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Pinochet superó la “etapa crítica” tras su infarto al corazón

Santiago – El ex dictador chileno Augusto Pinochet superó su “etapa crítica”, tiene una recuperación adecuada e incluso se sentó en su habitación en el hospital tras el infarto cardiaco que sufrió el domingo pasado, según informó este martes el equipo médico que lo atiende

Redacción Central |

Santiago – El ex dictador chileno Augusto Pinochet superó su “etapa crítica”, tiene una recuperación adecuada e incluso se sentó en su habitación en el hospital tras el infarto cardiaco que sufrió el domingo pasado, según informó este martes el equipo médico que lo atiende

En su informe de la mañana, el médico Juan Ignacio Vergara señaló que “podemos decir que la etapa crítica ha sido superada” en el estado de salud de Pinochet.

“El general se encuentra en buenas condiciones en este momento, está bien, consciente, conversa”, aunque precisó que “la edad avanzada del paciente” determina que por ahora continúe en el Hospital Militar de Santiago.

En la tarde el cardiólogo Rodrigo Aguila, el primero en atenderlo el domingo cuando llegó de emergencia, indicó que la recuperación del ex dictador de 91 años era “adecuada”.

Al lado suyo Vergara señaló que Pinochet ya no está bajo riesgo vital e incluso durante la mañana de este martes se paró y se sentó en uno de los sillones de su habitación.

“Está en su habitación sin ningún apoyo externo y recibe alimentación oral. En la mañana se sentó en un sillón”, dijo el médico.

Más temprano Marco Antonio Pinochet, hijo menor del general, dijo a la prensa que hay “una pequeña recuperación que viene desde ayer, pero todavía mi padre sigue en alto riesgo. Por eso son las horas más críticas estos dos días”.

El equipo médico había anunciado el lunes una mejoría que de inmediato generó una polémica sobre si se exageró su estado de salud como ha ocurrido en otras ocasiones.

Mientras unas pocas decenas de seguidores siguen en vigilia frente al hospital, abogados y un periodista estrella de la televisión pusieron en duda la gravedad de la enfermedad del ex dictador.

Tras la decisión el lunes de un tribunal de Santiago de liberar a Pinochet de su arresto domiciliario por un caso sobre asesinatos, los abogados querellantes expresaron que la familia del ex dictador exageró su crisis de salud.

“Me sorprende que el general se haya recuperado de forma tan óptima en menos de 24 horas”, dijo uno de ellos, el abogado Hugo Gutiérrez.

Alejandro Guillier, uno de los más prestigiosos periodistas en Chile, aportó también a la polémica: “La versión que hemos entregado los medios de comunicación sobre la situación de Pinochet es demasiado alarmista. No estamos en presencia de un infarto porque un señor de 91 años no resiste un infarto. Cualquier persona con 90 años sufre un resfrío y corre peligro”, dijo.

Marco Antonio Pinochet respondió indicando que a su padre lo salvó tener una ambulancia a mano, lo que permitió que solamente pasaran siete minutos entre su crisis cardiaca y el comienzo de la atención de urgencia en el Hospital Militar.

La enfermedad de Pinochet volvió a poner sobre el tapete el tema del protocolo que se deberá seguir si no se sobrepone a su crisis de salud y muere.

El lunes la presidente chilena, Michelle Bachelet, y el comandante en jefe del Ejército, general Oscar Izurieta, se reunieron durante 50 minutos y convinieron -según fuentes cercanas a la reunión- una ceremonia estrictamente de corte militar.

Según esas fuentes, citadas este martes por la prensa, Izurieta dijo que para esta ceremonia prevé la instalación de una capilla ardiente en la Escuela Militar además de honores militares.

Bachelet planea ceñirse al reglamento castrense en caso de que muera el ex dictador, y en ese caso no habrá funerales de Estado ni participará ella misma en las exequias y será la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, la representante del Gobierno en estos actos.

El lunes Bachelet, a quien visiblemente el tema incomoda, señaló que no tenía “nada que decir” sobre la enfermedad de Pinochet.

El año pasado Bachelet confesó que le violentaría encabezar una ceremonia de Estado en un funeral de Pinochet. “Desde el punto de vista de ceremonias oficiales, francamente a mí me violentaría tremendamente hacer una cosa de esa naturaleza”, sostuvo.

Ella sufrió los rigores de la dictadura de Pinochet: en enero de 1975 fue detenida junto a su madre, Angela Jeria, en el centro de reclusión clandestino en Santiago, mientras que su padre, un militar de la Fuerza Aérea, murió en una cárcel de la dictadura.

Pinochet encabezó en 1973 un golpe militar contra el presidente socialista Salvador Allende, tras lo cual gobernó el país en una dictadura que duró 17 años hasta 1990 y que dejó más de 3.000 muertos y desaparecidos.

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