República de Honduras

 

Excelentísimo Presidente de la República de Nicaragua, Comandante y compañero Daniel Ortega Saavedra; estimadísima compañera Rosario Murillo; señores miembros de la mesa de honor; Ministros de Educación, Alcaldes, Gobernadores Políticos, Representantes de las Organizaciones Populares; estimados jóvenes nicaragüenses y hondureños, abanderados que han venido hoy a honrar este acto; diferentes autoridades civiles y militares.

El altísimo honor me cabe hoy, como Presidente de los hondureños, de portar en mi mano la Antorcha de la Unidad Centroamericana, la Antorcha de la Libertad de Centroamérica, la Antorcha de la Paz de Centroamérica y entregársela al Presidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra, al Comandante de la República Centroamericana, nicaragüense, pueblo hermano de los hondureños; pueblo que ha luchado junto a nuestras naciones, por ver algún día culminadas sus aspiraciones de libertad, de independencia y de progreso en favor de las grandes mayorías de nuestra nación.

Hoy, que han pasado 187 años, en este mes de septiembre en que los pueblos de Centroamérica, unidos con sus próceres levantaron esa misma Antorcha de la Libertad, podemos decir que Centroamérica todavía lucha por lograrla. Que Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador y Costa Rica, todavía estas cinco Repúblicas, no hemos alcanzado nuestra independencia alimentaria, energética, económica, financiera.

Pero la dignidad de nuestros pueblos está como el primer día luchando por ella, creyendo firmemente que sólo quitándonos los yugos de quienes quieren mantenernos divididos, de los que históricamente usaron a estos pueblos y a estas naciones en vías de desarrollo para esclavizarlas, para llevarse su gente a servir nada más como mano de obra, como riquezas naturales para ser explotadas, como naciones para establecer sus capitales de feudo.

Hoy, a 187 años, que tratan de imponérseles nuevas formas de colonialismo, al querer vernos solamente como mercados posibles de aprovechamiento, a través de “las posibilidades” entre comillas, de los libres comercios, nuestros pueblos, hoy, siempre de pie, aquí en Las Manos, entre Honduras y Nicaragua, siempre unidos con fortaleza y valentía por la sangre derramada de nuestros próceres, venimos a proclamar que soñamos, aspiramos con un día ser independientes, libres y soberanos y no dejar que se nos impongan yugos, ni dejar que tengamos quien nos dicte a nosotros, quien sea, nuestro mejor proceder.

Esta Antorcha de la Libertad que hoy entrego al Presidente Daniel Ortega, tiene un simbolismo profundo en las raíces de nuestra nación y de nuestros pueblos… significa Libertad, pero, para los que verdaderamente luchan por quitarse los problemas de la pobreza y de la exclusión de un modelo económico; significa Libertad, pero, para los que quieren acceso a la educación para ser libres; a la salud, para tener fortaleza y a la economía de un financiamiento y un crédito, para poder desarrollar sus potencialidades.

Esta Antorcha, hoy la levantan los Presidentes de Centroamérica, y hoy el Presidente de Nicaragua y Honduras, en nombre de los pueblos de Centroamérica, enarbolando los recuerdos del Mártir de la Unión Centroamericana, Francisco Morazán, y del Mártir de la Unión Panamericana y Latinoamericana, Simón Bolívar, unidos en este afán por buscar mejores derroteros para nuestros pueblos; hoy, estos dos Presidentes que estamos aquí, hemos firmado una nueva alternativa de alianza con América del Sur, con la América Socialista del Sur, con la América Libertaria del Sur, con la América de Bolívar, a través del Tratado de Alianza de Alternativa Bolivariana para las Américas, el ALBA.

Hoy unimos esfuerzos, para concretar los sueños y la dignidad de nuestras naciones; hoy unimos esfuerzos para que un día, los pueblos centroamericanos, los pueblos de Nicaragua y Honduras, se encuentren libres; y poder levantar, con esta Antorcha de Libertad, nuestra dignidad, y enarbolar los grandes esfuerzos que han hecho nuestras naciones por lograrla.

No vamos a descansar ningún momento, no vamos a ceder ningún espacio, los centroamericanos, que hemos aprendido las lecciones del pasado, por lograr vencer los problemas que hoy nos asfixian. La economía internacional está en grave crisis, y nos ha afectado nuestra falta de independencia.

Hoy tenemos que volver a retomar el papel del Estado para producir alimentos, junto a los sectores productivos; el papel del Estado para ser independientes en materia energética. Tenemos que retomar el papel de la sociedad, representada por sus Gobiernos, para hacerse respetar de las naciones del mundo, y para lograr que nuestros países y nuestros pueblos puedan sentirse orgullosos de ser herederos de Morazán, Sandino y Bolívar, en Centroamérica.

Por eso, con nuestra mayor fortaleza, dedicación y esfuerzo, hoy los hondureños, en esta nueva etapa de Centroamérica, proclamamos que la Unidad se concreta con ideas, con actitudes, con conciencia, con identidad, con patriotismo, con rebeldía y con valor… y esos atributos pertenecen al Comandante Ortega y a su amigo, el Presidente de Honduras que hoy le entrega esta Antorcha de la Libertad. Felicidades, Presidente.

Palabras de Daniel

En Las Manos… ¡nos damos la mano, Honduras, Nicaragua, Centroamérica!

Querido hermano centroamericano, Presidente de la

República de Honduras, José Manuel Zelaya; querido hermano centroamericano, Doctor Marlon Brevé Reyes, Secretario de Estado en el Despacho de Educación de la República de Honduras; Licenciado Santos Elio Sosa, Subsecretario de Servicios Pedagógicos.

Licenciado Juan Bautista Alvarenga, Director Departamental de Educación de El Paraíso; Ingeniero Carlos Ovidio Segura, Alcalde del Municipio El Paraíso; Licenciada Leticia Osorio de Cortés, Gobernadora del Departamento El Paraíso; Quique Flores, Ministro de la Presidencia de Honduras; queridos hermanos hondureños, muchachas, muchachos hondureños; queridos hermanos nicaragüenses, muchachas, muchachos nicaragüenses.

Septiembre es un mes de lucha en Centro América; en Septiembre, en el año 1811, se produjeron levantamientos en la región centroamericana en favor de la Independencia de nuestros pueblos; en Septiembre del año 1856, se produce esa batalla de San Jacinto, que es el símbolo de la resistencia, de la Unidad de los pueblos centroamericanos, que nos unimos, todos, para defendernos de los invasores del Norte. Y fueron derrotados y expulsados de Nicaragua, por la fuerza de la Unidad Centroamericana, los invasores que habían llegado de los Estados Unidos de Norteamérica.

El 15 septiembre del año 1821, se formaliza la Independencia de Centro América y, luego aquella historia… anexada al imperio de Iturbide en México; después, separándose del imperio de Iturbide y fortaleciéndose la Unidad Centroamericana en la Federación de los Estados Centroamericanos. Luego, con el paso del tiempo, se fue imponiendo la política del “dividir para vencer,” impuesta por la potencia hegemónica… y Centro América empezó a dividirse.

Hoy, estamos viviendo un proceso de integración que va hacia la Unidad de los pueblos centroamericanos; hoy, en estos tiempos, estamos más cerca que nunca los pueblos y gobernantes centroamericanos, y más convencidos que nunca de la necesidad, ¡de la urgencia de la Unidad Centroamericana! para ser verdaderamente independientes, para ser verdaderamente libres.

Como bien lo señalaba nuestro querido hermano, el Presidente Manuel Zelaya, tenemos que vencer la pobreza, tenemos que vencer el analfabetismo, tenemos que vencer el hambre que sufren todavía nuestros pueblos; tenemos que lograr que todos los muchachos y muchachas que logran llegar a la educación primaria, con grandes esfuerzos de sus familiares, que [email protected] [email protected], en Centro América, puedan pasar también a la secundaria y no quedarse a medio camino; terminar los estudios de secundaria y poder acceder a la Educación Superior, a las Carreras Técnicas Superiores, a la Educación Universitaria.

Porque los pobres, los hijos de los pobres, los hijos de los campesinos, los hijos de los trabajadores, tienen derecho a ser profesionales, tienen derecho a ser graduados en Carreras Técnicas Superiores. No se les puede dejar, como algunos piensan, simplemente limitados a la educación del primero, segundo o tercer grado, o en el analfabetismo, para contar entonces con una fuerza de trabajo, a la cual se pueda explotar más fácilmente.

Los ciudadanos, la juventud, los niños, las niñas, tienen derecho a la educación, y los Gobiernos, el Estado, tienen la obligación de luchar para garantizar esa educación a la juventud de nuestros pueblos, a la juventud de esta gran nación centroamericana.

Yo siento con alegría, que hoy más que nunca, ya liberada Centroamérica de aquellos tiempos de guerra… porque Centroamérica vivió en tiempos de guerra de manera permanente; no solamente en los últimos años del siglo pasado, sino que fue una ola recurrente de violencia en la historia de Centroamérica desde el año 1821, hasta que finalmente, logramos alcanzar los Acuerdos de Paz en Esquipulas, y se logró establecer en la región centroamericana una lucha en el campo cívico, una lucha, ya no a través de las balas, sino a través de la conciencia, de las ideas.

Y en esta etapa que está viviendo la región centroamericana, que estamos viviendo los pueblos centroamericanos, ¡tenemos enormes retos…! Para ser libres, para ser independientes… ¡tenemos que unirnos! Para ser libres, para ser independientes, unidos, vamos a erradicar el hambre, vamos a erradicar más rápidamente la pobreza, vamos a erradicar más rápidamente el subdesarrollo, y vamos a lograr que nuestros pueblos avancen todos, hacia lo que aspiramos, como es el progreso… el progreso con justicia, con equidad, el progreso con Paz, con Unidad, que es lo que nos va a dar a los centroamericanos un futuro mejor.

Este día 11 de septiembre, nos recuerda dos hechos trágicos en la historia de la región continental de nuestra América. Nos recuerdan que un 11 de septiembre del año 1972, en Chile, se produjo un golpe militar, quizás el más brutal y el más sangriento que se ha producido en la región latinoamericana y caribeña, donde un Presidente, de honor, de dignidad, el Presidente Salvador Allende fue asesinado y, donde un pueblo, el pueblo de Chile empezó a ser perseguido y asesinado.

Y no daban lugar los estadios para que pudiesen caber tantos prisioneros, como los que llevaron en esos momentos los golpistas, dirigidos por los gobernantes norteamericanos… ¡un baño de sangre terrible! que provocó furia, dolor y solidaridad en los pueblos del mundo, y en el mismo pueblo norteamericano, condenando las políticas de sus gobernantes.

Un 11 de septiembre también, del año 2001, se producen las voladuras de Las Torres Gemelas en Nueva York; esas dos gigantescas construcciones, que cayeron bajo el ataque de aviones que fueron convertidos en bombas; donde perecieron miles de ciudadanos norteamericanos y perecieron también hermanos centroamericanos, latinoamericanos, hermanos de todos los confines de la Tierra, que trabajaban o que circulaban a esas horas, en la zona. Un hecho terrible, que esperamos no vuelva a suceder, no vuelva a acontecer.

 

Hoy, 11 de septiembre, aquí en Nicaragua, rompiendo la tradición, como decía nuestro Ministro de Educación, Miguel de Castilla, cuando eran los Ministros que venían aquí a recibir la Antorcha… esta Antorcha viene siendo entregada desde Guatemala; el Presidente Álvaro Colom se la entregó al Presidente Elías Antonio Saca, el Presidente Saca se la entregó al Presidente Manuel Zelaya, y ahora el Presidente Manuel Zelaya se la está entregando al pueblo nicaragüense, a la juventud nicaragüense, a los niños de Nicaragua.

Claro que por razones de fuerza mayor, no pudimos culminar este relevo de la Antorcha, entregándosela también personalmente al Presidente de Costa Rica, porque él ya tenía compromisos en otros países; se encuentra en un recorrido por países europeos. Pero de todas maneras, llegará la Antorcha de la Unidad Centroamericana, a manos del pueblo y de la juventud costarricense.

Quiero referirme a dos situaciones que han estado en la noticia en estos días, una, el huracán que provocó daños terribles en la hermana República de Cuba, pero donde, la capacidad que tiene el pueblo de Cuba, gracias a su Revolución, la gran capacidad de organización logró salvar vidas, donde perecieron 4 personas. En otras circunstancias los muertos hubiesen sido miles, pero gracias a esa capacidad que tiene Cuba, de enfrentar de manera organizada estos fenómenos de la Naturaleza que son los huracanes, se evitaron pérdidas de vidas, pero los daños materiales fueron terribles, viviendas destruidas, cosechas destruidas.

Conversando telefónicamente con Raúl Castro, el Presidente de Cuba, hablábamos de que se pueden haber destruido en Cuba, las cosechas y las viviendas, pero… ¡no se destruye ese espíritu del pueblo cubano! que es un pueblo trabajador, y estamos seguros que rápidamente va a poder recuperarse de este golpe.

Para el pueblo de Cuba, un pueblo solidario con los pueblos centroamericanos y en particular, con el pueblo de Nicaragua y también con el pueblo de Honduras, nuestro cariño, nuestro Amor, nuestros saludos, para Fidel, para Raúl, para todo el pueblo de Cuba.

También las noticias han estado informándonos de hechos de violencia, no provocados por la Naturaleza, porque claro, la naturaleza entra con una fuerza tan grande, tan terrible, en forma de huracanes, de tornados, de terremotos y la destrucción es siempre trágica, en pérdidas materiales y humanas. ¡Lo trágico es cuando la destrucción la provocamos los seres humanos! ¡Eso es lo trágico! Cuando los seres humanos destruimos los bosques… ¡eso es lo trágico! Cuando los seres humanos provocamos que se vayan secando nuestros ríos… ¡eso es lo trágico! Cuando los seres humanos explotan una minoría a una mayoría… ¡eso es lo trágico!

Esas políticas económicas que Su Santidad el Papa Juan Pablo II llamaba “capitalismo salvaje,” que hacen más ricos a los ricos y más pobres a los pobres… ¡eso es lo trágico! Cuando se producen hechos de violencia como estos que he mencionado, en Chile o en Nueva York.

Trágico, lo que está aconteciendo en Bolivia, donde un Gobierno legítimo, el Gobierno del Presidente Evo Morales, recientemente sometido a una nueva elección, antes de cumplir su período, recibiendo un respaldo de casi el 70% de la población en esa votación… allí están, desde las fuerzas más tenebrosas del imperio hasta las fuerzas más tenebrosas en Bolivia, conspirando y llevando violencia en Bolivia, provocando muertos, incendios, destrucción en Bolivia.

Eso ha llevado al Presidente Evo Morales a hacer llamados a la Paz, hacer llamados a que cese la violencia y, como está claro quiénes son los que están tratando de incendiar Bolivia, quiénes están tratando de derrocar al Presidente legítimo, legalmente electo, Evo Morales, no le quedó más camino al Presidente Evo Morales que expulsar al Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica, por estar inmiscuyéndose en esas actividades subversivas en contra de un Gobierno legítimamente electo. ¡Buena lección, muy buena lección! Y estamos con Evo, respaldamos a Evo y le expresamos nuestra Solidaridad.

Queridos hermanos hondureños, queridos hermanos nicaragüenses, hermanos centroamericanos, en esta tarde llena de fervor patriótico, de fervor unionista, honramos la memoria de quien fue el Gran Luchador por la Unión Centroamericana, ese hondureño, Morazán, que pensó no solamente en Honduras, sino en Centroamérica, que luchó y dio su vida por la Unidad Centroamericana.

Hoy, también estamos luchando por la Unidad Latinoamericana y recordamos a Bolívar, ese gran luchador por la Unidad Latinoamericana; y a Sandino, hijo de Bolívar, que luchó por la Soberanía de Nicaragua y también luchó, como digno hijo de Bolívar, por la Unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Y recordamos a Rubén Darío que en sus cantos, en sus poemas, siempre llamó a la Unidad de los pueblos centroamericanos y a la Unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

¡Que viva Francisco Morazán!

¡Que viva Simón Bolívar!

¡Que viva Sandino!

¡Que viva Darío!

¡Que viva Honduras! ¡Que viva su pueblo y su juventud! y

¡que viva Nicaragua!

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