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Bush aborda con congresistas una nueva estrategia en Irak

Washington – El presidente de EEUU, George W. Bush, analizó la situación en Irak con líderes demócratas y republicanos del Congreso, dentro de su estrategia de consultas antes de anunciar la que será su nueva estrategia en el país árabe

George W. Bush, Dennis Hastert y Nancy Pelosi
El presidente de EEUU, George W. Bush, analizó la situación en Irak con líderes demócratas y republicanos del Congreso. En la imagen, Bush (dcha.), junto al presidente de la Cámara Baja durante la pasada legislatura, el republicano Dennis Hastert, y la que será su sustituta, la demócrata Nancy Pelosi. | EFE

Redacción Central |

Washington – El presidente de EEUU, George W. Bush, analizó la situación en Irak con líderes demócratas y republicanos del Congreso, dentro de su estrategia de consultas antes de anunciar la que será su nueva estrategia en el país árabe

“Hablamos de Irak. Hablamos de la necesidad de un nuevo camino hacia adelante en Irak y hablamos de la necesidad de trabajar juntos en este asunto tan importante”, dijo el presidente tras recibir a los congresistas en su despacho en la Casa Blanca.

En el encuentro participaron los actuales líderes republicanos de las dos cámaras y los demócratas que tomarán el relevo en la legislatura que comienza a principios de enero, así como el vicepresidente Dick Cheney, y otros responsables del gabinete presidencial.

Nancy Pelosi y Harry Reid, los que serán nuevos líderes de la Cámara de Representantes y del Senado, respectivamente, aprovecharon la reunión para proponer la creación de un grupo de congresistas bicameral y bipartidista que se mantenga en contacto regular con el Gobierno para debatir la política en Irak.

Es una iniciativa hacia la que el presidente “se ha inclinado positivamente”, explicó Pelosi a la prensa.

Otro de los asistentes a la reunión, el senador demócrata Richard Durbin, dijo que Bush no parece rechazar las recomendaciones del informe presentado por el llamado “Grupo de Estudio sobre Irak”, en el que se dice claramente que la actual estrategia ya no es viable.

Durbin precisó, sin embargo, que Bush no dio señales de estarse planteado un cambio radical de estrategia, sino que habló de cambiar “algunas tácticas”.

Bush ya advirtió, cuando recibió las recomendaciones de ese grupo bipartidista, que las estudiaría con seriedad, pero que esperaría a contar con los resultados de otros estudios que están en marcha antes de tomar decisiones.

La Casa Blanca ha dicho hoy que no aceptará todas y cada una de las 79 recomendaciones incluidas en ese informe, algo que dejó entrever el propio presidente este miércoles en la rueda de prensa que ofreció tras reunirse con el primer ministro británico, Tony Blair, al ser preguntado por alguna de esas recomendaciones.

A Bush no le gusta, concretamente, la propuesta que plantea un diálogo con Irán y Siria, ni tampoco la relativa a una retirada gradual de las tropas, que precisa que la mayoría de las fuerzas de combate deberían haber abandonado el país árabe a comienzos de 2008.

Esta recomendación es factible si los iraquíes progresan adecuadamente en sus esfuerzos de reconciliación, dijo hoy uno de los responsables militares de EEUU en Irak, el general Peter Chiarelli.

En una videoconferencia desde Bagdad retransmitida por el Pentágono, Chiarelli aseguró que “el éxito no está sólo en lo que hagamos nosotros”, sino que también depende de los propios iraquíes.

Bush, de momento, no se ha pronunciado sobre cuáles pueden ser las claves para garantizar ese éxito. Lo que ha hecho hoy con los congresistas ha sido limitarse a escuchar y a intercambiar opiniones.

Es algo que lleva haciendo desde hace días y que seguirá haciendo la semana que viene para recopilar toda la información posible con vistas a formular una especie de nuevo plan para Irak.

El próximo lunes, hablará de ello con responsables del Departamento de Estado y con expertos independientes. El martes se pondrá en contacto con altos cargos militares y, a través de una videoconferencia con su embajador en Bagdad, Zalmay Khalizad. Y el miércoles, irá al Pentágono a reunirse con altos mandos de Defensa.

A todos esos contactos se añaden los que ya mantuvo con su más fiel aliado, el primer ministro británico, Tony Blair, con los expertos de la comisión bipartidista que elaboró una lista de recomendaciones para cambiar el rumbo en Irak, y con el líder de un importante grupo chií en Irak, Abdelaziz Al Hakim, entre otros.

Con todas sus opiniones y con los resultados de sendos análisis de la situación que están elaborando el Departamento de Estado, el Pentágono y el Consejo de Seguridad Nacional, el presidente articulará el nuevo rumbo que él mismo considera necesario.

Las decisiones necesarias para la puesta en marcha de ese nuevo rumbo las anunciará en un discurso que se espera que ofrezca antes de las fiestas navideñas, aunque de momento no se ha fijado ninguna fecha.

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