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Cal Ripken y Tony Gwynn entran al Salón de la Fama

Cal Ripken Jr. y Tony Gwynn ocuparon sus lugares en el santuario del béisbol el domingo, felicitados tanto por sus carreras dignas del Salón de la Fama como por su conducta fuera del campo de juego

Cal Ripken Jr
Cal Ripken Jr. y Tony Gwynn ocuparon sus lugares en el santuario del béisbol el domingo, felicitados tanto por sus carreras dignas del Salón de la Fama como por su conducta fuera del campo de juego. | AP

Redacción Central |

Cal Ripken Jr. y Tony Gwynn ocuparon sus lugares en el santuario del béisbol el domingo, felicitados tanto por sus carreras dignas del Salón de la Fama como por su conducta fuera del campo de juego

El comisionado Bud Selig y una multitud enorme vino a aplaudir a los homenajeados y a lo mejor del béisbol.

A un continente de distancia se desarrolló una escena distinta. Barry Bonds no pudo empatar el récord de cuadrangulares, un esfuerzo contaminado por su carácter brusco y una investigación por consumo de esteroides.

Ripken y Gwynn intuyeron ese contrapunto conmovedor el día de su ingreso.

“Este día no deberíamos hablar solamente sobre nosotros”, dijo Ripken. “Deberíamos festejar todo lo mejor que ha sido el béisbol y todo lo mejor que puede ser. Es un símbolo vivo, popular”.

“Les guste o no, como jugadores de las grandes ligas, somos modelos”, dijo. “Se trata de saber si será positivo o negativo”.

Gwynn expresó un sentimiento parecido.

“Creo que los aficionados se sentían cómodos con nosotros, podían confiar en nosotros y cómo jugábamos, sobre todo en esta era de negativismo”, dijo. “Creo que eso está más allá de toda duda”.

“Cuando firmas tu nombre en la línea punteada, eso es algo más que jugar al béisbol”, añadió. “Tienes que ser responsable y tomar decisiones y mostrar a la gente cómo se deben hacer las cosas”.

Unos 75.000 aficionados, muchos de los cuales llegaron en autobuses desde Maryland, atestaron el enorme campo frente al podio, transformándolo en un mar de negro, naranja y café.

Ripken pasó toda su carrera en Baltimore, donde jugó 2.632 partidos consecutivos, superando el récord de Lou Gehrig de 2.130. Entre los 53 miembros del Salón de la Fama en el estrado detrás de Ripken estaban los ex Orioles Brooks Robinson, Frank Robinson, Earl Weaver, Eddie Murray y Jim Palmer.

Gwynn terminó con 3.141 hits y ganó ocho títulos de bateo en la Liga Nacional en su carrera de 20 años con los Padres de San Diego.

Ripken tuvo 3.184 hits _incluyendo 431 cuadrangulares_, fue dos veces jugador más valioso de la Liga Americana y jugó 19 Partidos de las Estrellas, Ripken siempre será recordado por su racha de partidos jugados.

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