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Acuerdo en Senado de EEUU para resolución contra la guerra

Washington – Un grupo de senadores, incluyendo dos republicanos, anunciaron el miércoles un acuerdo para una resolución en contra del plan del presidente George W. Bush de enviar 21.500 soldados más a Irak, sentando las bases para un fuerte choque entre la Casa Blanca y el Congreso

Mujeres chiitas
Un grupo de mujeres chiitas portan fotos de clérigos chiitas mientras participan de una demostración en Sadr, barrio pobre de Bagdad el 20 de octubre de 2006. El ejército de Estados Unidos reconoció fracaso de su estrategia y anunció que revisará los planes de seguridad para Irak. | AFP

Redacción Central |

Washington – Un grupo de senadores, incluyendo dos republicanos, anunciaron el miércoles un acuerdo para una resolución en contra del plan del presidente George W. Bush de enviar 21.500 soldados más a Irak, sentando las bases para un fuerte choque entre la Casa Blanca y el Congreso

La senadora Olympia Snowe, republicana moderada del estado de Maine, dijo que apoyaría una resolución no vinculante por la cual el Senado afirmaría que la presencia de Estados Unidos en Irak sólo se puede mantener con apoyo de la opinión pública y el Congreso.

Mientras la Casa Blanca y dirigentes republicanos trataban de impedir que sus correligionarios apoyaran la resolución, la decisión de Snowe planteó el interrogante de cuántas deserciones más sufrirá el partido gobernante en el legislativo.

“Ha llegado el momento de que el Congreso haga oír su voz acerca de una política que tiene consecuencias tan graves para la nación, el Medio Oriente y el mundo”, dijo Snowe en una declaración escrita.

El apoyo de Snowe se suma al del senador republicano Chuck Hagel.

“Haré todo a mi alcance para impedir la política que el presidente anunció el miércoles en la noche”, dijo Hagel.

El envío de más soldados a Irak, enfatizó Hagel, senador por Nebraska, “es peligrosamente irresponsable”.

Mientras los republicanos escépticos eran convocados a la Casa Blanca para mantener conversaciones con Bush y el asesor de seguridad nacional Stephen Hadley, los colaboradores del presidente aseguraban que éste respondería agresivamente al desafío del Congreso.

El vocero presidencial Tony Snow dijo que las resoluciones del Congreso no afectarán el poder de decisión de Bush.

“El presidente tiene obligaciones como comandante en jefe (de las fuerzas armadas) y las cumplirá”, afirmó.

Según el presidente de la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado, el demócrata Carl Levin, uno de los autores de la resolución, ésta dice que “no apoyamos un aumento de efectivos, una participación militar más profunda” y exige que la misión de las fuerzas estadounidenses deje de ser el combate para dedicarse al entrenamiento, el contraterrorismo y la protección de la integridad territorial de Irak.

También reclama “una mayor participación de otros países de la región en la estabilización y reconstrucción de Irak”, dijo Levin.

La resolución no reclama el retiro de las fuerzas ni reduce los fondos para las operaciones militares. En cambio, pide que Estados Unidos transfiera la responsabilidad a los iraquíes “bajo un cronograma debidamente acelerado”.

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