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La Revolución Sandinista fue la última revolución triunfante del siglo XX

Así lo aseguró el internacionalista chileno Etiel Moraga, en el acto efectuado en el Memorial Salvador Allende, en Chile, en recordación de los combatientes revolucionarios de ese país que combatieron junto al Frente Sandinista para alcanzar el triunfo de la Revolución en Nicaragua

Redacción Central |

Así lo aseguró el internacionalista chileno Etiel Moraga, en el acto efectuado en el Memorial Salvador Allende, en Chile, en recordación de los combatientes revolucionarios de ese país que combatieron junto al Frente Sandinista para alcanzar el triunfo de la Revolución en Nicaragua

INTERVENCION DE ETIEL MORAGA,  EN EL MEMORIAL DE SALVADOR ALLENDE EN LA CONMEMORACION DEL 19 DE JULIO

12 DE JULIO 2008

CORPORACION MEMORIA Y LUCHA POPULAR

Sra. Embajadora de Nicaragua, Maria Luisa Robleto, Sres. Representantes de las Embajadas de la República Socialista  de Cuba y de la República Bolivariana de  Venezuela.

Sra. Angela Jeria de Bachelet.

Familiares de nuestros hermanos internacionalistas, Compañeros y Compañeras Dirigentes Sindicales de la CUT y el Colegio de Profesores, Estimados Compañeros y Compañeras, Autoridades, amigos y amigas:

Es una gran alegría para nosotros que se nos invite a conmemorar el triunfo de la Revolución Sandinista y que lo haga una mujer…, Embajadora de un país quien recuerda con orgullo la fecha.

En Noviembre del año pasado, el compañero Presidente Daniel Ortega, estuvo en el Memorial de los internacionalistas recordando los fuertes lazos que unen a los pueblos hermanos de  Chile y Nicaragua. 

Ese memorial  fue una iniciativa de los familiares de nuestros hermanos caídos, tiene un alto  simbolismo porque representa los valores del internacionalismo, del sueño de Martí, Bolívar, Sandino y Allende  por una América Latina libre del yugo imperialista.

Y hacerlo en este  lugar, el Memorial de nuestro compañero Presidente Salvador Allende es simbólico porque con su presencia nos recuerda a nuestros amigos y compañeros que con su profundo amor al pueblo estuvieron más allá de las fronteras personales o geográficas y representa los valores más preciados  de democracia y justicia social. Valores que nos encarno con su ejemplo el   compañero Allende.

Se cumplen 29 años del  aniversario de la revolución sandinista, y es una gran  ocasión para reencontrarnos con nuestra historia, con las enseñanzas que ese acontecimiento nos dio a los revolucionarios chilenos  y latinoamericanos.

La Revolución Sandinista fue la última revolución triunfante del siglo XX, fue un gran triunfo popular, una gran victoria del pueblo nicaragüense que dio fin a una dictadura oprobiosa, pero fue también una gran victoria y estimulo para los revolucionarios de todo el mundo, en especial de América Latina. Por tanto, para quienes participamos en ella tiene un significado especial de enseñanzas y compromiso con el futuro.

Este acto tiene también  una profunda significación porque es  primera vez que la embajada de nicaragua apoya y ayuda en la organización de la conmemoración  del 19 de julio recordando a los chilenos caídos en la liberación de su país y posteriormente luchando por la libertad de otros pueblos, incluyendo el nuestro.

En la década del 70, Sudamérica presentaba dictaduras militares prácticamente en todos los países. En Centro-América se vivía un auge en la lucha revolucionaria en El Salvador, Guatemala y en Nicaragua    Particularmente en este último país, prácticamente desde los años 60 se libraba una lucha guerrillera encabezada por el FSLN para derrocar la dinastía de los Somoza.

En el año 1979, la unidad del FSLN con su pueblo llegó a tal grado de identidad que se incrementó la utilización de todas las formas de lucha y se llegó en un momento determinado a un virtual equilibrio de fuerzas. En algunos sectores del país, la lucha guerrillera se transformó en una incipiente guerra regular, en la cual era necesario tener conocimientos del combate contemporáneo.

En el marco de esta situación es que fue posible la incorporación de este contingente de oficiales revolucionarios chilenos a la guerra en Nicaragua.

Soy parte del contingente de compañeros que tuvimos el alto privilegio de compartir esa gesta. Fueron cientos de chilenos que junto a tantos latinoamericanistas participaron de la lucha contra Somoza, de la consolidación del triunfo y en las tareas de construcción de una nueva Nicaragua.

En esa brigada internacionalista de la cual formamos parte junto a otros revolucionarios y combatientes de América Latina, aprendimos que la lucha por una causa justa obliga a dejar banderas partidarias, nacionalidades y diferencias legitimas entre revolucionarios, para unirse bajo un mando y solo así contribuir a la victoria de un pueblo. América latina es una sola y esperamos con ansiedad el día que podamos recorrer nuestra América del norte a sur,  de océano a océano, siendo parte de una gran patria latinoamericana.

Nuestra participación en Nicaragua, Salvador y otras causas internacionalistas, fue parte componente de nuestra preparación militar para derrotar la dictadura de Pinochet. 

En 1973, los generales golpistas chilenos, obedeciendo a la derecha económica, a sus partidos y a un país extranjero como EEUU, habían derrocado al gobierno legítimamente elegido en Chile, reprimiendo, torturando y asesinando a sus propios compatriotas. Honramos siempre a aquellos integrantes de las FFAA que defendieron la constitución incluso con sus vidas.

Como  atestiguan los informes Rettig y Valech, militares y civiles chilenos, representantes de las clases pudientes y partidos de derecha, imponían a sangre y fuego el aplastamiento de la soberanía popular que el pueblo chileno, los sectores populares, hasta entonces ejercían en el gobierno de Salvador Allende.

En 1975,  los partidos populares tomaban la histórica decisión política de formar sus propios cuadros militares para apoyar la lucha del pueblo chileno, que estaba siendo atacado por las Fuerzas Armadas, ya no de Chile, sino de las clases económicas poderosas -chilenas y extranjeras. Era la primera vez que partidos populares de izquierda chilenos tomaban la decisión de formar cuadros profesionales en las múltiples especialidades de una fuerza militar moderna.

Éramos jóvenes militantes, que con el ejemplo de Allende que defendió el proceso revolucionario con firmeza y honor hasta el precio de  su propia vida,  y por decisión de los partidos comunistas, socialista y del MIR, dejamos nuestras  labores regulares para incorporarnos a las Fuerzas Armadas de Cuba y recibir formación de Oficiales Regulares.

En esa decisión ejerció gran influencia el espíritu internacionalista de los cubanos, de sus dirigentes y de Fidel. Permitía un hecho inédito: un país como Cuba, agredido por Estados Unidos, decidía soberanamente que extranjeros ingresaran a sus Fuerzas Armadas profesionales como cualquier cubano, a formarse como oficiales de carrera. Estar en Nicaragua y Salvador, era una forma de luchar por esta América Morena y por nuestro pueblo.

Pero hablar de Nicaragua, para mí también es hablar de mis compañeros. En la lucha antisomocista  y posteriormente en la lucha con la contra, es que se fortalecen los lazos de fraternidad,  se reafirma en la vida cotidiana esa hermandad con el pueblo nicaragüense,

Hemos vivido, soñado, luchado, llorado, amado, nacido y  muerto en Nicaragua.

Tenemos hijos nicaragüenses, sangre derramada de nuestros compañeros, hermanos, madres y camaradas de lucha en ese pequeño gran país de Sandino. Nuestro compromiso es indisoluble.

Rescatar todas esas experiencias de vida para que dejen de ser anónimos en las futuras generaciones y estos héroes tengan rostros, sonrisas, palabras, es parte de los que estamos haciendo en nuestras tareas como revolucionarios y junto a ellos contribuir con la construcción de una sociedad distinta a la que tenemos, donde el ser humano, sea feliz.

Estamos en un momento político complejo, tenemos un bloque político gobernando que no ha podido siquiera restablecer un sistema democrático de elecciones donde todas  las fuerzas políticas del país puedan tener  representación para desde ahí impulsar cambios en la legalidad que permitan la defensa de las riquezas naturales de nuestro país y una verdadera democracia participativa. Parece que esta forma binominalista les agrada a todos los que hoy día se sientan en los sillones del poder legislativo y más allá del discurso no hay voluntad por producir cambios en beneficio de las grandes mayorías.

En particular, en lo que a nosotros nos compete, la discusión sobre los temas de defensa del  estado chileno todavía sigue siendo restringida a un sector de especialistas y pese a los cambios que han ocurrido la participación sigue siendo limitada

Para nosotros, los militares y combatientes tiene un gran sentido el honor y la patria, es por eso que el reconocimiento por haber luchado con honor y valentía por la recuperación de la patria y de la vida democrática es una necesidad. 

Combatimos contras las dictaduras en América latina  y muchos compañeros cayeron luchando por esos valores e ideales y no descansaremos hasta que no se reconozca por toda la ciudadanía nuestra acción, ya que esta historia es la única que nos permitirá que no se vuelva a producir  nunca más la ruptura institucional en Chile.

Requerimos un reconocimiento formal y público de la lucha de nuestros compañeros  en Nicaragua,  este hecho fue mencionado públicamente en el Court del Estadio nacional por Daniel Ortega y de Fidel Castro a través de Chávez.

A nivel gubernamental nos planteamos exigir  el reconocimiento al proceso de lucha vivido para recuperar la democracia por nuestros compañeros asociados y otros luchadores no reconocidos.

En el ámbito educativo diseñaremos un Diplomado para actualizar conocimientos sobre estrategia militares.

Queridos compañeros:

Para nosotros esta fecha de Nicaragua fue y es un triunfo muy especial. Es el esfuerzo, principalmente en la ofensiva final, donde luchamos codo a codo con los nicaragüenses, un grupo de chilenos de diferentes organizaciones revolucionarias.

La lucha por derrocar a Somoza la sentíamos también como una lucha contra Pinochet, una lucha contra el imperio que los sostenía a ambos. Y nos quedamos a defender el triunfo, a ayudar a construir una sociedad democrática y popular, donde también la defendimos con nuestras vidas. Muchos de nosotros ayudamos a luchar contra quienes combatieron con las armas en la mano para derrocar el proceso democrático y popular.

La experiencia de combate junto a los nicaragüenses nos templo para emprender batallas importantes en nuestro país. Batallas que hicieron posible la derrota del tirano Pinochet y el inicio de un proceso democrático, que aun no termina de profundizarse.

Esa experiencia y el ejemplo de nuestros compañeros representa una reserva moral de tremendo valor para nuestro pueblo: reserva moral que no sólo se expresa en rememorar el aporte hecho por combatientes en el pasado, sino que debe servir como ejemplo y catalizador de todos los luchadores presentes y futuros por una democracia de verdad, con justicia social para nuestro pueblo.

Como decía Fidel que están todos los que cayeron unidos en la memoria de los pueblos y en la gloria de los pueblos.

Por ello hoy queremos rendirles nuestro más profundo y sincero homenaje, reivindicando sus nombres y alzando su ejemplo de generosidad y entrega.

El mejor homenaje a nuestros  héroes internacionalistas caídos en combate, es la unidad y la organización, es revivir en la memoria de nuestro pueblo, sus verdaderos héroes. Nuestros hermanos caídos con su consecuencia y entrega, mantienen la dignidad más alta que la Cordillera de los Andes. No permitamos el olvido, es  la solidaridad internacionalista hoy con la Cuba Socialista, Nicaragua Sandinista, Venezuela, Ecuador, Bolivia y nuestros pueblos hermanos de Latinoamérica.

Honor y gloria a los internacionalistas caídos en combate

¡¡Gloria eterna a los mártires chilenos y nicaragüenses caídos por lograr el triunfo sandinista¡¡

!!!!!  Viva Nicaragua, Viva Chile !!!!

¡¡Patria libre o morir¡¡ Venceremos

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