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Varios países latinoamericanos critican la declaración de la cumbre sobre seguridad alimentaria

La representante de Nicaragua respaldó esa posición, al explicar que el documento no refleja los aspectos fundamentales que diagnostican la crisis

Redacción Central |

La representante de Nicaragua respaldó esa posición, al explicar que el documento no refleja los aspectos fundamentales que diagnostican la crisis

Argentina, Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua objetaron o criticaron la declaración final de la cumbre sobre seguridad alimentaria de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), ya que pusieron en duda que realmente vaya a lograr el objetivo de acabar con el hambre en el mundo.

La objeción fue formulada por Argentina, quien no se adhirió al texto completo, sino que anexó el suyo propio en el que desaparece sólo una palabra de la declaración.

La objeción se produjo en el párrafo sexto de la declaración, donde se dice que los Gobiernos “reafirman la necesidad de reducir al mínimo el empleo de medidas restrictivas que pueden incrementar la volatilidad de los precios internacionales”.

Argentina solicitó que se retirará la palabra “restrictivas”, ya que consideró que se puede entender como medidas que pueden afectar a la exportación de los países con excedente de cereales, como es su caso.

El represente argentino explicó en el plenario que la objeción de Argentina se debe al hecho de que “cuando se parte de diagnósticos equivocados, no pueden surgir remedios apropiados, lo que sucede con esta declaración”.

Según el diplomático argentino, los jefes de Estado y el director de la FAO “señalaron la responsabilidad de las políticas de subsidio a los cultivos a la exportación y de las barreras a la importación” en el actual encarecimiento de los precios.

Sin embargo, Argentina reprochó la ausencia de una referencia expresa a esas políticas, cuando, además, en la declaración, “se hace referencia” a otras cuestiones que tienen mucho menos impacto, explicó su representante.

El diplomático dijo que esa posición no significa que Argentina se desentienda de la cuestión al expresar “la solidaridad” de su país “con los 850 millones de personas que padecen hambre en el mundo”.

Tras las objeciones de Argentina, llegaron las críticas, en primer lugar de Venezuela, cuya enviada aseguró que su país “lamenta” que en la cumbre “se haya perdido la oportunidad de luchar contra un flagelo que no es una crisis coyuntural”.

“La hambruna en el mundo es estructural y está vinculada a los modos de producción y de consumo”, comentó la diplomática, para quien la declaración “carece del más estricto y genuino espíritu humanitario”.

Venezuela criticó, en concreto, que los Gobiernos en la cumbre hayan sido incapaces de hacer mención en la declaración final a la Convención del Cambio Climático de la ONU, tal y como había pedido ese país.

“La falta de compromiso implica que en realidad (la declaración) es más de lo mismo: la política de dominación unilateral”, afirmó la embajadora venezolana, en clara referencia a Estados Unidos, país que no ha aceptado el texto de la ONU en el que se exige rebajar las emisiones de gases con efecto invernadero.

Después, lamentó que Europa haya perdido en esta cumbre la posibilidad de “acompañar un espíritu humanitario del que dicen ser abanderados”, y preguntó a los dirigentes africanos y asiáticos “si creen que el documento supone un compromiso real”.

“No hay nada que celebrar hoy”, concluyó la representante venezolana en su intervención ante el plenario.

Las criticas a la declaración continuaron con Cuba, país para el que el texto es “el resultado de la falta de la voluntad política de países del Norte para proponer fin al hambre de forma duradera”, dijo su representante, que señaló a Estados Unidos como el “principal culpable”.

Tras esas criticas, llegaron las de Ecuador, cuya enviada aseguró que “son muchos los países que no están de acuerdo”.

“Queremos decir que Venezuela, Cuba y Argentina no están solos.

Nuestro silencio no quiere decir que estamos conformes con lo que está ocurriendo”, destacó.

Su colega de Nicaragua respaldo esa afirmación, al explicar que el “documento no refleja los aspectos fundamentales que diagnostican esta crisis”, por lo que “apoyó lo dicho por las delegaciones de Cuba, Argentina, Venezuela y Ecuador.

En parecidos términos se expresó el representante de Bolivia, último al que permitió hablar el presidente del plenario, sin que se pudiera conocer la opinión de otros países de la región.

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