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Libaneses desafían a Siria en el funeral de Gemayel

Beirut – Decenas de miles de libaneses acudieron el jueves en masa al centro de Beirut para rendir un homenaje al líder cristiano asesinado Pierre Gemayel, convirtiendo su funeral en una demostración de fuerza contra Siria y sus aliados de Hizbollah

Funeral de Pierre Gemayel
El ataúd del ministro de Industria libanés asesinado, Pierre Gemayel, es llevado por seguidores en Beirut. Decenas de miles de libaneses acudieron el jueves en masa al centro de Beirut para rendir un homenaje al líder cristiano asesinado Pierre Gemayel, convirtiendo su funeral en una demostración de fuerza contra Siria y sus aliados de Hizbollah. | Reuters

Redacción Central |

Beirut – Decenas de miles de libaneses acudieron el jueves en masa al centro de Beirut para rendir un homenaje al líder cristiano asesinado Pierre Gemayel, convirtiendo su funeral en una demostración de fuerza contra Siria y sus aliados de Hizbollah

Pero en una muestra de la rapidez con la que las divisiones de facciones y religiones en el Líbano pueden convertirse en acciones masivas, más tarde el jueves cientos de musulmanes chiítas furiosos tomaron las calles en Beirut.

Los manifestantes salieron al camino cerca de los suburbios del sur de Beirut para protestar por lo que dicen fueron insultos contra el líder de la guerrilla Hizbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, en el funeral.

“Nasrallah no te preocupes, tus chiítas pueden beber sangre,” gritaban los manifestantes mientras marchaban bloqueando el principal acceso al aeropuerto de Beirut.

Automóviles de Hizbollah con altavoces emitían mensajes pidiendo a los manifestantes que se fueran a sus casas.

Miembros de la guerrilla bloquearon calles para impedir que los manifestantes se dispersaran.

En tanto, Nasrallah pidió a sus seguidores terminar de manera inmediata con las protestas.

“Les pido que dejen las calles; más que pedirles, les ruego que dejen las calles. No queremos a nadie en las calles,” dijo Nasrallah en una llamada telefónica a la estación de televisión de Hizbollah.

EL FUNERAL

Líderes musulmanes sunitas, drusos y cristianos acusaron a Siria de matar a Gemayel, descendiente de una de las familias maronitas más prominentes del Líbano. Damasco condenó el asesinato.

El bando antisirio dice que el objetivo de la oposición respaldada por Siria es debilitar al gobierno del Líbano, apoyado por Occidente, y hacer fracasar los planes para que un tribunal internacional juzgue a los sospechosos del asesinato en el 2005 del ex primer ministro Rafik al Hariri.

“No aplastarán nuestras demandas de verdad, justicia y la corte internacional,” dijo el líder druso Walid Jumblatt a la multitud desde atrás de una pantalla a prueba de balas.

Jumblatt afirmó que este no es momento para la disputa. “En este momento, y por encima del dolor y de las heridas, estamos para el diálogo,” comentó.

Multitudes ondeando las banderas del Líbano y de facciones cristianas, incluyendo la del Partido Falange de Gemayel, abarrotaron el corazón de Beirut cerca de la Catedral Maronita de San Jorge, en donde el patriarca Nasrallah Sfeir condujo los ritos.

El ánimo era de enojo hacia Siria y de resolución para apoyar a la coalición mayoritaria antisiria del Líbano. Dentro de la catedral, los familiares lloraron y rezaron sobre el ataúd de Gemayel.

“Tenemos grandes sospechas de que Siria está detrás (de este asesinato) para destruir la unidad nacional, para destruirnos a los que vivimos juntos y para alimentar el sectarismo,” dijo a Reuters Ghada Hakim, un sunita de 63 años.

Soldados y policías cercaron el edificio, que está junto a una inmensa mezquita construida por Hariri.

La gente se volcó a las calles pero no en las cantidades del 14 de marzo del 2005, tras el asesinato de Hariri.

El líder cristiano de las Fuerzas Libanesas, Samir Geagea, manifestó a la multitud que sólo la corte internacional podría detener más muertes. “Es por eso que (Siria y sus aliados) quieren una confrontación por el juicio internacional,” declaró.

MODO DESAFIANTE

Gemayel, de 34 años, fue baleado el martes, en el sexto asesinato de una figura antisiria en menos de dos años en el Líbano.

El ministro de Relaciones Exteriores francés, Philippe Douste-Blazy, fue el dignatario extranjero más importante en asistir el funeral.

El presidente del Parlamento, Nabih Berri, de la facción Amal, fue la máxima figura prosiria allí.

“Sin importar lo que hagan para eliminar a los hombres jóvenes, siempre habrá más hombres jóvenes para levantar la bandera,” dijo Marwan Haj, de 25 años. “Siria no quiere que seamos libres y tomemos nuestras propias decisiones.”

El país ya estaba en medio de una crisis política por los esfuerzos de Hizbollah de cortar las alas a la coalición en poder, de mayoría antisiria.

El hijo de Hariri, Saad, pidió a la oposición que ponga por delante los intereses del Líbano. “Abandonen sus ilusiones, regresen a la verdad, la soberanía y la unidad nacional, regresen al Líbano,” declaró.

El gabinete ha quedado reducido por la renuncia de seis ministros de la oposición respaldada por Siria y conducida por Hizbollah.

El gobierno caerá si pierde a dos ministros más.

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