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Socialistas franceses eligen a su candidato para presidenciales de 2007

Paris – Los militantes socialistas comenzaron a votar el jueves por la tarde para escoger al candidato del partido en los comicios presidenciales de abril y mayo del 2007 en unas elecciones internas en las que la gran favorita es Segolene Royal

Segolene Royal
Segolene Royal, una de los tres candidatos de los socialistas franceses a la carrera presidencial de 2007 | AFP

Redacción Central |

Paris – Los militantes socialistas comenzaron a votar el jueves por la tarde para escoger al candidato del partido en los comicios presidenciales de abril y mayo del 2007 en unas elecciones internas en las que la gran favorita es Segolene Royal

Los más de 210.000 franceses con carné socialista podrán depositar su voto hasta entrada la noche en las 4.000 oficinas repartidas por el país y los resultados de estas primarias, que despertaron una gran expectación en Francia, se conocerán el viernes de madrugada.

Segolene Royal, de 53 años, que espera conseguir más del 50% de los votos en la primera vuelta y no necesitar disputar una segunda, que se celebraría, llegado el caso, el 23 de noviembre.

Sus dos contrincantes, el ex titular de Economía, Dominique Strauss-Kahn, y el ex primer ministro, Laurent Fabius, sueñan exactamente lo contrario: pasar a una segunda ronda que les daría más posibilidades de derrotar a su adversaria.

Royal, que podría convertirse en mayo en la primera presidenta de la historia de este país, se ha esforzado en representar una renovación del socialismo francés, un partido a la deriva desde su derrota estrepitosa en la primera vuelta de las presidenciales de 2002.

Casi cinco años después de aquella fatídica fecha, los franceses, de derecha y de izquierda, tienen los ojos fijos en estas elecciones internas, cuyo resultado marcará el ritmo de la verdadera campaña para las presidenciales de 2007.

Según los últimos sondeos, Royal podría superar sin problema el jueves el 50% de los votos, mientras que Strauss-Kahn rozaría el 25% y Fabius no pasaría del 10%.

Pero cualquier pronóstico corre el riesgo de quedar ridiculizado dentro de algunas horas. Por ejemplo, una de las grandes incógnitas de estas elecciones internas es la inclinación de los nuevos afiliados, es decir, los 68.000 franceses que realizaron su adhesión en los últimos meses.

Según el primer secretario socialista, François Hollande, que es el compañero sentimental de Royal y el padre de sus cuatro hijos, la participación en estas primarias, un ejercicio de democracia inédito en Francia, será de “al menos el 80%” de los militantes.

“Estoy serena”, declaró la diputada el jueves, después de una campaña interna agotadora en la que ha tenido que soportar duras críticas de sus propios compañeros de partido.

En un momento en que las mujeres logran el poder en Chile y Alemania, la líder socialista está considerada como la única personalidad política de izquierda capaz de derrotar a Nicolas Sarkozy, actual ministro de Interior y gran favorito de la derecha, en una segunda vuelta de las elecciones presidenciales de mayo de 2007.

Sin embargo, Fabius y Strauss-Kahn, ex primer ministro y ex titular de Economía respectivamente, le reprochan su “ignorancia” en temas claves del proyecto socialista o en cuestiones claves de política exterior, así como su “falta de experiencia”, su “demagogia” y su “peligrosa” inclinación hacia la derecha, puntos débiles que la candidata compensa con un gran aprecio por parte de los ciudadanos.

Apoyándose en una idea de democracia participativa, Royal ha lanzado ideas revolucionarias durante su campaña como la de crear jurados populares para evaluar la gestión de los poderes públicos, que le han valido duras críticas de sus compañeros de partido.

Mientras tanto, Strauss-Kahn, el candidato que más popularidad ha ganado durante la campaña interna, se presenta como un socialdemócrata con una visión “realista” de Francia y Fabius reivindica su poder de “unir a la toda la izquierda”.

Pese a sus diferencias, la rivalidad y la falta de cortesía reinante en la recta final de la campaña socialista, los tres aspirantes garantizaron que apoyarán en adelante a quien resulte elegido por los militantes.

Por su parte, la UMP, principal fuerza política de Francia, elegirá a su candidato a principios de 2007 en un congreso en el que votarán los afiliados a la formación. Jacques Chirac, que pertenece a este partido y es jefe de Estado desde 1995, todavía no manifestó si se presentará para un tercer mandato.

Los franceses elegirán un nuevo jefe de Estado para los próximos cinco años el 22 de abril y celebrarán una segunda vuelta el 6 de mayo.

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