El futbolista argentino marcó el tanto que consiguió la igualada frente al Atletic de Bilbao
Bajo la lluvia, en un partido trepidante de fútbol intenso pero con calidad, el Athletic y el Barcelona regalaron un gran partido resuelto al final, cuando un fallo inicial de Iturraspe desembocó en un enorme malentendido entre el portero Iraizoz y San José.
El balón, mal despejado, llegó en el centro del área a los pies de Messi, que rescató un punto en el último momento. De paso, el argentino se sacó una espina que tenía con San Mamés, donde nunca antes había marcado.
El Barça queda ahora a tres puntos del Madrid, más cómodo en el liderato, y prolonga su «maldición vasca», que le ha impedido ganar en los cuatro partidos que ha jugado allí (dos en Anoeta y otros dos en San Mamés) en todo 2011.
(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Agencias)