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Santiago Murray: otro delincuente de la OEA, preso en Ecuador

Tristemente célebre en Nicaragua, como Jefe de Misiones de Observación de la OEA, para elecciones y otras actividades, el argentino Santiago Murray fue capturado ayer en Ecuador, como representante y/o vocero de la empresa brasileña E-Vote, contratada para efectuar un conteo rápido de los sufragios en la primera vuelta de las elecciones

Santiago Murray
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Redacción Central |

Tristemente célebre en Nicaragua, como Jefe de Misiones de Observación de la OEA, para elecciones y otras actividades, el argentino Santiago Murray fue capturado ayer en Ecuador, como representante y/o vocero de la empresa brasileña E-Vote, contratada para efectuar un conteo rápido de los sufragios en la primera vuelta de las elecciones

Sorpresivamente, las huestas del «especialista» Murray suspendieron el conteo rápido cuando se había escrutado el 70% de los votos. Adujeron «problemas técnicos».

Vinculan a Murray con el Jefe de Misión de Observadores de la OEA, otro argentino, el ex canciller Rafael Bielsa.

Es natural esta ligazón porque Murray sigue cobrando suculentos salarios de la OEA, según informó desde Washington un funcionario administrativo que solicitó el anonimato.

Las actividades profesionales de Murray al frente de Misiones de la OEA en Nicaragua, son de triste recordación: avaló el fraude en las elcciones donde hicieron ganar a Arnoldo Alemán, a quien avalò incluso en pùblico, pero cuestiono en privado, el inefable actual presidente de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez.

Mientras la televisión nicaragüense mostraba urnas tiradas por todos lados, con papeletas dispersas, y desaparición de actas, Murray aseguraba que eso no era importante.

Sin embargo, años después, siguiendo servilmente los dictados de sus amos en la OEA, presidida por varios corruptos, amenazó con retirar a su organismo del país, apoyado incluso por don Carlos Tunnerman, quien representaba en ese momento a Etica y Transparencia, aunque también fue candidato a la presidencia por el Partido Conservador, embajdor sandinista en Washington, y hasta analista político. ¡Antisandinista…of course!

La prision de Murray, aunque sea efìmera, muestra que el largo brazo de la OEA para hacer trampas, manipulaciones y fraudes, no descansa. Y que Estados Unidos, según le convenga, tiene a estos personajes ya bien como «Observadores» o «Jefes de Misión» o como «Ejecutivos» de empresas encuestadoras. Pero siempre fieles a la administración norteamericana y sus organismos de inteligencia.

Para que los lectores tengan una idea cabal de la forma en que actúa Murray, aquí está la información del periódico nicaragüense, del 11 de junio del 2001.

OEA puede irse

Una seria crítica a la partidarización del Consejo Supremo Electoral y la preocupación de la comunidad internacional sobre cómo se ha desarrollado el proceso electoral, incluyendo la falta de garantías sobre el resultado de las elecciones de noviembre que puede colapsar, mostró ayer el jefe de los observadores electorales de la OEA, Santiago Murray en el programa televisivo Esta Semana que se transmite por el Canal 2.

“La comunidad internacional está sumamente preocupada sobre cómo se va desarrollando el proceso en Nicaragua y como van a arrancar estas elecciones; están ponderando seriamente como van a acompañar a la ciudadanía en este proceso en unas circunstancias que están todos los elementos dados para que haya una crisis”, dijo Murray al inicio del programa dirigido por el periodista Carlos Fernando Chamorro.

La posible inhibición al candidato conservador José Antonio Alvarado y la crisis que arrastra el Consejo Supremo Electoral debido a la falta de consenso entre los magistrados de ese poder, en la toma de decisiones sobre el proceso electoral, fue analizado ayer en el programa Esta Semana con el señor Murray de la OEA y el doctor Carlos Tünnermann Bernheim, del organismo cívico Etica y Transparencia.

Y aunque casi lo dijo sin inmutarse, Murray fue duro e incisivo contra el Consejo Supremo Electoral y los partidos políticos que lo gobiernan, el PLC y el FSLN, a quienes los invitó a reflexionar y buscar un arreglo pronto para el bien de la ciudadanía y por supuesto, prometer que esta crisis y partidarización de ese poder no vuelva a suceder.

Para Murray, solo existe un elemento que hace falta para resolver la crisis que vive el Consejo Supremo Electoral, agrandada con el caso de la posible inhibición del señor José Antonio Alvarado: voluntad política.

NO HAY VOLUNTAD POLITICA

“Los observadores tenemos muchas iniciativas pero aquí hace falta voluntad política; debemos sentarnos nosotros (la OEA) como facilitadores con todos los actores políticos, quienes deben tomar conciencia de la importancia del poder electoral, que ya no tiene márgenes para perder mayor credibilidad o confianza que es de suma importancia, porque si la ciudadanía no confía en este poder las decisiones y la proclamación de candidatos quedan seriamente afectadas”, dijo Murray.

Este llamado que hace Murray, no es solo para llamar a los partidos PLC y FSLN a que demuestren su voluntad de ayudar al proceso electoral, sino fue un llamado a la conciencia de sus principales líderes, a que entiendan que el Consejo Supremo Electoral tiene que funcionar, como una garantía ante la comunidad nacional e internacional de que están interesados en el país. De lo contrario, dijo Murray, todo colapsará.

¿Cuando usted dice que la comunidad internacional está ponderando como acompañar a la ciudadanía en este proceso significa que se podría estar evaluando el tipo de ayuda que se está brindando o se podría brindar?, le preguntó el anfitrión del programa.

“Yo diría que sí”, respondió Murray, basado en sus argumentos de que “definitivamente creo que el Poder Electoral es un elemento sumamente importante; Nicaragua está a las puertas de una elección y pocos días después a un traspaso de mando. Creo que se ha cometido un grave error en esta crisis en el Consejo Supremo Electoral”.

Esta crisis ha sido generada a raíz del análisis del caso de la nacionalidad del doctor José Antonio Alvarado, por la falta de quórum en el CSE, que debería formarse, según el artículo 12 de la ley electoral con 5 magistrados de los 7 que tiene ese poder del Estado. De los 7 sólo 4 se reúnen, excepto los tres magistrados del FSLN. La ausencia de los 3 del FSLN es para evitar que inhiban al doctor Alvarado.

Esa falta de quórum, dice Murray, le hace pensar a la OEA que cualquier circunstancia podría pasar posteriormente. “Y por eso digo que corre peligro todo el proceso electoral, ya sea a la hora de contar los votos o de declarar un ganador”, dijo.

Y volvió. “Si sigue este dispositivo y no hay voluntad política de modificar o de llegar a un acuerdo político que evite la aplicación de ese artículo 12, indudablemente no veo como vamos a tener resultados electorales satisfactorios”.

Por demás, el señor Murray confirmó que se ha reunido con los representantes de varios países cooperantes, entre ellos el llamado Grupo de los 6 (Estados Unidos, Japón, Canadá, España, Suecia y Alemania), con quienes ha compartido la preocupación por el proceso electoral en Nicaragua.

“Creo que los actores políticos de este país tienen que pensar seriamente en esto. No podemos llegar a noviembre con este mecanismo de hacer uso del quórum como instrumento de negociación”, dijo el señor Murray.

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