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Opositores de Oaxaca amenazan con extender protestas al resto de México

OAXACA – El movimiento opositor que tiene bloqueada la ciudad de Oaxaca (sureste) amenaza con extender las protestas a todo México e incluso con intentar impedir la investidura del presidente electo Felipe Calderón, el 1 de diciembre, si no renuncia el gobernador estatal Ulises Ruiz

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Maestros en huelga portestan Oaxaca - Foto: AFP | AFP

Redacción Central |

OAXACA – El movimiento opositor que tiene bloqueada la ciudad de Oaxaca (sureste) amenaza con extender las protestas a todo México e incluso con intentar impedir la investidura del presidente electo Felipe Calderón, el 1 de diciembre, si no renuncia el gobernador estatal Ulises Ruiz

Si antes del viernes Ruiz no renuncia o pide licencia, ese día «se levantarán barricadas durante las 24 horas del día (y) para ese mismo día han convocado a organizaciones de todo el país a unirse a un paro nacional», advirtió la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que aglutina a las organizaciones disconformes, a través de su portavoz Florentino López.

Aunque la APPO no tiene el mismo poder de convocatoria en el resto de México, López insinuó que otra forma de subir de tono a la crisis sería impedir «que Felipe Calderón tome posesión como presidente de México».

Centenares de opositores oaxaqueños se encuentran desde hace dos semanas en la capital mexicana, acampados frente al Senado, única instancia que podía haber decretado la destitución de Ruiz, pero el organismo lo ratificó en el cargo la semana pasada.

Entre los manifestantes se encuentran 21 personas, miembros de la APPO, que desde el 16 de octubre mantienen una huelga de hambre, la cual continuarán hasta que dimita Ulises Ruiz, se informó la noche del miércoles en un comunicado.

«Nosotros no nos doblegaremos, no nos rendiremos, no claudicaremos, (…) seguiremos en la huelga de hambre», apuntó el documento.

En tanto, los 70.000 maestros del estado que conforman la columna vertebral del movimiento rebelde decidieron posponer para el jueves la conclusión de una consulta interna que anunciaría si terminan con una huelga que ya dura cinco meses.

Los docentes denunciaron que tras escuchar un tiroteo cerca de las instalaciones donde realizaban su consulta decidieron suspenderla «porque no había condiciones de seguridad».

Ante la crisis, el presidente Vicente Fox insiste en que la solución llegará a través del diálogo, aunque en su gabinete comienzan a surgir algunas voces, como la del secretario de Seguridad Pública, Eduardo Medina Mora, sugiriendo que la intervención de las fuerzas del orden público no está totalmente descartada.

También desde el Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que pertenece Ulises Ruiz, aumenta la presión sobre el gobierno para que recurra al uso de la fuerza en Oaxaca para desalojar a los manifestantes, que desde hace meses ocupan las calles del centro de la ciudad y numerosas oficinas gubernamentales.

«Sólo el respeto al Estado de derecho permitirá que los conflictos se resuelvan. Hacer lo contrario es propiciar la anarquía y la disolución social», señaló la formación política en un comunicado después de que varios de sus miembros pidieran explícitamente la intervención de las fuerzas de seguridad federales.

El PRI, tercera fuerza en la Cámara de Diputados y segunda en el Senado, está utilizando el conflicto de Oaxaca para poner a prueba al Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenecen tanto Fox como el presidente electo, quien necesitará de su apoyo para sacar adelante reformas legislativas.

El martes se produjo un incidente con armas de fuego en el estado, cuando la policía estatal trató de dispersar a tiros una manifestación de la APPO contra el gobernador durante la inauguración de una biblioteca pública en el municipio de Cosolapa.

Según la versión ofrecida a los medios por el propio Ruiz, «integrantes de la APPO lanzaron unos cohetones (fuegos artificiales), pero no pasó a mayores».

Sin embargo, imágenes difundidas por la emisora Televisa mostraron cómo agentes policiales vestidos de civil hicieron algunos disparos al aire para intentar ahuyentar a algunos manifestantes sin mayores consecuencias.

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