Internacionales

Madres de Plaza de Mayo cumplen 30 años de lucha que trascendió fronteras

Buenos Aires – Las Madres de Plaza de Mayo cumplen este lunes 30 años de una lucha que empezó para encontrar a sus hijos desaparecidos en la feroz dictadura argentina (1976-83) y siguió en democracia hasta llevar sus emblemáticos pañuelos blancos por el mundo como símbolo de resistencia y demanda de justicia

Madres de la Plaza de Mayo
Esperanza Labrador, miembro del grupo de derechos humanos argentino Madres de Plaza de Mayo, sostiene carteles con fotos de parientes desaparecidos durante la dictadura militar en Argentina (1976-83) en una manifestación el 3 de febrero de 1997, en Madrid. Las Madres de Plaza de Mayo cumplen el 30 de abril de 2007 30 años de lucha. | AFP. Archivo

Redacción Central |

Buenos Aires – Las Madres de Plaza de Mayo cumplen este lunes 30 años de una lucha que empezó para encontrar a sus hijos desaparecidos en la feroz dictadura argentina (1976-83) y siguió en democracia hasta llevar sus emblemáticos pañuelos blancos por el mundo como símbolo de resistencia y demanda de justicia

“La Plaza de Mayo tiene una fuerza centrífuga. Esta lucha nos dio una dimensión que nadie esperaba, ni nosotras mismas”, confesó Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, en diálogo con la AFP el jueves pasado al realizarse la marcha semanal número 1.562.

Muchos años antes, el 30 de abril de 1977, cuando arreciaba el terrorismo de Estado, 14 mujeres se reunieron en la Plaza de Mayo para reclamar por sus hijos desaparecidos, lo que con el tiempo sería tomado como el acto de coraje fundacional de la organización.

Esas amas de casa que salieron de sus cocinas para emprender la búsqueda de sus hijos, no sospechaban que los desaparecidos llegarían a 30.000, según los organismos humanitarios, ni imaginaban el largo camino que iniciaban.

“Nosotras le agregamos sentido a la maternidad, la socializamos”, señaló Bonafini, de 79 años, con dos hijos y una nuera desaparecidos.

Desde entregar una carta al papa Juan Pablo II hasta impulsar causas judiciales en Alemania, Francia, Italia, España, entre otros países europeos, las Madres atravesaron con sus pañuelos blancos las fronteras.

La iniciativa de juntarse en la Plaza de Mayo “para hacerse oír” por el dictador Jorge Videla que ocupaba la Casa Rosada (sede de gobierno) desde el 24 de marzo de 1976, fue de Azucena Villafor de De Vicenti, secuestrada el 10 de diciembre de 1978 y arrojada desde un avión militar al mar.

Su cuerpo fue devuelto por las aguas y apareció en las costas bonaerenses y enterrado sin identificar en un cementerio local, pero el relato de testigos permitió que sus restos fueran exhumados e identificados en 2005, para ser sepultados simbólicamente en la misma Plaza de Mayo.

De Vicenti y otras madres habían sido víctimas directas del ex capitán Alfredo Astiz, el ángel rubio de la muerte , que las señaló tras infiltrarse en la organización como supuesto hermano de una desaparecida.

Aparición con vida (de los desaparecidos) , Juicio y Castigo a todos los culpables , Cárcel a los genocidas , Ni olvido ni perdón , fueron algunas de las consignas de las Madres, que ahora gritan que “El hambre es un crimen” y reclaman “Distribución de la riqueza ya”.

En enero de 2006, la organización realizó su última anual Marcha de la Resitencia de 24 horas, que encabezaron durante 25 años, al considerar que en la Casa de Gobierno “ya no está el enemigo”, en alusión al presidente Néstor Kirchner y su política de derechos humanos.

La sección Madres-Línea Fundadora, grupo escindido en 1987 continuó con la marcha.

Unas 13 Madres que rozan los 80 años cumplieron el jueves pasado su ronda número 1.562 en la Plaza, con un ayuno en respaldo de docentes en lucha, mientras se preparaban para festejar el lunes con un concierto sus “30 años venciendo a la muerte”.

La lucha fue llevada hasta Yugoslavia, cuando en plena guerra de Balcanes, Bonafini actuó como escudo humano contra los bombardeos, lo que le valió una distinción “del Pueblo de Yugoslavia” en 1999.

Mujer polémica, también apoyó a la organización independentista vasca armada ETA, lo que le significó duras críticas en Europa.

Las Madres mantienen además aceitados contactos y amistad con el líder cubano Fidel Castro y con el presidente venezolano, Hugo Chávez, con quienes Bonafini compartió tribuna en multitudinarios actos en Argentina.

Respaldan además la candidatura al Premio Nobel de la Paz 2007 del presidente boliviano, Evo Morales.

Desde el Premio “A la lucha por la Vida”, otorgado en 1980 a las Madres por la Universidad de Essen, Alemania, fueron muchas las distinciones recibidas, entre ellas el Premio UNESCO de Educación para la Paz, en París en 1999.

En 2006, recibieron en Italia el Premio Nonino al Maestro de nuestro tiempo , fueron galardonadas en Asturias y condecoradas en Ecuador con la Orden del Mérito.

Hay calles, plazas y monumentos con el nombre Madres de Plaza de Mayo en ciudades de Alemania, Holanda, España y Francia.

también te puede interesar