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Bush defiende plan para Irak ante un Congreso escéptico

Washington – El presidente George W. Bush, debilitado en la esfera política y aislado en términos nacionales, confrontó el martes al Congreso dominado por los demócratas en 12 años y refutó a los detractores de aumentar la fuerza estadounidense en Irak. “”, dijo

Redacción Central |

Washington – El presidente George W. Bush, debilitado en la esfera política y aislado en términos nacionales, confrontó el martes al Congreso dominado por los demócratas en 12 años y refutó a los detractores de aumentar la fuerza estadounidense en Irak. “Permítannos encontrar nuestra determinación y llevar los acontecimientos hacia la victoria“, dijo

Ante un enfrentamiento político tanto con demócratas como con republicanos, Bush no cedió en absoluto en la política hacia Irak en su mensaje anual sobre el Estado de la Unión. También pretendió dar un nuevo aliento a su presidencia con propuestas para ampliar la cobertura del seguro social y abatir el consumo de gasolina en 20% en 10 años.

Pero la guerra fue el punto principal.

“Nuestra país busca una nueva estrategia en Irak, y yo les pido que le den la oportunidad para que funcione”, expresó Bush en una sesión conjunta de la Cámara de Representantes y del Senado. “Y les pido que apoyen a nuestros soldados en el terreno y a aquellos que van en camino”, dijo.

Pero en la réplica de los demócratas, el senador Jim Webb dijo: “Necesitamos un nuevo rumbo”.

“La mayoría de la nación ya no apoya la forma como se libra esta guerra, ni la apoya la mayoría de las fuerzas armadas”, dijo Webb, un veterano de la guerra de Vietnam que se opuso a la invasión de Irak.

El senador republicano Norm Coleman dijo: “No sé cuál es el camino al éxito, pero no es el que el presidente puso sobre la mesa”.

Bush dedicó la mitad de su discurso a asuntos internos y mitad a problemas extranjeros. Dijo que la guerra de Irak era parte de la batalla más amplia contra el extremismo islámico.

El presidente sostuvo que la guerra de Irak había cambiado de manera drástica con el estallido de los enfrentamientos entre las sectas y las represalias.

“Esta no es la lucha en la que entramos en Irak, pero es la lucha en la que nos encontramos”, dijo el presidente. “Cada uno de nosotros desea que la guerra estuviera finalizada y ganada. Pero no somos de los que dejamos las promesas incumplidas, los amigos abandonados y nuestra propia seguridad en riesgo”.

“Damas y caballeros: En este día, a esta hora, aún está en nuestro poder determinar el desenlace de esta batalla. Así que reafirmemos nuestra voluntad y volvamos el rumbo de los sucesos hacia la victoria”, dijo Bush.

La demócrata Nancy Pelosi _la primera mujer que preside la Cámara de Representantes_ tomó asiento detrás de Bush y al lado del vicepresidente Dick Cheney. La audiencia incluyó hasta una decena de miembros de la cámara baja y del Senado que han anunciado la intención de buscar la presidencia de Estados Unidos o que son considerados posibles aspirantes.

En su discurso, Bush se dirigió a los demócratas al decir que “el Congreso ha cambiado pero nuestras responsabilidades no. No somos los primeros en venir aquí con un gobierno dividido y con la incertidumbre en el aire. Al igual que muchos antes que nosotros, podemos avanzar entre nuestras diferencias y lograr grandes cosas para los estadounidenses”.

Políticos republicanos influyentes se han unido a los demócratas para redactar resoluciones de rechazo a los planes que Bush anunció hace dos semanas para enviar un contingente adicional de 21.500 soldados a Irak. El presidente dijo que su enfoque tenía la mejor posibilidad de tener éxito, pese al disenso de numerosos legisladores y de una enorme mayoría de los estadounidenses.

“Muchos en esta cámara (legislativa) comprenden que Estados Unidos no debe fracasar en Irak porque comprenden que las consecuencias de fracasar serían graves y extensas”, dijo el presidente. “Si las fuerzas estadounidenses retroceden antes de que haya seguridad en Bagdad, el gobierno iraquí sería invadido por extremistas de todas partes”.

A diferencia del Senado y Cámara de Representantes amistosos, dominados por los republicanos durante los anteriores seis años, el nuevo Congreso no tiene el menor pudor para enfrentar al presidente.

“Nuestros ciudadanos no están interesados en qué lado de la cámara ocupamos… en tanto estemos dispuestos a acercarnos al otro cuando hay trabajo por hacer”, dijo Bush, quien durante esos seis años rechazó las demandas de los demócratas por ser incluidos en los procesos de toma de decisiones.

Asimismo, le pidió al Congreso que encuentre la manera de reformar sistemas de beneficios públicos como el Seguro Social y los programas de ayuda médica como Medicare y Medicaid, antes de que representen enormes problemas para las generaciones futuras.

“De alguna forma no hemos encontrado en nosotros la voluntad de actual. Así que trabajemos juntos para hacerlo ahora”, dijo.

Sobre el tema migratorio, el presidente también repitió un llamado que le ha hecho anteriormente a los legisladores. Los miembros de su propio partido eran los principales obstáculos en esa área, algo que el propio Bush reconoció al manifestar la necesidad de resultados ahora que el Congreso es dominado por los demócratas, más accesibles a sus ideas en esa área.

“Hay profundas convicciones en este Capitolio con respecto a la inmigración. Tengamos un debate serio, civil y amplio sobre ella”, dijo.

Bush agregó que sus propuestas para el sector de energía reducirían las importaciones a Estados Unidos al equivalente del 75% del petróleo que viene del Medio Oriente. Su plan, como siempre, se basa principalmente en incentivos al mercado y avances tecnológicos, no disposiciones oficiales.

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