Deportes

Aires del sur sentenciaron a colosos del fútbol suramericano

(Especial de PL para La Voz del Sandinismo) Pretoria.-Las dos sedes más australes y entre las más celebradas por los visitantes en el Mundial de fútbol Sudáfrica-2010 constituyeron escenarios del epílogo de los colosos de ese deporte en este hemisferio, Brasil y Argentina.

Redacción Central |

(Especial de PL para La Voz del Sandinismo) Pretoria.-Las dos sedes más australes y entre las más celebradas por los visitantes en el Mundial de fútbol Sudáfrica-2010 constituyeron escenarios del epílogo de los colosos de ese deporte en este hemisferio, Brasil y Argentina.

Si la víspera la selección brasileña cayó de forma inesperada contra Holanda en la paradisíaca Port Elizabeth, hoy le correspondió el calvario al conjunto argentino en la no menos piropeada Ciudad de Cabo, frente a una inclemente Alemania.

Por dolorosa que resultara la impensada caída de la canarinha tras dominar a su antojo la primera mitad, no fue nada comparada con el severo castigo recibido este sábado por la escuadra dirigida por el ex astro Diego Armando Maradona.

Una derrota argentina se presentaba como una posibilidad real, pero era imposible imaginar que acontecería por un margen tan amplio (0-4) y con un final sencillamente humillante.

Después de sus esperanzadoras presentaciones en Sudáfrica, la albiceleste recordó a aquel once acéfalo de la eliminatoria, incapaz de elaborar un juego coherente y quebrado sobre la cancha del estadio Green Point.

El mediocampo de los bicampeones mundiales apenas existió y sus adversarios cruzaban esa zona del terreno sin oposición alguna, para plantarse con peligro ante una tambaleante zaga, que mostró todas sus limitaciones.

El cuarteto defensivo Otamendi-Burdisso-Demichelis-Heinze fue totalmente inoperante y la más mínima embestida germana se convertía en un tormento que ponía a temblar a todo el elenco.

Como resultado de los desacertados marcajes recibieron en apenas tres minutos el primer gol, del cual no se vieron recuperados nunca, y se fueron al frente en busca del empate por puro instinto.

La magia del astro Lionel Messi poco pudo hacer para evitar la debacle, en tanto la tenacidad de los arietes Carlos Tévez y Gonzalo Higuaín tampoco sirvió esta vez.

El final, el mismo de los últimos 20 años, varios de sus jugadores dejando el campo cabizbajos y entre llantos al no alcanzar el anhelado objetivo.

Es muy triste irnos así. Llegamos aquí con cautela, pero las actuaciones en los choques previos nos habían ilusionado, por lo que caer por goleada es demasiado chocante, confesó a Prensa Latina un aficionado que viajó desde Argentina para alentar a su equipo.

Así, la costa sur de esta nación africana sepultó las ilusiones de dos de las aficiones más apasionadas del mundo, y en gran medida las de toda Suramérica, que ve como luego de un inicio prometedor, las opciones del título se alejan.

 

también te puede interesar