Economía

Uruguay alista posición para cumbre MERCOSUR

MontevideoUruguay define en estos momentos la posición que defenderá en la próxima reunión del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), a iniciarse el día 18 en Brasil

MERCOSUR
Mercado Común del Sur (MERCOSUR) |

Redacción Central |

MontevideoUruguay define en estos momentos la posición que defenderá en la próxima reunión del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), a iniciarse el día 18 en Brasil

Brasil anunció su intención de incluir en los debates las distorsiones generadas en las fronteras comunes, a lo que el gobierno de Montevideo respondió que las autoridades del gigante sudamericano “debe traducir sus postulados en hechos”.

Aún así, de acuerdo con lo previsto, la cita del mecanismo integracionista hará énfasis en los llamados temas institucionales.

El secretario para Asuntos Económicos Internacionales, de la Integración y MERCOSUR de la cancillería, Carlos Amorín, dijo que no habrá novedades en la posición uruguaya porque “ya fue fijada” en un encuentro anterior, celebrado en diciembre.

Hay que diferenciar -dijo- problemas prácticos como la aplicación de “barreras paraarancelarias” que dificultan el comercio, y los de fondo o institucionales, que definen una estrategia común de desarrollo, pero también marcan los progresos individuales de los países.

El canciller brasileño, Celso Amorim, anunció ayer medidas para facilitar el ingreso a ese país de las exportaciones de Paraguay y Uruguay, y de Bolivia, que figura como asociada.

Montevideo considera que esas acciones conllevan un reconocimiento implícito de que tales prácticas son obstáculos vigentes al comercio que deben ser corregidos.

Facilitar el intercambio y eliminar las asimetrías son dos de los aspectos que preocupan a Uruguay, a lo que se suman las diferencias en los regímenes internos de promoción productiva y de las exportaciones.

La posición presentada por esta nación a fines del año pasado parte de las “notorias dificultades” que enfrenta el MERCOSUR, y reclama una revisión que “deberá centrarse en la adecuación de los objetivos”.

La intención es que sean realizables por medio de instrumentos eficaces y “respondan a las necesidades e intereses de todos los socios”, según el punto de vista oficial.

El ex presidente Luis Alberto Lacalle instó al gobernante uruguayo, Tabaré Vázquez, a participar de toda la reunión del MERCOSUR, en Río de Janeiro, para no dejarle la conducción a Brasil y Argentina.

“Hay que ir a enfrentar, a hablar y a ‘bancar´”, escribió el dirigente herrerista en el último número del semanario digital Patria.

El gobierno anunció que Vázquez sólo asistiría a una parte del encuentro.

Esa acción tendría la intención de demostrar el malestar del mandatario por la actitud del presidente Luiz Inacio Lula Da Silva, en el conflicto uruguayo-argentino por la construcción de una fábrica de celulosa en un predios próximos a la frontera con el segundo de ambos estados.

“Comprendemos que haya circunstancias en las que no sea cómodo enfrentar a los colegas, pero así funcionan los organismos pluripersonales”, comentó Lacalle.

La reunión del 18 y 19 de enero se considera por analistas “una instancia clave” para acrecentar los nexos comerciales en la región y acelerar la inserción internacional de Uruguay.

Pero la cita viene precedida de “situaciones conflictivas”, tanto en lo interno de la administración de Tabaré Vázquez y de la gobernante coalición Frente Amplio, como en la relación con los miembros mayores del bloque.

En diciembre, durante la preparatoria de la Cumbre del MERCOSUR, también en Brasil, el ministro de Economía, Danilo Astori, deslizó señales al respecto.

El titular advirtió la posibilidad de que si no se aceptaba la solicitud de Uruguay de una flexibilización de las normas con el fin de ir hacia “acuerdos comerciales extrazona”, el estado oriental podía retirarse del pacto. La respuesta de Argentina y Brasil fue tajante.

Aunque no se descarta una reiteración de ese pedido, fuentes del gabinete insisten en que Uruguay se encamina a reclamar la eliminación de asimetrías y a respaldar planteos en esa dirección realizados por Brasil.

Lula Da Silva ha dado indicios claros de modificar -en beneficio de Uruguay y Paraguay- algunas normas del bloque.

El gobierno brasileño mostró disposición a tomar “acciones unilaterales”, que no precisó, si Argentina se opone a algunas de las medidas propuestas.

Brasil propone eliminar el doble cobro del arancel externo común (AEC) para insumos extrarregionales que ingresen a Uruguay y Paraguay para la fabricación de productos que luego se comercializarán en el MERCOSUR.

Además, reducir el componente nacional de un 70 hasta un 30 por cientos a los productos a intercambiar en el bloque.

En la agenda uruguaya se incluye, asimismo, la solicitud de aprobación de 14 millones de dólares del Fondo de Convergencia Estructural del MERCOSUR con destino a obras de infraestructura y a programas de los ministerios de Desarrollo Social e Industria.

El ministro Astori sostiene que la principal asimetría es la falta de acceso al mercado ampliado, por lo que la propuesta brasileña de eliminar el doble impuesto a los socios menores del bloque “no es una solución”.

El MERCOSUR está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

también te puede interesar