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México no cantó, pero sí lloró en Sudáfrica-2010

(Por Frank Marín Vergara, Especial para La Voz del Sandinismo) La afición mexicana vio trocada la letra de la canción más representativa de su país, Cielito Lindo, al caer ante Argentina 1-3 en los octavos de final del Mundial de fútbol Sudáfrica-2010

Fanáticos mexicanos
México no cantó, pero sí lloró en Sudáfrica-2010 | Reuters

Redacción Central |

(Por Frank Marín Vergara, Especial para La Voz del Sandinismo) La afición mexicana vio trocada la letra de la canción más representativa de su país, Cielito Lindo, al caer ante Argentina 1-3 en los octavos de final del Mundial de fútbol Sudáfrica-2010

El célebre “canta y no llores” apenas se escuchó en el Soccer City de Johannesburgo y con motivos, pues en la práctica los hinchas del Tri no tuvieron razones para interpretar composición alguna y sí bastantes para entristecerse.

Luego de un comienzo esperanzador para México, en el minuto 26 el duelo dio un brusco giro cuando el árbitro validó un gol en evidente fuera de juego de Carlos Tévez.

La confianza inicial de la escuadra de Javier Aguirre se transformó en incertidumbre, pero parecieron restablecerse hasta que un error infantil del defensa Ricardo Osorio permitió a Gonzalo Higuaín marcar el segundo tanto en el 33.

El castigo era demasiado severo para los mexicanos y el premio excesivo para los argentinos, que sin hacer mucho se marcharon a los vestidores con un parcial de 2-0, en lo absoluto un reflejo de lo visto sobre la cancha.

Pese a la contundencia del golpe, el Tri salió con convicción en el período complementario, pero estaba claro que no era su jornada y un soberbio disparo de Tévez desde fuera del área en el 52 se encajó en el ángulo superior izquierdo de la portería rival.

Otro golpe sicológico muy potente que era incluso difícil de asimilar para numerosos espectadores y especialistas. Sin merecer ir debajo, México no sólo estaba perdiendo, sino por tres tantos, una desventaja lapidaria.

El ánimo de sus parciales decayó por completo y tomaron sus asientos para esperar lo más cómodos posibles la consumación de otra decepción, si bien recibieron algo de esperanzas en el 71, con la excelente diana de Javier Hernández.

Sin embargo, allí quedó todo y México regresa a casa nuevamente con la sensación de haber hecho su mayor esfuerzo, pero con el dolor de saber que eso no le alcanza.

Primero vino el error del árbitro y luego el nuestro, son cosas que influyen en el marcador. Luego del segundo gol ellos hicieron su juego y se llevaron la victoria. Nada, nos vamos muy tristes por el revés, expresó a Prensa Latina el mediocampista Gerardo Torrado.

Por segunda edición consecutiva, la albiceleste cercena el sueño mundialista mexicano y otra vez en un cotejo muy peleado.

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