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George Soros, especulador y filántropo

Arquetipo del especulador y profeta del post-capitalismo, el financiero y filósofo George Soros es adulado y temido al mismo tiempo

George Soros
George Soros. | voltairenet.org

Redacción Central |

Arquetipo del especulador y profeta del «post-capitalismo», el financiero y filósofo George Soros es adulado y temido al mismo tiempo

Responsable de diversos «krachs de la Bolsa de valores» y mecenas en alrededor de cincuenta países. Posee en la actualidad una fortuna estimada en 7 mil millones de dólares. Se declaró dispuesto a financiar las campañas para impedir la reelección de George W. Bush a pesar que él mismo salvó a Junior de la quiebra en 1990 y continua trabajando con el padre de éste en el poderoso grupo financiero Carlyle Group. Igualmente activo en numerosos cambios de gobiernos, se le acusa de ser la tapadera de la CIA.

Comprometiéndose públicamente en la campaña electoral presidencial estadounidense para impedir que George W. Bush sea reelegido nuevamente, el multimillonario George Soros ha desencadenado una tormenta en Washington. Esta decisión personal ha hecho ganar al famoso especulador la simpatía de todas esas personas en el mundo que temen que Bush vuelva a ser reelegido presidente de los EE.UU.

George Soros nació en Hungría en 1930, emigra en 1947 a Inglaterra a raíz de la Segunda Guerra Mundial. En este país conoce al filósofo anticomunista Karl Popper, deviene su discípulo y se identificará en adelante con las ideas de este pensador. En 1956 parte para los Estados Unidos y crea los «primeros fondos de recubrimiento» destinados a satisfacer las demandas de las grandes fortunas empresariales. A partir de 1969, su principal sociedad, el Quantum Fund (con domicilio en los paraísos fiscales de las antillas holandesas y más tarde en Curazao), le asegura como media un beneficio de ingreso de 34,5 % de las inversiones por año.

El hombre que derrumbó el Banco de Inglaterra

George Soros nunca ha generado riqueza, pero si se ha enriquecido gracias a su actividad en la bolsa de valores. Con sus siete mil millones de dólares, su patrimonio equivaldría a la 28 ava fortuna más importante de los Estados Unidos, según una clasificación hecha en el año 2003 por la revista Forbes. Apodado «El hombre que derrumbó el Banco de Inglaterra», después de lanzar una operación sobre la libra esterlina (moneda nacional británica) en septiembre 1992, operación de bolsa que le hizo ganar en un pestañar de ojos, mil millones de dólares, esto al costo y en perjuicio del contribuyente del Reino Unido. Soros ha llegado a ser el paradigma del especulador. A pesar que también conoció fuertes pérdidas en la caída de la Bolsa en 1987, en la crisis de Rusia en 1998 y en la implosión de las especulaciones de bolsa sobre Internet, Soros ha sido el gran beneficiario de las crisis económica asiática que afectó sobre todo a Tailandia, Corea e Indonesia a partir de los años 1997.

Presidente y director a cargo de una multitud de asociaciones a las cuales él habría dedicado más de 300 millones de dólares, Soros sería uno de los más grandes filántropos de estos tiempos modernos. Su principal fundación, la Open Society Institute, toma nombre del proyecto filosófico de su maestro Karl Popper: construir sociedades abiertas, esto quiere decir que conscientes de sus imperfecciones y capaces de progresar, para generar un mundo mejor. Sus principales programas tienden a la defensa de los derechos humanos, a la lucha contra la toxico-dependencia, a la formación de dirigentes políticos y, al desarrollo de la libertad de información. Estos objetivos de consenso, incluyen campañas controvertidas en defensa de los derechos de los homosexuales, la despenalización de las drogas y la instauración de programas de substitución para los toxicómanos. Esta actividad caritativa y progresista ha logrado y contribuido de manera muy sabia, a quitarle esa imagen de predador financiero.

Sin embargo, desde hace muchos años, múltiples voces han sugerido que su acción filantrópica es una falsa fachada además de ser una cobertura para las intervenciones de la CIA y del Estado de Israel en el mundo y su fortuna se debe más al delito financiero que a los dedos mágicos del «Rey Midas». [1] Al principio el Quantum Fund era administrado por representantes de Lord Jacob Rothschild (actual apoderado de Mijaíl Khodorkovsky), de Sir James Goldsmith (que fue diputado europeo) y de Edmond Safra (principal negociante de armas de Israel).

Miembro del Carlyle Group

El diario estadounidense The Nation reveló recientemente que fue George Soros, por intermedio de las sociedades Harken Energy y Spectrum 7, quien salvó en 1990 a George W. Bush de la bancarrota eliminando y absorbiendo sus deudas. Cuando Soros fue interrogado en este asunto por el diario, declaró que actuó así para comprarse una «influencia política» (sic) [2]

De la misma manera que su amigo Khodorkovsky, George Soros entró al Carlyle Group cuando esta empresa llegó a ser el «refugio financiero» de muchos responsables de la ex-administración Bush padre, en 1992. Actualmente dicha compañía es la más importante sociedad administradora de fortuna (cartera financiera) en el mundo. Se ocupa de administrar los patrimonios millonarios de las familias Bush y Bin Laden por intermedio de las sociedades que controla. El Carlyle Group es el 11 avo proveedor del Pentágono.

El 20 de diciembre 2002, George Soros fue condenando a 2,2 millones de dólares de multa por el Tribunal Correccional de París por delito financiero, cuando éste intentó un ataque en la Bolsa contra la Sociedad General, una empresa francesa.

Human Rights Watch y el International Crisis Group

A parte del Open Society Institute (OSI), que está presente en alrededor de cincuenta países, George Soros ha creado o financia diversas asociaciones y fundaciones de mucha importancia y prestigio, como Human Rights Watch y International Crisis Group.

Human Rights Watch (HRW) fue una de las organizaciones humanitarias que más pruebas y documentos presentó sobre los crímenes atribuidos a Slobodan Milosevic, justificando de esta manera la intervención de la OTAN contra Serbia. Una gran parte de las acusaciones de esta asociación no han podido ser confirmadas hasta hoy día por el Tribunal Penal Internacional para la Ex-Yugoslavia.

El International Crisis Group (ICG) fue creado en 1994 como una organización diplomática no-gubernamental (ONG), bajo la presidencia del senador demócrata estadounidense George Mitchell (que dio más tarde su nombre al informe sobre la cuestión israelí-palestino). Al principio funcionando activamente en Burundi, en Nigeria y Sierra Leona (países africanos), el ICG se fue acercando de la OTAN respecto de la crisis yugoslava. Actualmente es presidido por Martti Ahtisaari, el antiguo presidente finlandés que fingió negociar con Milosevic para impedir la guerra. Su consejo de administración reúne a la crema y nata de personalidades atlantistas. A su lado figuran antiguos consejeros nacionales de seguridad como Richard Allen y Zbigniew Brzezinski, encontramos al príncipe kowetí Saud Nasir Al-Sabah, la antigua procuradora del Tribunal Penal Internacional para la Ex-Yugoslavia, Louise Arbour, o el antiguo comandante supremo de la OTAN durante la Guerra de Yugoslavia, el general Wesley Clark. Encontramos también algunos vínculos financieros como el ex-presidente filipino Fidel Ramos o el oligarca ruso Mijaíl Khodorkovsky, todos miembros del Carlyle Group. Hacen parte también personalidades francesas: Simone Veil, presidenta del memorial de la Shoah, y la periodista Christine Ockrent, esposa del ex-gobernador del Kosovo, Bernard Kouchner.

En 2001, George Soros creó la Democracy Coalition Project (DCP) encargada de animar el forum no-gubernamental al margen de las cumbres de la Comunidad de Democracias organizado por le Departamento de Estado de los EE.UU.

Entre los autores de su agencia aparecen las más importantes cabezas economistas neo-liberales. También ha creado un Network Media Program que ha comprado los archivos de Radio Free Europe (uno de los antiguos dirigentes, Herbert Okun, hace parte de la gerencia administrativa del OSI), la estación de radio de la CIA durante la Guerra Fría. Igualmente ha subvencionado numerosos medios de comunicación «independientes», como la radio B92 durante la Guerra de Yugoslavia y hoy en día diarios «libres» en Irak. Controla Project Syndicate, una agencia de difusión de artículos editoriales de personalidades políticas en 181 cotidianos internacionales. Entre estos autores se encuentran la mayor parte de los administradores de la ICG, la crema y nata de los economistas neo-liberales. [3]

Argumenta la manipulación de las víctimas del 11 de septiembre

En septiembre 2001, poco después de los atentados, George Soros participó a un grupo de trabajo del Council on Foreign Relations, le club del establishment washingtoniano, sobre el rol que debe jugar la propaganda en la guerra al terrorismo. Los trabajos estaban presididos por el embajador Richard C. Holbrooke, quien jugó un rol importante en el desencadenamiento del ataque a Yugoslavia y cuya esposa, Kati Marton, es administradora de la OSI. Las conclusiones reunidas ahí fueron dirigidas al presidente Bush para que las use y termine de convencer al resto del mundo del bien fundado de la política extranjera de los EE.UU. repitiendo y machacando en permanencia sobre los atentados del 11 de septiembre, manipulando las víctimas civiles que ocasionaron estos, para suscitar la compasión. Insiste para que los gobiernos extranjeros sean no solamente invitados a condenar los atentados, pero para que aprueben su razonamiento que conduce a una guerra al terrorismo. Aconseja además, de desarrollar una presencia mediática en el mundo, apoyando la inclusión de suplementos del diario New York Times en los grandes cotidianos amigos.

Rusia expulsó la Open Society Intitute a finales del 2003

En el transcurso de los últimos años, George Soros jugó un importante papel en el cambio de gobiernos, sobre todo en Europa central y oriental. Él fue particularmente activo en Polonia donde era al mismo tiempo amigo del general Jaruselski y del principal mecenas oficial del sindicato Solidarnoc (Solidaridad), el polaco Bronislaw Geremek, al cual encontramos hoy en día en el consejo de administración del ICG. Muy activo también en Hungría, su patria de origen.

Es muy probable que haya participado a los preparativos de la «Revolución de Terciopelo» que acontecieron en República checa, acción que llevó a Vaclav Havel al poder. Repitió el modelo en Serbia para derrocar a Slobodan Milosevic y recientemente en Georgia contra Edouard Shevarnardze. A cada vez, se ha servido y apoyado sobre organizaciones de jóvenes de tipo Otpor. Se le acusa de fomentar disturbios populares idénticos en Ucrania y en Bielorrusia. Para poner fin a su injerencia en Rusia, las autoridades se han aprovechado de un pretexto de un alquiler no pagado para expulsar la Open Society Institute algunos días después que fue arrestado Mijaíl Khodorkovsky que las autoridades sospechaban de complotar.

¿Qué es lo que hace mover a George Soros?

Teniendo en cuenta las múltiples facetas del hombre que «hizo derrumbar el Banco de Inglaterra», es difícil de comprender porqué él ha escogido de invertir 12 millones de dólares actualmente para oponerse a la reelección de George W. Bush como presidente. En un interesante artículo del diario New Statesman [4], el periodista Neil Clark asegura que el presidente y el multimillonario, que han durante mucho tiempo colaborado y colaboran aun hoy en día, son los dos partidarios de un Imperio neo-liberal pero se oponen en cuanto a la manera de cómo llevar y desarrollar esto. George Soros, que pone su empeño desde hace años para darle un aspecto humano al capitalismo financiero, considera que la brutalidad de George W. Bush pone en peligro la aceptación del sistema por los pueblos. Otros insinúan que la campaña de Soros está destinada al fracaso y que sirve únicamente a crear una falsa ilusión, la ilusión que existe un debate democrático en los Estados Unidos.

En 2002, George Soros declaraba: «En la antigua Roma, sólo los romanos votaban. Bajo el capitalismo mundial moderno, sólo los estadounidenses votan. Los brasileños, ellos, no votan». [5] Ya ve Usted el futuro programa, las cosas se van a poner buenas…

Soros:  segunda parte

George Soros alienta proyecto mundial

por Gaston Pardo*, Juan Ramón Jiménez*

Un proyecto político de reordenamiento mundial se lleva a cabo en paralelo con los cambios que promueve el megaespeculador George Soros. Los operadores del proyecto son antiguos militantes comunistas. Una verdadera cultura que desprecia los valores democráticos del planeta va creciendo.

El reciente derrocamiento del presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze, ha llevado de nuevo a las primeras páginas al financiero multimillonario George Soros, como instigador de los acontecimientos en ese antiguo integrante de la desaparecida URSS. De inmediato han comenzado a circular comentarios de que el Open Society Institute, la fundación filantrópica establecida por George Soros, ha sido uno de los principales proyectistas del cambio de poder en la antigua república soviética.

En una entrevista concedida al periódico italiano La Stampa el 3 de diciembre último, Shevardnadze mismo acusó a Soros de estar detrás de su caída del poder.

De hecho, el Open Society Institute ha financiado los viajes de activistas políticos georgianos para aprender la experiencia del movimiento Otpor, que ayudó a derribar al dictador serbio Slobodan Milosevic. Según un reportaje del 26 de noviembre en el periódico canadiense Globe and Mail, la organización de jóvenes Kmara también recibió 500.000 dólares de la fundación en abril pasado, y simultáneamente comenzó una campaña de posters y graffiti atacando la corrupción del gobierno.

En el verano pasado, la fundación pagó los viajes a Georgia de activistas de Otpor, que impartieron cursos a más de 1.000 estudiantes sobre cómo llevar a cabo una revolución pacífica. La página Zenit.org documenta el fenómeno.

La fundación de Soros también financiaba una estación de Televisión popular, de la oposición que, según Globe and Mail, fue crucial para provocar la caída del poder de Shevardnadze. El mismo Soros, informaba el artículo, «mantiene una cálida relación con Mikhail Saakashvili», un abogado educado en Nueva York que desde entonces resultaba ser el favorito para las elecciones de enero de 2004.

Soros también se ha fijado como fin el ver a otro presidente fuera de su despacho: George Bush. «Es un objetivo central de mi vida», afirmaba Soros en un reportaje del 11 de noviembre del Washington Post. El financiero declaraba que ver a Bush derrotado en las próximas elecciones presidenciales es «una cuestión de vida o muerte».

El artículo se publicó después de que Soros anunciara una donación de 5 millones de dólares a MoveOn.org, una organización de activistas liberales. Esto elevó a 15,5 millones de dólares el total de sus contribuciones a la organización. Su interés en la política doméstica de Estados Unidos es reciente. Según el Washington Post, Soros aportó sólo 122.000 dólares, la mayoría para la causa de los candidatos demócratas en las elecciones del 2000.

Generosas donaciones

El Open Society Institute es, según las palabras de su informe anual para el 2002, «el marco de la red de fundaciones Soros, un grupo de fundaciones y organizaciones autónomas en más de 50 países». Según el reportaje, Soros fundó el Open Society Institute en 1993 para apoyar a sus fundaciones en Europa Central y del Este y en la ex Unión Soviética. En los últimos años, la red se ha expandido alcanzando África, Latinoamérica y el Caribe, Mongolia, el Sureste de Asia, Turquía y Estados Unidos.

En el pasado, la financiación por parte de Soros de iniciativas sociales radicales suscitaba interrogantes. Los números de febrero y abril del boletín del Capital Research Center, Foundation Watch, presentaban un resumen de esta financiación. Según la organización con sede en Washington, D.C., el Open Society Institute «es prodiga en donaciones a organizaciones y activistas políticas liberales de la Izquierda radical».

Basándose en los informes anuales de la fundación, el Capital Research Center detectó algunas donaciones en particular. Muchas de ellas implican a organizaciones y activistas políticos. Pero otros campos de interés incluyen la anticoncepción, el aborto y el feminismo.

De 1998 al 2003, el Open Society Institute destinó al menos 150 donaciones, valoradas en 31 millones de dólares, a programas a favor del aborto. Los principales beneficiarios incluyen a Planned Parenthood, que recibió casi un millón de dólares en el 2001. La National Abortion and Reproductive Rights Action League, ahora llamada NARAL Pro-Choice America, recibió 700.000 dólares para un programa de anuncios de televisión. Por su parte, el Center for Reproductive Law and Policy recibió 1,5 millones de dólares.

Otro campo de interés es la legalización de las drogas. Soros dio 4 millones de dólares durante los cinco años siguientes a 1994 al Lindesmith Center, descrito por la Foundation Watch como «un grupo de interés en la legalización de la marihuana». Hace tres años el Lindesmith Center se unió con otro organismo financiado por Soros, la Drug Policy Foundation, para formar la Drug Policy Alliance. En el 2000 el Open Society Institute dio cerca de 3,5 millones de dólares este último.

En los últimos años, Soros financió iniciativas de legalización de la marihuana en Arizona y California que fracasaron. Y otras organizaciones dedicadas a fomentar la relajación por el consumo de drogas, como Drug Strategies y la American Civil Liberties Union, han recibido donaciones multimillonarias.

La eutanasia es otro proyecto de Soros. Empezando en 1994, el Open Society Institute ayudó a financiar las actividades del Project on Death in America. En el 2000 la fundación concedió a la organización un donativo de 15 millones de dólares durante tres años. Según el Capital Research Center, «la meta de Soros es transformar las actitudes de los norteamericanos de cara a la muerte mediante la modificación previa de actitudes respecto del suicidio médico asistido». En el 2000 la fundación de Soros también financió el Death with Dignity National Center, con una suma de 100.000 dólares, y al Oregon Death with Dignity Legal Defense and Education Center, que recibió 75.000 dólares.

Este activismo continuó incansable en el 2003, según el informe anual de la fundación que presenta su página web. En total, los gastos de la red de fundaciones de Soros totalizaron 474 millones de dólares el año pasado. Algunas de las financiaciones emanaron de los ingresos directos de George Soros, mientras que otras derivaron de las entidades benéficas establecidas por la familia del especulador. Del total, sólo unos 90 millones de dólares fueron destinados a programas dentro de Estados Unidos.

En términos de sus actividades políticas en el extranjero, el Open Society Institute en su informe anual decía que «se haya implicada en actividades discretas limitadas en algunos de los más cerrados países de la tierra». La información sobre lo que esto pueda significar no está clara. «No proporcionamos información sobre estas actividades porque comprometería la seguridad de los sujetos con los que trabajamos», establece el informe. En cuanto a la actividad de la fundación en Georgia en el 2002, el informe establece que su financiación sumó los 5,3 millones de dólares.

El gasto en programas de salud reproductiva, implicando en muchos casos la promoción de la anticoncepción y el aborto, alcanzó en Estados Unidos en el 2002 los 5,5 millones de dólares. La actividad en esta área también es prioritaria en el extranjero, observa el informe. El documento lamenta los éxitos pro vida en países como Croacia, Letonia, Lituania y Eslovaquia. Como reacción a esto, el informe observaba que «en el 2002, se proporcionó financiación para consolidar la capacidad de defensa local y regional, especialmente en los países de la región donde se está minando el derecho al aborto».

Cambio de intereses

El reciente activismo político de la fundación es parte de una estrategia mayor de cambio en las prioridades de financiación del Open Society Institute. Un artículo en The Chronicle of Philanthropy, publicado el 27 de junio del 2002, informaba de una carta de Soros a los líderes benéficos que subrayaba sus planes de cambiar sus donaciones hacia temas de defensa y de la globalidad.

Los extractos de la carta publicada en el Chronicle of Philanthropy detallaban el papel de la fundación en los últimos años al ayudar en el periodo de transición en la antigua Unión Soviética. Ahora, afirmaba Soros, «nuestra nueva meta es fortalecer una sociedad global abierta».

Esto significa un cambio en la organización de la fundación. Según Soros: «Tiene que ser global en su alcance y tiene que ser capaz de tener impacto en cómo los gobiernos y las instituciones internacionales se conducen a sí mismos».

Según el Chronicle, Soros ha dado más de 3.800 millones de dólares desde 1982. Ahora planea reducir el gasto anual actual, de alrededor de 430 millones de dólares hasta cerca de 300 millones, para prolongar el periodo de vida de la fundación. El cambio también refleja una caída en los fondos de la fundación debido a la caída en los mercados financieros.

Dentro de Estados Unidos, el gasto de la fundación se concentrará en un tema: la justicia. Los programas financiados hasta ahora, como la política de drogas, eutanasia, aborto y anticoncepción serán eliminados gradualmente. Dado su historial, los observadores prestarán atención en los renglones donde Soros destina sus millones.

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