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Arranca XVI Cumbre Iberoamericana en Uruguay

MONTEVIDEO – Con la notoria ausencia de ocho jefes de Estado se inauguró el viernes la XVI Cumbre Iberoamericana, donde las migraciones y su incidencia sobre el desarrollo de la región que agrupa a 22 países ocupan el tema central

Redacción Central |

MONTEVIDEO – Con la notoria ausencia de ocho jefes de Estado se inauguró el viernes la XVI Cumbre Iberoamericana, donde las migraciones y su incidencia sobre el desarrollo de la región que agrupa a 22 países ocupan el tema central

El presidente uruguayo Tabaré Vazquez, en su calidad de anfitrión, dijo en un discurso que el tema de las migraciones «no es asunto sencillo, pero ignorarlo sería irresponsable. Aunque no tengo una visión bucólica del temario de esta cumbre, soy optimista sobre los resultados».

Al dar su mensaje, el Rey Juan Carlos de España recordó que las migraciones siempre estuvieron ligadas a la historia de los pueblos de raigambre hispánica.

En este sentido, Enrique Iglesias, secretario general de la comunidad iberoamericana, recordó su propio antecedente de asturiano que emigró al Uruguay, al afirmar que «muy pocos se van de sus tierras por propia voluntad», sino forzados por circunstancias de la vida.

Pese a estas declaraciones y la importancia del tema para el futuro de la región, las ausencias de al menos ocho presidentes parece haber opacado este encuentro que se inauguró en el Teatro Solís de la capital.

El presidente venezolano Hugo Chávez, que había comprometido su asistencia a la cumbre, no llegó al acto inaugural. Al concluir la ceremonia permanecía en Caracas sin que se conocieran razones de su inasistencia.

La ausencia de Chávez se sumó a la ya anticipada del mandatario brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, que preside el mayor país latinoamericano, y a la de otros seis jefes de Estado del continente. Los gobernantes esgrimieron distintas razones para explicar sus inasistencia.

Quien sí llegó a Montevideo fue el presidente argentino Néstor Kirchner, pero no participó en el acto inaugural. Su país mantiene un serio conflicto diplomático con Uruguay por la instalación de plantas de celulosa sobre un río fronterizo.

A pesar de esta inédita situación, el saliente secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, sostuvo aquí que uno de los saldos positivos de la Cumbre será seguramente reivindicar el aporte positivo que los migrantes realizan a la vida social y económica de los países en que se establecen.

Annan recordó que América Latina sigue siendo una región con muy altos niveles de desigualdad y pobreza, pero celebró que este año tendrá un crecimiento global del 6%, luego de varios años de estancamiento.

A su vez, Iglesias reivinidicó el papel de la comunidad iberoamericana como impulsora del diálogo y de la cooperación entre sus miembros: España, Portugal, Andorra y 19 países latinoamericanos.

Mientras el Rey Juan Carlos, en su mensaje, reiteró el apoyo de su país «a la causa de la democracia, de la defensa de los derechos humanos y a la lucha contra el terrorismo, así como al diálogo de América Latina con la Unión Europea».

En las conclusiones que serán adoptadas en el domingo en el llamado «Consenso de Montevideo», los jefes de Estado o sus representantes recomendarán a Estados Unidos que «reconsidere» la construcción de un muro de 1.100 kilómetros en la frontera común con México para frenar la inmigración ilegal.

«Hacemos un firme llamado al gobierno de los Estados Unidos para que reconsidere la construcción de un muro divisorio en América», expresó el texto del comunicado especial.

También habrá una crítica al bloqueo estadounidense contra Cuba, un respaldo a la lucha antiterrorista dentro de la ley, un llamado en favor de la igualdad de derechos para las mujeres, apoyo a la ampliación del canal de Panamá y respaldo al reclamo argentino para que Gran Breteña acepte negociar el tema de la soberanía sobre las islas Malvinas.

En el tema específico de las migraciones, en el documento previo elaborado por los cancilleres y obtenido por la AP se establece que «el racismo, la xenofobia y toda forma de discriminación contra los migrantes y sus familias son incompatibles con los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho».

Como ocurre en casi todos los encuentros internacionales, los contactos bilaterales son un aspecto importante de esta cumbre.

Pero tanto fuentes argentinas como uruguayas han admitido que sería difícil un encuentro entre los presidentes Kirchner y Vázquez, en lo que se considera una inquietante señal de cómo está «escalando» el conflicto entre dos naciones de estrechos lazos tradicionales, ahora enfrentadas por la instalación de plantas de celulosa sobre un río fronterizo.

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