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Ejecutan a Barzan Al Tikriti y Awad Al Bandar, allegados de Saddam Hussein

Bagdad – El medio hermano de Saddam Hussein Barzan Al Tikriti, ex jefe de los servicios de inteligencia iraquíes, y el ex presidente del Tribunal Revolucionario Awad Al Bandar, fueron ahorcados en la mayor discreción el lunes en Bagdad, dos semanas después de la ejecución del ex ’rais’

Redacción Central |

Bagdad – El medio hermano de Saddam Hussein Barzan Al Tikriti, ex jefe de los servicios de inteligencia iraquíes, y el ex presidente del Tribunal Revolucionario Awad Al Bandar, fueron ahorcados en la mayor discreción el lunes en Bagdad, dos semanas después de la ejecución del ex ’rais’

Ambos fueron condenados, junto al ex presidente iraquí, a la pena capital por “crímenes contra la humanidad” por su responsabilidad en la masacre de 148 chiitas de la localidad de Dujail, al norte de Bagdad, en represalia a un atentado fallido contra el convoy presidencial de Saddam en los años 80.

La ejecución, confirmada horas después por un portavoz del primer ministro Nuri Al Maliki, se llevó a cabo sin ningún tipo de anuncio previo, a las 03H00 locales (00H00 GMT), en un lugar que no fue revelado y en presencia de un grupo de testigos rigurosamente seleccionados.

“La cabeza de Barzan se separó de su cuerpo durante el ahorcamiento. Esto ocurre raramente, pero puede pasar. Es un acto de Dios”, explicó el vocero Dabbagh, en una conferencia de prensa en Bagdad.

“La ejecución se desarrolló con dignidad”, aseguró Dabbagh, quien trató así de prevenir cualquier eventual polémica sobre el trato brindado a los ajusticiados.

Un vídeo pirata sobre la ejecución de Saddam, difundido en internet el 31 de diciembre, al día siguiente de su muerte y en el que se reveló que varios testigos habían insultado al ex “rais” en sus últimos momentos de vida, provocó la indignación de la comunidad internacional.

El lunes, el gobierno iraquí grabó un vídeo oficial sobre el ahorcamiento de los ex colaboradores del régimen baasista, pero únicamente lo mostró a unos pocos periodistas y no será divulgado entre el público.

Las imágenes muestran cómo los dos sentenciados, vestidos con un mono naranja de prisionero, se suben a una horca de metal. Ambos tiemblan, mientras sus verdugos les colocan una capucha negra sobre la cabeza antes de pasarles la soga alrededor del cuello.

Sus cuerpos fueron transferidos después en un helicóptero del ejército estadounidense a Tikrit, al norte de Bagdad, e inhumados cerca de la tumba de Saddam Hussein, enterrado en su vecino pueblo natal de Awjah.

El anuncio de la muerte de los dos ex responsables del régimen de Saddam no provocó ninguna reacción notoria en Bagdad, mientras se produjeron algunas manifestaciones de alegría en la ciudad santa chiita de Nayaf (centro).

“Nadie nos informó de la fecha de la ejecución, pese a que solicitamos la presencia de un representante de nuestro comité durante la aplicación de la sentencia”, deploró desde Ammán su abogado jordano, Issam Al Ghazzawi.

La secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, de visita en Egipto, comunicó la “decepción” de su país ante esta ejecución y señaló que ambos hombres podrían haber sido ahorcados con “más dignidad”.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó la ejecución de los dos colaboradores de Saddam, pese a las peticiones de clemencia hechas al gobierno iraquí.

Gran Bretaña, por su parte, lamentó que las ejecuciones no se hubieran realizado “de forma digna”, mientras que la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour, reafirmó su oposición a la pena capital.

España se sumó al pesar internacional pero recordó la responsabilidad de los ahorcados “en las gravísimas violaciones de los derechos humanos” cometidos por el antiguo régimen iraquí.

Barzan Al Tikriti, de 55 años, y Awad Al Bandar, de 60, así como Saddam Hussein, fueron condenados a muerte el 5 de noviembre. Sus recursos de apelación fueron posteriormente rechazados.

Su ahorcamiento, previsto en un primer momento a la vez que el del ex dictador, fue pospuesto en el último momento.

Por otra parte, el jefe de las fuerzas estadounidenses en Irak, el general George Casey, señaló este lunes que el nuevo plan de seguridad para Bagdad, que las autoridades iraquíes pondrán en marcha en los próximos días, no presenta “garantías de éxito”.

En el terreno de la violencia diaria, diez personas murieron este lunes en Irak, seis de ellas en un atentado en la ciudad norteña de Mosul, mientras que en Bagdad se hallaron los cadáveres de 30 personas asesinadas, informaron los servicios de seguridad.

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