Internacionales

¿A quién sirve Eva Zetterberg?

La embajadora sueca quiere provocar su propia expulsión de Nicaragua, cree el corresponsal sueco en en América Latina por más de treinta años, Dick Emanuelsson, y se pregunta: ¿A quien sirve, Eva?

Redacción Central |

La embajadora sueca quiere provocar su propia expulsión de Nicaragua, cree el corresponsal sueco en en América Latina por más de treinta años, Dick Emanuelsson, y se pregunta: «¿A quien sirve, Eva?»

La derecha, el patrón de Eva

Por Dick Emanuelsson

He seguido con gran atención y preocupación las repetidas declaraciones de la embajadora de Suecia en Managua, la Sra. Eva Zetterberg. La conozco personalmente desde muchos años y en algunas ocasiones he tenido la oportunidad de participar en eventos o en tareas con ella. Por eso no quiero que mis opiniones sean tomadas como crítica a la persona sino sobre el contenido político que ella expresa desde bastante tiempo en contra del gobierno Sandinista.

Para entender mis críticas creo que es importante saber de dónde viene la embajadora sueca. Como ya se ha dicho en varios medios nicaraguenses, Zetterberg viene del ex partido comunista sueco, hoy llamado el Partido de Izquierda con una representacion parlamentaria de 5-6 %. Fue parlamentaria bastantes años, y, si no me equivoco, también fue la jefa de la bancada durante un período. Es considerada de “derecha” dentro de su propio partido y por la militancia.

En septiembre del 2006 fue elegido un nuevo gobierno dirigido por el partido de la derecha sueca, Moderaterna, cuyo ex jefe Carl Bildt ocupó la cancillería sueca. Es un ciego anticomunista que incluso ha sido acusado por los socialdemócrata y la izquierda por haber pasado información secreta del estado sueco al gobierno del Bush viejo en la década –80. Es decir, traición a la patria. Con semejante “Patrón” seria, para cualquier personaje de izquierda, totalmente imposible de seguir como vocero político a un gobierno como lo de la derecha sueca.

Por que así son las cosas. Un embajador es un vocero político por que representa un país y gobierno en el exterior. Pero para Eva Zetterberg esto no consigue ninguna contradicción o ni siquiera crea un dilema de moral político.

¿Será que el sueldo como embajador es demasiado lucrativo para dejar el puesto? Tampoco lo creo en el caso de Zetterberg porque recibe una pensión completa del parlamento sueco ya que ha sido parlamentaria por más de 12 años que es el tope para tener pensión completa, que es una muy buena pensión. A parte de esa pensión recibe también una pensión después que deja su puesto como embajadora.

Con su pasado en la izquierda sueca resulta inexplicable el porqué de asumir el puesto como embajadora si no fuera por otras intenciones. Sin embargo, si quisiera quedarse en el puesto como embajadora en Managua que por lo menos tuviera un “perfil político bajo”. Tampoco eso. Al contrario, sale a dar violentas provocativas declaraciones a los medios que ella califica “independientes”, que ella sabe que son todo menos “independientes” y sobre todo; totalmente antisandinistas. Hasta actúa como vocera de los “países donantes” europeos que son los países europeos imperialistas cuyos pasados en la historia colonial o actual esta llena de genocidios en diferentes continentes. Declara en tono desafiante y amenazante que la ayuda de esos países al estado nicaragüense se va a congelar y no se distingue en absoluto al embajador gringo.

El gobierno sueco acusado de instalar un estado policiaco

Extraño, pero tiene “la carga de conciencia del Hombre blanco” en relación a un pueblo noble y estado soberano como la república de Nicaragua. En vez de tener un perfil humilde, agarra la batuta y quiere dar clases en “democracia” occidental. ¿Cuál democracia? Su propio patrón esta imponiendo una nueva legislación (FRA) que es considerada como una de las más peligrosas del mundo porque convierte la inteligencia militar, observa “militar” y no policial, como herramienta para espiar a todos los ciudadanos y compatriotas. Hasta el cuerpo policial ha protestado porque se instalándose una verdadera dictadura peligrosa dirigida por los militares en donde los agentes de la inteligencia militar tendrán absoluta libertad de intervenir en las comunicaciones electrónicas (correo electrónico, etcétera) como quieran en lo más íntimo de los suecos. Esta legislación es algo por el estilo de “Homeland Security”, de los Estados Unidos.

Ni hablar del desarme de la legislación laboral, los derechos de los trabajadores al suelo, una política completamente antipopular en donde retrocedemos décadas en donde la clase obrera y el movimiento sindical luchaban duramente para la conquista social de sus derechos.

Pero en Managua, la “izquierdista” Eva Zetterberg considera que el CSE (Consejo Superior esta pasando sus facultades cuando es obligado de retirar las personerías jurídicas porque estos dos partidos sencillamente no cumplen los requisitos que ellos, es decir MRS y PCN, probaron cuando se decidía en la mitad de la década –90 sobre la nueva ley electoral.

¿Cuanto pagas a las mujeres que hacen el aseo en la embajada, Eva?

Es “una limitación grave para la democracia en Nicaragua, porque creo que en una democracia hay que aceptar a todos los partidos”, dice [1] a El Nuevo Diario, pro MRS. ¿Y quién en el gobierno Sandinista está en contra eso, Eva?

Dice que “muy difícil aceptar” las explicaciones que brindaron los magistrados del Consejo, y reiteró que era “una restricción, y lo lamento”, sostuvo Zetterberg.

Nadie la ha pedido de aceptar las decisiones del CSE por que es un órgano autónomo del estado, pero si, respetarlas. Pero sabe a certeza que:

“Por otro lado, también estoy evaluando que hay tendencias muy autoritarias en el país, cerrando espacios para la sociedad civil, y también creando problemas; y también una tendencia de priorizar, por ejemplo, organizaciones de tendencia sandinista”.

¡Dános ejemplos concretos, Eva!

¿Cuales son las “organizaciones de tendencia sandinista” que han sido favorecidas?

¿Cuáles espacios están “cerrando (…) para la sociedad civil”?

A mí me parece que la autollamada sociedad civil, en donde caben los empresarios que explotan miles de mujeres en las maquilas, en las oficinas, las mujeres que hacen el aseo en la embajada sueca entre varias embajadas, pagando una miseria de salario, tiene un tremendo “espacio” en la sociedad nicaragüense. Sale cada mes, hasta las ONG s extranjeras, a marchar contra la “dictadura de Ortega”. No seamos pendejos, Eva, tu y yo sabemos perfectamente que varias de esas “ONG s” reciben hasta financiamiento de la embajada estadounidense por sus actividades.

¿Coincide casualmente con el MRS?

No sé si el lenguaje amenazante de la embajadora es casual o que ha participado en tantas reuniones internas del MRS que coincide casi literalmente. ¿Qué dice en el Nuevo Diario? Señaló que la sociedad civil nicaragüense no está dispuesta a dejarse engañar fácilmente ni a dejarse arrebatar la democracia que les costó “mucha sangre, mucho esfuerzo y mucho amor” [2].

¿Como dice Henry Ruiz del MRS? En una nota llamada “Anti-noticias y propaganda en Nicaragua”, [3] por el escritor y periodista Toni Solo, este escribe y cita al dirigente Ruiz del MRS: “Se está recolocando allá en los años de la dictadura de Somoza… es necesaria la unidad del pueblo, porque no podemos regresar a que esto se consolide como dictadura y por lo tanto no nos quede más camino que las armas y la violencia” [4].

Dice Zetterberg en el Nuevo Diario: “Ustedes no van a permitir de nuevo una dictadura, eso no creo. Yo tengo mucho optimismo para Nicaragua”, añadió.

Zetterberg trata, en todo caso, de asegurarse de la critica diciendo “no hay una dictadura” porque todavía existen medios de comunicación independientes que están a disposición de los ciudadanos.

¡Qué me hizo reír, sobre todo la última frase, porque lo dice a un canal de televisión que es de la derecha! Y la forma subliminal decir que todavía “no hay una dictadura”, pero si el pueblo no impide las “tendencias muy autoritarias en el país, cerrando espacios”. No deja el lector o el televidente ninguna duda que lo que está pasando en su país.

Acabar el proyecto sandinista

A mi no sorprende para nada las declaraciones del vicecanciller Coronel Kautz, quien no solamente tiene el derecho de criticar y rechazar semejantes intromisiones en los asuntos internos en un país, sino tiene la obligación ante su propio pueblo de hacerlo, porque en el fondo es el pueblo nicaragüense que ha sido pisoteado una vez más por esos señores y señoras que creen que son “las últimas Coca Cola del desierto” en cuanto a democracia se trata. “Pura basura”, como dicen en Honduras.

La desesperación es tan grande en los círculos de los países imperialistas ante el avance de los pueblos en América Latina que no saben qué hacer. Pero sí lanzan campañas sucias dirigidas a manchar el honor y el orgullo de los pueblos que no han quedado quietos ante las amenazas. Intentan pintar no solamente a Daniel Ortega de dictador, sino a todos los presidentes elegidos con voto popular que tenga ideas y proyectos progresistas como dictadores, populistas, amigo de “terroristas” de toda índole, en una campaña sistemática y metódica para crear la base ideológica en la labor de aislar el gobernante y su gobierno para así acabar el proyecto.

Es en ese contexto hay que ver la actuación, que no es algo insólito de una embajadora sino es parte de ese plan, consciente o inconsciente, de tumbar al gobierno Sandinista y retroceder a Nicaragua a la época quizás no del somocismo, porque no hay base para eso, pero sí a los gobiernos neoliberales que gobernaron entre 1990-2006.

A mí me parece que Eva Zetterberg está intentando de ser expulsada de Nicaragua para así reforzar la imagen que quiere dar la centro-derecha del MRS y la derecha neoliberal de que el camino del presidente Ortega es el camino de la dictadura, y agregan “personal” para así intentar de crear una brecha entre la sólida base del Pueblo Sandinista y la dirigencia del Frente.

Por eso no le cuesta nada a Zetterberg de lanzar semejantes declaraciones provocativas contra el gobierno Sandinista. Sigue en el mismo sendero de un otro fracasado y repudiado político, tanto en México como en Latinoamérica, Vicente Fox, que de casualidad dio declaraciones también irrespetuosas en la misma semana como la embajadora sueca en Managua.

¿No te sientes avergonzada, Eva, de haber quedado en el mismo plano político como el ex gerente de Coca Cola en México? Un odioso capitalista cuyos obreros orinaron en los tanques de Coca Cola ante las arbitrariedades del señor Fox! Representante de una empresa y bandera del imperialismo yankee que tu decías combatir en las décadas –70!

Y resulta chistoso para uno como periodista pero nada sorprendente, que El Nuevo Diario y La Prensa citan “ex sandinistas” como el doctor Carlos Tünnermann, ex embajador de Nicaragua en Estados Unidos durante el primer gobierno sandinista, y también ex ministro de Educación, que, por supuesto, “rechazó la manera en que la señora Eva Zetterberg fue calificada por Coronel”, el vice canciller nicaragüense. “Ese lenguaje no fue apropiado. Ella no merece que la traten así. Además, ella es muy apreciada en Nicaragua”, dijo.

¡Pobrecita mi compatriota Eva! Primero declara en una forma tan tendenciosa que en la esquina se esconde una dictadura y por el otro lado es considerada “victima” por todos estos señores “ex”. Hasta los periodistas “oficialistas” son victimarios, no investigadores que cuestionan, como cada periodista se ha aprendido de hacer, al sujeto que da declaraciones, en este caso la doña Eva.

¿Y si fuera en USA?

Hago el experimento que si Eva estuviera en Estados Unidos, descalificando la democracia gringa, diciendo: “No me parece una democracia ya que ni siquiera la mayoría de los votantes van a las urnas”.

He cubierto Latinoamérica durante los últimos 30 años y solo la campaña electoral en El Salvador en las elecciones en marzo del 2004 sobrepasa la “propaganda periodística negra” que los medios privados representan en Nicaragua. Sentiría vergüenza ante mis compatriotas si fuera obligado de producir semejante propaganda al servicio de unas clases sociales que niegan al pueblo nicaragüense de levantarse de la humillación en donde se han encontrado los anos 1990-2006.

Y me da pena ante la misma población, que mi país sea representado por un personaje que tiene el descaro de representar a un gobierno antipopular, como el gobierno burgués sueco, a pesar de su militancia de izquierda en Suecia.

Me pregunto: ¿a quién sirve, Eva?

[1] Gobierno agotó diplomacia, El Nuevo Diario, 16 de agosto 2008.

[2] Doña Eva saca de sus casillas al gobierno

[3] “Anti-noticias y propaganda en Nicaragua”, por Toni Solo, Rebelion.

[4] “Ortega recoloca a Nicaragua en otra dictadura, dice ex comandante sandinista”, Terra.

también te puede interesar