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Luto navideño por pérdidas en Iraq

Miles de hogares estadounidenses reciben este año las navidades con el recuerdo luctuoso de seres queridos muertos en Iraq en una guerra que no es de ellos

Redacción Central |

Miles de hogares estadounidenses reciben este año las navidades con el recuerdo luctuoso de seres queridos muertos en Iraq en una guerra que no es de ellos

“Dolor imborrable. Mario y Enedelia González, (dos californianos) mantienen muy vivo el recuerdo de su hijo y de los sueños que albergaba, celebrarán una amarga Navidad”, destacó el martes el diario La Opinión.

Como padre, Mario González desnuda sus sentimientos porque todavía no logra mitigar su dolor y pena. La pérdida de su hijo Mario Daniel, de 21 años, en la guerra de Iraq le impedirá celebrar en Navidad.

Sin embargo, la familia completa acudirá a visitarle ese día, en el cementerio Forest Lawn Memorial-Park, en Covina Hills, donde descansa para siempre, señala el rotativo.

Mario, el padre, es uno de los otros tantos familiares de los más de 300 soldados que en ese estado dejaron sus vidas en una guerra que nadie en el gobierno ha logrado justificar.

“Iremos al cementerio a llevarle flores, para acompañarlo y adornarle su lugar”, dijo el padre, descendiente de mexicano que se afincó en Estados Unidos como millones de inmigrantes.

“El dolor de perder a mi propio hijo es distinto, pero es igual de intenso”, dice. “No hay forma de explicar el dolor”.

Mario Daniel González, quien cumpliría 22 años en febrero próximo estaba destacado en el Segundo Batallón, Tercer Regimiento de la Infantería de Marina, Tercera División Marítima, en la Tercera Fuerza Expedicionaria Marítima en la Bahía de Kaneohe, Hawaii.

El infante de Marina fue enviado en 2005 a Afganistán, regresó a California en enero 27, y el 13 de septiembre partió a Iraq, donde todo era diferente.

“El estaba firme en no preocuparme de la gravedad de la situación. Su tono de voz era distinto, tenso, lo sentí más preocupado. Me dijo que las cosas estaban muy mal y los habían atacado con morteros”, recuerda Mario González de su última conversación.

Antes de inscribirse en el Ejército, Mario Daniel trabajó a tiempo completo en la carga y descarga de camiones, aunque soñaba con ser policía.

“El creía que el Ejército le permitiría entrar con más facilidad a una academia de policía”, narró el padre, poniendo en evidencia las pocas alternativas de los inmigrantes para lograr el propagandizado “sueño americano”.

Según cuenta, Mario Daniel estaba desesperado por regresar.

Tal vez ese desespero por dejar la guerra es una de las causas de que el número de militares estadounidenses que cometen suicidio se incrementó en Iraq en 2005 y supera en proporción al de otras fuerzas que no participan en la contienda, según estudios.

El índice de quienes se privan de la vida entre los que repiten su estancia en la nación árabe es superior al de los uniformados que marchan al frente de combate por primera vez.

Mario, aunque no se suicidó, repetía sus prestación en el frente de combate.

La mayoría de los que se quitaron la vida en la nación invadida fueron jóvenes menores de 30 años, solteros y recién llamados a filas, según reportes oficiales.

La publicación de esta historia en la prensa californiana coincide con debates en Washington acerca del posible incremento de los militares desplegados en Iraq.

Según fuentes del gobierno, el presidente George W. Bush anunciará en enero una nueva estrategia para Iraq, donde ya murieron cerca de tres mil soldados estadounidenses y decenas de miles de iraquíes desde la invasión que derrocó a Saddam Hussein en el 2003.

El tema iraquí mantiene el clima caliente en Washington, donde se habla de divergencias entre la Casa Blanca y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas sobre el despliegue de más tropas.

Es posible que nuevos Marios se alisten para la guerra. La víspera el presidente estadounidense, George W. Bush, autorizó un incremento de los efectivos del Ejército y de los marines, según informa la versión digital del diario The Washington Post.

“Ya hablé con el secretario de Defensa Gates para que dedicara un poco de su tiempo a consultar con la gente del Pentágono para poner a punto un plan para proceder en ese sentido”, puntualizó.

“La guerra ideológica en la que nos encontramos inmersos va a durar y vamos a necesitar unas fuerzas capaces de lograr la paz”, aseguró Bush en la entrevista con el Post.

Lo cierto es que para muchos hogares estadounidenses la guerra en Iraq tendrá un dolor imborrable al igual que para millones de iraquíes que son víctimas directas de esta aventura.

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