Economía

Enfrentarán productores retos y beneficios con exportaciones a Unión Europea

A partir de enero próximo los centroamericanos tienen el reto de clasificar sus productos para el mercado de la Unión Europea

Redacción Central |

A partir de enero próximo los centroamericanos tienen el reto de clasificar sus productos para el mercado de la Unión Europea

Los productores centroamericanos tienen a partir de enero un reto fuerte, pues tienen que someterse a las exigencias de la Unión Europea (UE), cumplirlas y con las certificaciones correspondientes ganar ese mercado de 500 millones de habitantes, considerado el que más alimentos importa en el planeta.

Los parlamentos de Centroamérica y de Europa deben ratificar el Acuerdo de Asociación (AdA) que firmaron los mandatarios o sus representantes para ponerlo en vigencia, lo cual podría ser desde el mismo principio del año, aunque se exige ese paso como decisivo no es obligatorio para retener la comercialización de todos porque haya un país que no ratificó. O sea, si tres naciones centroamericanos ratifican el Acuerdo, ellos pueden comercian tan pronto como lo ratifiquen en el llamado viejo continente.

Los países miembros de la UE son exigentes en cuanto a certificaciones de productos ecológicos, de marca certificada, tienen que estar dispuestos los productores a someterse a inspecciones, incluso sorpresivas, de los lugares donde se cultivan o procesen alimentos, pues se encuentra dentro de los acuerdos comerciales.

Muchas de las micro, pequeñas y medianas empresas de nuestro país tendrán que empezar por registrarse como tales, tener una marca y hasta etiquetas para sus productos, después producir con calidad de forma permanente, no hacerlo hoy y mañana no, con extremas medidas de higiene y manipulación de los alimentos, práctica que se deben establecer, mantener y mejorar cada vez más.

Pero ocurre que ese hábito de producir bien y con calidad, con una marca registrada y con las certificaciones correspondientes es lo mejor que puede ocurrir a una empresa por pequeña que sea, porque cuando se logre penetrar el mercado de la UE entonces tiene abierto los del resto del mundo, porque las exigencias podrán ser iguales o parecidas, pero nunca superiores. O sea, se gana garantía en cada producto que lo logra.

Es un reto, pero posible de cumplir y con muchas ventajas de éxito para penetrar en otras latitudes. Como expresó en Managua Klara Kanska, consejera de asuntos políticos y comerciales de la delegación de la UE -Centroamérica, un producto puede tener muy buen sabor, pero si no tiene presencia ni las certificaciones correspondientes no penetra en el mercado europeo y allá nunca conocerán el buen sabor del fruto centroamericano.

Aurora Zeas, presidenta de la cooperativa La Dulce Miel, de Nicaragua, está en proceso de producir miel de abeja totalmente ecológica, lo cual lleva su tiempo, y ella dijo que esperará para tener la certificación del producto con esa tecnología para penetrar en el mercado de la UE. Señaló que ya su producto entró en Alemania mediante un intermediario y tuvo éxito, pero prefiere esperar.

Kanska señaló que los 27 países del llamado viejo continente pertenecen a la Unión Europea, pero no todos son iguales, pues cada uno tiene sus propias costumbres culinarias y exigencias, unos más que otros, lo que sí augura es mucho éxito para las frutas centroamericanas, porque tienen muy buen sabor y ella sí que está convencida de las exquisiteces de las mismas.

El mercado de la UE es un reto, grande y complejo, pero cuando se logra se tiene garantías para estar presente en cualquier latitud del planeta.

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