
(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) La baja de exportación de café obliga al sector a buscar nuevas modalidades para el comercio internacional, con un mayor valor agregado
Managua.- El Centro de Trámite de las Exportaciones (Cetrex), de Nicaragua, informó recientemente que las exportaciones bajaron 11.8 por ciento, en cuanto al peso físico, y 16.4 por ciento, del valor, de las ventas en los primeros nueve meses de cosecha 2011-20112, con relación a la etapa anterior, lo que significa que en medio de la crisis económica que tienen países receptores hay que pensar en nuevos destinos y agregarle valor al grano aromático, teniendo en cuenta las necesidades del mundo moderno.
Cetrex indicó que esa situación es normal, pero hasta donde podríamos aceptarlo, no debemos quedarnos sentados a la espera de tiempos mejores, porque es una situación prevista, sino buscar nuevos destinos, con una mayor gestión exportadora, porque hay países que podrían recibir nuestro café, aunque sean tan lejanas como naciones de Europa y Asia, pero al final siempre ganaríamos.
Por otro lado, es necesario buscar introducir a nuestro producto cafetalero valor agregado para ofrecerlo a mercados tradicionales y no tradicionales, teniendo en cuenta el mundo moderno, caracterizado por el poco tiempo disponible y la necesidad de lograr una taza de café que sea de rápida elaboración.
Es cierto que Estados Unidos, nuestro principal cliente, tiene una crisis económica que se prolonga demasiado, para nuestro deseo, pero que la falta de trabajo continúa y la población norteamericana afectada tiene que dejar de consumir cosas habituales, entre ellas una o varias tazas de café diariamente.
Así sucede también en Europa, sobre todo en España, con un desempleo que ronda el 25 por ciento de su población laboralmente activa, y otras naciones de la región euro-zona, por lo que tenemos que prepararnos para la búsqueda de otros mercados, que con una calidad competitiva podamos llegar, además, con un producto que satisfaga las necesidades inmediatas de poder disfrutar de un sorbo de café sin ocupar mucho tiempo para su preparación, por lo que es necesario pensar en esta posibilidad y agregarle valor al grano dorado que tanta fama nos ha dado por su alta calidad.
Así lo señalan diversos economistas nacionales y el presidente de la Asociación de Productores y Exportadores del país, Enrique Zamora.
Datos oficiales expresan que las ventas del café nicaragüense al exterior, de octubre 2011 a junio 2012 sumaron 336.5 millones de dólares, mientras que en igual etapa anterior fueron de 381.8 millones de dólares.
Pero no fue solo Nicaragua quien redujo sus exportaciones del grano aromático, sino que también se encuentran Colombia, Guatemala y El Salvador.
Cetrex señaló que durante los nueve primeros meses de la presente cosecha el precio del quintal de café alcanzó un promedio de 220.5 dólares, mientras en el mismo período de la cosecha anterior se cotizó a 225.5 dólares.
Medios especializados en el sector indicaron que la baja en la exportación del grano y en su precio en el mercado internacional no incidirá mucho en el crecimiento económico del país, pues las inversiones privadas y extranjeras en esta nación están creciendo y pueden suplir este aspecto comercial.
Señalaron que lo mejor de las ventas del grano de oro ya pasó en estos nueve meses y por lo tanto los tres meses restantes de la cosecha no tendrán incidencia en los ingresos y las exportaciones que el producto tenga en el exterior, según las normas exportadoras de este rubro.
Asimismo indicaron que este sube y baja es normal y responde a un procedimiento biológico que generalmente ocurre en las temporadas alternas de la cosecha del café, la cual tuvo un buena producción en la temporada anterior 2010- 2011 y era de esperar una baja en 2012, aunque hay otros comerciantes que se niegan a aceptar estos pronósticos, porque todo depende de las exigencias del mercado.
Enrique Zamora, de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), dijo que los productores de café deben reaccionar ante la baja del precio y darle un valor agregado al grano puro, el cual depende del volumen de exportación de Brasil, país que rige los precios de acuerdo a sus ventas.
Zamora señaló que, además de venderlo como grano, sería bueno procesarlo, ver de qué otras maneras podemos vender el café en un mercado moderno o según las características d otras latitudes.
También el turismo tiene un buen lugar en esta búsqueda de clientes, pues en nuestro país ha tenido muy buen éxito en los últimos tiempos la Ruta del Café, una opción que se le han dado a los visitantes para conocer el proceso del aromático grano, desde su siembra, secado, tostado y molido, hasta saborearlo en una humeante taza.
Es fácil decirlo en un párrafo, pero desarrollarlo no ha sido así, pues es un proceso que durante generaciones se ha perfeccionado hasta lograr la mejor aceptación tras colarlo y llevarlo a los labios del consumidor.
Todas las variantes que se pueden lograr con el grano dorado se pueden exponer en esta opción turística y que sean nuestros visitantes los principales clientes de los expendios minoristas en el exterior.
El café ha tenido sus tiempos buenos y malos, pero debemos desarrollar sus posibilidades con las nuevas tecnologías y agregarle cuanto el valor que sea necesario para satisfacer las exigencias de este mundo moderno, presentándolo al mercado no en bruto, a granel, sino en paquetes pequeños para la venta en el mercado minorista, así como en otras variantes que se puedan ofrecer. Todo es posible, porque tenemos lo principal, un grano de alta calidad y codiciado tanto dentro como fuera del país.