El deportista brasileño arrastraba desde hacía tiempo una dolencia
Todos los estadios de Brasil cumplieron este domingo un minuto de silencio o aplausos en el inicio de los partidos de la última jornada del campeonato nacional en memoria del exjugador Sócrates, fallecido por una infección generalizada.
Los restos del exfutbolista y médico de profesión, quien murió a los 57 años, fueron velados durante unas pocas horas en la ciudad de Ribeirao Preto, a unos 280 kilómetros de Sao Paulo, donde estaba previsto que serían sepultados casi a la misma hora en que los hinchas de todo el país coreaban su nombre en los estadios.
Su nombre de filósofo griego siempre llamó la atención en el fútbol, así como su espigada figura con una estatura de 1,91 metros y la elegancia de su juego, en especial su habilidad para hacer pases con el talón, con lo que puso en aprietos a muchos rivales.
Pero la calidad no siempre va de la mano de la suerte y eso lo constataron el capitán Sócrates, centrocampista armador, dueño de la camisa número 8, y los demás miembros de la constelación que el entrenador Telé Santana llevó a los estadios españoles y mexicanos en los mundiales de 1982 y 1986.
(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Agencias)