La Corte Suprema de Chile concedió el viernes la extradición al Perú del ex presidente peruano Alberto Fujimori por dos cargos de violaciones de derechos humanos y cinco de corrupción.
Poco después de darse a conocer el fallo, Fujimori dijo a una radioemisora del Perú que vino a Chile voluntariamente y que la extradición es la oportunidad para volver a su país y "reencontrarme con el pueblo". También reconoció que durante su gobierno hubo "fallas garrafales".
En otras entrevistas con canales de televisión local, Fujimori insistió en que es inocente de los cargos que se le imputan.
"Hay Fujimorismo para rato", dijo a Canal 13. "El fujimorismno sigue vivo y ahora debe estar con más adrenalina".
Desde Lima, su hija, la congresista Keiko Fujimori, pidió a los seguidores de su padre ir al aeropuerto internacional Jorge Chávez para atestiguar su inminente retorno.
"La primera movilización que hago a los fujimoristas es acercarnos al aeropuerto, estar atentos con la hora de llegada para recibir a Alberto Fujimori, en calma, con tranquilidad, con alegría y con cariño", dijo en rueda de prensa.
Keiko, con seis meses de embarazo, reiteró a los seguidores "estar alertas y vigilantes para garantizar el respeto" al ex presidente, y agregó que teme por la seguridad de su padre, al reconocer la posibilidad de que "si lo colocan en una cárcel, al haber luchado contra el terrorismo, al haber luchado contra los narcotraficantes, él pueda ser maltratado" o podrían atentar contra su vida.
"Lo único que pido es garantías de parte del presidente Alan García para que mi padre reciba un debido proceso y se cuide su integridad", indicó a la prensa desde su residencia.
Según Jaime Castellón, subdirector operativo de la policía de investigación, Fujimori será trasladado en avión hasta Arica, en la frontera con Perú, para ser entregado a las autoridades policiales de su país.
En Santiago, el presidente de la sala penal de la Corte Suprema, Alberto Chaigneau, al anunciar el fallo dijo que "de los 13 cargos se ha concedido la extradición por siete".
El magistrado señaló que en fallo unánime los cinco integrantes de la sala penal acordaron la extradición para que sea juzgado por las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos, donde murieron 25 personas. Y en resolución dividida acordaron conceder la extradición para que se le procese por cinco cargos de corrupción.
"Yo escogí un escenario, voluntariamente, de venir aquí a Chile para someterme a sus máximos tribunales, de manera que este escenario no es tan imprevisible", dijo Fujimori a la Radio Programas del Perú (RPP).
Fujimori señaló que para él la extradición es "la oportunidad de retorno, porque mi objetivo de estos últimos años es reencontrarme con el pueblo, pero para reencontrarme tuve que hacer una escala, en Chile".
Añadió que su idea era que a través del poder judicial de Chile se revisara toda la sentencia, todos los procesos. Ello "no quiere decir que el poder judicial chileno está juzgando, está autorizando estos casos", advirtió.
"Estoy con la certeza y la seguridad de poder enfrentar con los hechos, con las acciones de mi gobierno, estos procesos, y salir airoso", añadió.
Reconoció durante la entrevista que también se produjeron "fallas garrafales en la administración de mi gobierno...pero en el año 1990 el Perú no tenía ninguna luz en el túnel, y poco a poco se fue aclarando. En los procesos mismos voy a demostrar que actué correctamente".
La presidenta Michelle Bachelet se declaró satisfecha por la labor de la justicia chilena, que dijo "ha tomado una decisión que le ha parecido la mejor en la cual ha considerado que siete de las causas han tenido mérito para otorgar la extradición".
Agregó que el fallo tuvo "una cierta consideración" por los temas de derechos humanos.
La presidenta se comunicó temprano con su colega peruano García después de reunirse con sus ministros.
Fujimori, quien gobernó entre 1990-2000, está en Chile desde noviembre del 2005, y permanece en arresto domiciliario desde junio en un condominio al norte de Santiago. El año pasado estuvo seis meses en idéntica condición.
En julio el magistrado Orlando Alvarez, en primera instancia, rechazó la extradición descartando una sugerencia de la fiscal Mónica Maldonado, quien había recomendado conceder la extradición.
Chaigneau informó que Fujimori puede ser juzgado por cinco imputaciones de corrupción: interceptación telefónica, congresistas tránsfugas, allanamientos a la residencia de la esposa de su ex asesor Vladimiro Montesinos, así como la defraudación de 15 millones de dólares de fondos públicos y medios de comunicación mediante el cual el ex gobernante procuró comprar un canal de televisión y pagar sobornos a otro medio.
Los cargos de violaciones de los derechos humanos de la Cantuta y Barrios Altos fueron considerados como uno solo, y se les agregó el de torturas cometidas en el Servicio de Inteligencia del Ejército en contra de dos detenidos.
En Lima, el canciller José García Belaunde dijo que "las cosas salieron como planeamos, que la justicia chilena hiciera su trabajo, que dictaminara la extradición, ahora pensamos en traerlo a Lima".
Amnistía Internacional señaló en una declaración que la decisión "es un paso adelante hacia encontrar justicia para las miles de víctimas de tortura, asesinatos, desapariciones forzadas y otras violaciones de derechos humanos cometidas durante el gobierno de Fujimori".