Internacionales

Persiste crisis en Oaxaca a seis meses del inicio de las protestas

México – La crisis en el empobrecido estado mexicano de Oaxaca (sur) se prolonga desde hace seis meses sin que se perciba una salida, pese a que el gobierno federal envió miles de policías para contener las protestas populares en reclamo de la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, que dejaron 13 muertos

Maestros de Oaxaca
Maestros de Oaxaca (sur) se manifiestan contra el gobernador Ulises Ruiz. La crisis en ese empobrecido estado mexicano cumplía el 22 de noviembre seis meses sin que se perciba una salida, pese a que el gobierno federal envió miles de policías para contener las protestas populares en reclamo de la renuncia del gobernador Ruiz, que dejaron 13 muertos. | AFP

Redacción Central |

México – La crisis en el empobrecido estado mexicano de Oaxaca (sur) se prolonga desde hace seis meses sin que se perciba una salida, pese a que el gobierno federal envió miles de policías para contener las protestas populares en reclamo de la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, que dejaron 13 muertos

Tras varios meses con las calles de la capital estatal bloqueadas con barricadas y buena parte de las oficinas públicas clausuradas por los opositores, el despliegue de unos 4.500 policías federales ha conseguido normalizar parcialmente la situación.

Sin embargo, la crisis sigue latente y todo indica a que Felipe Calderón, que asume como presidente de México el 1 de diciembre, la recibirá como herencia de su antecesor, Vicente Fox, ambos del conservador Partido Acción Nacional (PAN).

Lo que se inició el 22 de mayo como una huelga de los 70.000 maestros del estado, que como hacían todos los años para esa fecha desde 1980 ocuparon el centro de la ciudad, derivó en un grave conflicto social a raíz de la decisión de Ruiz de enviar a la policía a desalojarlos por la fuerza.

Los maestros no sólo apalearon a los agentes y recuperaron el centro sino que, en un estado donde casi todo el mundo tiene un familiar maestro, consiguieron la adhesión de decenas de organizaciones, que se agruparon en torno a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO, izquierda), para exigir la dimisión del gobernador.

A finales de julio, los opositores a Ruiz, ante la ausencia de policía en las calles, comenzaron a clausurar dependencias oficiales y ocupar emisoras de radio para forzar la salida del gobernador y un mes después la crisis dio una vuelta de tuerca con las primeras muertes.

Un maestro murió el 10 de agosto en un tiroteo durante una manifestación contra Ruiz y ese mismo mes apareció en las calles de Oaxaca el “convoy de la muerte”, una caravana de vehículos con civiles armados acompañados de patrullas de policía que mataron a un opositor.

La violenta jornada del 27 de octubre, en el que murieron en distintos tiroteos tres personas, incluido un camarógrafo estadounidense simpatizante de la APPO, llevó finalmente al gobierno federal a desplegar a más de 4.500 policías en la ciudad.

Antes, el Senado, la única instancia que podía haber decidido la destitución de Ruiz, rechazó esta posibilidad en una polémica decisión con los votos del partido del gobernador, el Revolucionario Institucional (PRI), y del oficialista PAN.

Los opositores oaxaqueños acusaron al PAN, que tiene mayoría simple en el Congreso, de ceder a las pretensiones del PRI para lograr su apoyo al presidente electo Felipe Calderón.

El gobierno federal aseguró este miércoles, por boca del portavoz presidencial, Rubén Aguilar, que la crisis en Oaxaca “camina en vías de solución”.

La Policía Federal Preventiva (PFP) ha ido liberando la capital estatal de barricadas, los maestros (columna vertebral del movimiento opositor) han puesto fin a su huelga y la ciudad ha estado en calma durante dos semanas.

Sin embargo, esta semana se han vuelto a producir incidentes, un importante crucero de la capital -donde el 2 de noviembre miles de personas se enfrentaron a la PFP durante varias horas- sigue bloqueado por una barricada y la APPO ha amenazado con volver a cerrar oficinas en los próximos días.

Para este sábado se anunció una protesta en la que los opositores acordonarán el Zócalo (plaza principal) para exigir su retirada de la policía federal, que tiene tomado ese espacio con equipos y tanquetas antimotines.

El gobierno insiste en que la policía federal se desplegó para interponerse entre los opositores y los paramilitares oficialistas, pero hasta ahora todos los arrestados, por desordenes públicos, pertenecen al primer grupo.

Entretanto, Aguilar volvió a presionar a Ruiz para que demuestre “que es capaz de conciliar el conjunto de los intereses de la sociedad oaxaqueña y garantizar la paz y la tranquilidad para los habitantes de ese estado”.

El estado de Oaxaca, de 3,6 millones de habitantes, la mayoría indígenas, es uno de los distritos más pobres del país.

también te puede interesar