Economía

El FMI reconoce que hay “insatisfacción social” en América Latina

Washington – El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, reconoció hoy que hay “insatisfacción social” en América Latina debido a la desigualdad e instó a los gobiernos a ayudar más a los pobres, aunque sin abandonar la austeridad presupuestaria

Rodrigo Rato
El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, reconoció hoy que hay 'insatisfacción social' en América Latina debido a la desigualdad e instó a los gobiernos a ayudar más a los pobres, aunque sin abandonar la austeridad presupuestaria. | EFE. Archivo

Redacción Central |

Washington – El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, reconoció hoy que hay “insatisfacción social” en América Latina debido a la desigualdad e instó a los gobiernos a ayudar más a los pobres, aunque sin abandonar la austeridad presupuestaria

Rato afirmó que la región vive su expansión “más vigorosa” desde la década de 1970, con crecimientos medios que superarán el 4 por ciento este año y el siguiente, y una inflación “un poco mayor” que el 5 por ciento en 2007.

Sin embargo, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó la importancia de que los beneficios de esta bonanza lleguen también a los pobres.

“La falta de progreso en este área es una de las razones principales por las cuales las políticas que promueven la estabilidad y el crecimiento se han puesto en duda en algunos países”, dijo Rato.

El ex ministro de economía español hizo sus comentarios en una conferencia titulada “América Latina: Entre populismo y modernidad”, que tuvo lugar en el Instituto Cato, un centro de estudios que fomenta el libre mercado.

“América Latina es una región dividida entre democracias de mercado y varios tipos de populismo”, dijo en su introducción Ian Vasquez, director del “Centro por la Libertad y Prosperidad Global” del Instituto.

Rato apuntó a la desigualdad económica como raíz de esa bifurcación.

Mientras que algunos en la región acusan a las políticas de libre mercado de agrandar la diferencia entre ricos y pobres, el titular del FMI echó la culpa al mal gasto público.

Para ayudar a los pobres, lo que los gobiernos de América Latina no deben hacer, a su juicio, es aligerar el bolsillo.

“En cierto número de países, el gasto público ha aumentado recientemente de manera preocupantemente similar a lo ocurrido en expansiones económicas previas y crisis previas”, dijo el directivo del FMI, quien pidió una “restricción del gasto”.

Rato no mencionó naciones específicas, pero en un reciente informe sobre América Latina, el FMI destacó el aumento “drástico” del gasto en Argentina y Venezuela, mientras que en Chile, Colombia y México ha subido menos que la media regional, que se prevé que alcance el 9 por ciento este año.

Pese a su reducción en los últimos años, la deuda pública aún representa un 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que significa que América Latina aún está “en aguas bastante turbias”, según el director gerente.

Rato aclaró que el organismo no se opone a todo incremento del gasto y dijo que es “crucial” para la región más inversión pública en infraestructura, educación y redes de protección social.

Pero para pagar por esas partidas los gobiernos deben sacar dinero de programas que benefician a la clase media y no a los pobres, dijo.

Recomendó eliminar los subsidios a la gasolina y a la electricidad -como los que mantienen Venezuela, Ecuador y Honduras, por ejemplo-, así como reducir los fondos dedicados a las universidades y emplearlos para la educación secundaria.

También instó a una reforma de las pensiones públicas, que tienden a beneficiar a personas de alta renta, en su opinión, y de los presupuestos, de forma que se reduzcan los gastos que los gobiernos tienen que realizar por obligación.

Otro tema de interés para la región es el proceso de redistribución del poder en el seno del FMI.

Argentina y Brasil han liderado la oposición al proyecto de reforma de Rato, por entender que podría preservar o incluso aumentar el dominio del Fondo por parte de las naciones desarrolladas.

El titular adoptó hoy un tono conciliador: “Espero que en los próximos meses podamos tener un consenso amplio sobre la nueva fórmula (de reparto del poder de voto) y que podamos representar de una forma más transparente y eficiente las realidades de la economía mundial”.

Sin embargo, no es probable que se llegue a ese consenso antes de la Asamblea de Primavera del FMI, que tendrá lugar a mediados de abril, según dijo hoy Masood Ahmed, portavoz del organismo.

“No anticipamos definir la fórmula entre la fecha de hoy y las reuniones de primavera”, dijo Ahmed, quien enfatizó que para la Asamblea Anual, en septiembre, sí deberá estar lista la nueva ecuación para el reparto del voto.

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