El presidente dominicano, Leonel Fernández, inició su segundo mandato consecutivo con un gabinete renovado en parte en el que retuvo a los pilares del anterior cuatrienio
El presidente dominicano, Leonel Fernández, inició su segundo mandato consecutivo con un gabinete renovado en parte en el que retuvo a los pilares del anterior cuatrienio. AFP
AumentarFernández envió a la Secretaría de Educación a Melanio Paredes, ex titular de Industria y Comercio, en sustitución de Alejandrina Germán, que pasa a la de la Mujer.
Germán estuvo en el ojo de una tormenta pública semanas atrás debido a una acusación de malversación de fondos públicos que nunca se confirmó.
Otros nombramientos fueron los de Francisco Javier García en Turismo; César Pina, Presidencia; Jaime Fernández, Medio Ambiente; Max Puig, Trabajo; Franklyn Rodríguez, Juventud; y José Ramón Fadul, Industria y Comercio.
Otro cambio significativo fue el del mayor general Pedro Peña Antonio como secretario de las Fuerzas Armadas.
Las importantes carteras de Relaciones Exteriores, Economía, Interior, Agricultura, Salud y Hacienda, hasta un total de 13, siguen en manos de sus anteriores titulares.
La fisonomía del Consejo Ministerial es congruente con la continuidad que Fernández se propone dar a este nuevo plazo en el Palacio Nacional y sus ambiciosos planes económicos y sociales.
En su discurso inaugural la víspera el presidente anunció una extensa relación de programas de mejoramiento social y económico, así como de construcción de infraestructura, una característica de sus dos gestiones anteriores.
Entre los proyectos están la construcción de la segunda línea del controvertido Metro capitalino y un tren rápido hasta Santiago de los Caballeros (Noroeste), la segunda ciudad en importancia del país.
Aunque sus opositores afirman que las designaciones obedecen a compromisos políticos, resulta evidente que Fernández busca mayor eficiencia para dejar un legado que facilite su intención de volver a la presidencia dentro de ocho años.
Una planeada reforma constitucional, que será presentada en breve al Congreso, permitirá a un ex presidente postularse tras una pausa de cuatro años después de dos mandatos.