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Liberan en Gaza a fotógrafo de AP

Franja de Gaza – Un fotógrafo de The Associated Press que había sido secuestrado fue liberado el martes por la noche luego de un día en manos de milicianos palestinos, en el más reciente de una serie de secuestros de extranjeros en esta caótica zona

Emilio Morenatti
Foto: AP
| AP

Redacción Central |

Franja de Gaza – Un fotógrafo de The Associated Press que había sido secuestrado fue liberado el martes por la noche luego de un día en manos de milicianos palestinos, en el más reciente de una serie de secuestros de extranjeros en esta caótica zona

Emilio Morenatti, de 37 años, fue llevado antes de la medianoche a la oficina del presidente palestino Mahmud Abbas por funcionarios del partido Fatá. De inmediato se desconoce quién lo secuestró, aunque las autoridades dijeron que fueron delincuentes comunes. El gobierno y los principales grupos palestinos denunciaron el secuestro. No se realizaron demandas por su liberación.

Morenatti lucía fatigado luego de su odisea, y dijo que estaba cansado pero se encontraba bien.

Abbas no está en Gaza, pero su oficina se encuentra en un bastión seguro de Fatá en el territorio, escenario de una lucha por el poder a veces violenta entre ese grupo y la milicia islámica Hamas, la cual maneja el gobierno palestino. Se desconoce cómo fue entregado a las fuerzas de Fatá.

Morenatti fue secuestrado cuando salía de su domicilio en la Franja de Gaza y se dirigía a un automóvil de AP, donde le esperaba Majed Hamdan, un conductor y traductor de esta agencia noticiosa.

Hamdan dijo que cuatro hombres armados le quitaron las llaves y el teléfono y le dijeron que se diera la vuelta, apuntando un arma a su cabeza y amenazándole con hacerle daño si se movía.

Después, los hombres sujetaron a Morenatti, lo introdujeron en un Volkswagen blanco y se marcharon, dijo Hamdan. Ningún grupo se atribuyó de inmediato el secuestro.

En los últimos dos años, grupos armados han secuestrado en extranjeros en varias ocasiones para usarlos como instrumentos para negociar la liberación de familiares en cárceles palestinas, obtener cargos en el gobierno o resolver disputas personales. En la mayor parte de los casos, los rehenes son liberados sin problemas luego de un breve secuestro.

Recientemente, sin embargo, los secuestradores han cambiado sus tácticas. Dos periodistas de la cadena Fox News fueron secuestrados en agosto durante dos semanas, mucho más que en casos anteriores. También fueron maltratados física y mentalmente.

Un grupo hasta ahora desconocido, que se autodenomina Brigadas de la Guerra Santa (Yihad), se hizo responsable del secuestro en agosto y su exigencia de que fueran liberados reos musulmanes en manos de Estados Unidos llevó a temer que extremistas extranjeros, entre ellos la red al-Qaida, se hallaran infiltrado en Gaza. Pero funcionarios de seguridad palestinos dijeron luego que el nombre era meramente un frente para milicianos locales.

Morenatti, de Jerez, España, ha trabajado con AP en Jerusalén desde abril del 2005. Como parte de su trabajo, periódicamente viajaba a la franja de Gaza y a Cisjordania. Se encontraba en Gaza desde el domingo.

Morenatti comenzó a trabajar para la AP en abril del 2004, cuando pasó un año cubriendo el conflicto en Afganistán. Cubrió también la guerra reciente en Líbano y la Copa Mundial de fútbol realizada este año en Alemania.

En 1992, Morenatti comenzó a trabajar como fotógrafo con Efe, la agencia de noticias española, en Sevilla.

La Asociación de Periodistas Extranjeros, con sede en Tel Aviv y que representa a los corresponsables en Israel, Cisjordania y Gaza, denunció el secuestro.

«No puede haber justificación alguna para el secuestro de periodistas trabajando para cubrir los acontecimientos en Gaza o el resto de los territorios palestinos», dijo la asociación en un comunicado.

En Estados Unidos, el grupo Reporteros Sin Fronteras y la Comisión para Proteger a los Periodistas (CPP) también condenaron el secuestro.

«Estamos conmocionados por el hecho de que los periodistas son usados por grupos palestinos que tratan de explotarlos con fines políticos», dijo el director ejecutivo de la CPP, Joel Simon. «Estos ataques patentes contra los periodistas tendrán un efecto paralizante en su capacidad de llevar a cabo su labor y privarán al mundo de información sobre estos hechos de capital importancia», indicó.

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