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El veto de la FIFA a la altitud está a punto de desatar choques en Sudamérica

Buenos Aires – El veto de la FIFA a las ciudades situadas a 2.500 de altitud para partidos de selecciones, todas ellas sudamericanas, puede provocar choques entre dirigentes futbolísticos de la región al entender los damnificados que la iniciativa tuvo origen en estas tierras

Estadio Nemesio Camacho
El veto de la FIFA a las ciudades situadas a 2.500 de altitud para partidos de selecciones, todas ellas sudamericanas, puede provocar choques entre dirigentes futbolísticos de la región al entender los damnificados que la iniciativa tuvo origen en estas tierras. En la imagen, panorámica del estadio Nemesio Camacho 'El Campín', el cual podría verse afectado por la disposición de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) de prohibir la disputa de partidos internacionales en ciudades con más de 2.500 metros sobre el nivel del mar. | EFE

Redacción Central |

Buenos Aires – El veto de la FIFA a las ciudades situadas a 2.500 de altitud para partidos de selecciones, todas ellas sudamericanas, puede provocar choques entre dirigentes futbolísticos de la región al entender los damnificados que la iniciativa tuvo origen en estas tierras

En ningún momento los directivos de Sudamérica atribuyeron al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, la idea de prohibir partidos en La Paz, Quito, Bogotá y Cuzco, y buena parte de ellos señalan que ha sido en Sudamérica donde nació un proyecto que puede dañar seriamente la relación entre los diez miembros de la Confederación (CSF), cuyos dirigentes se reunirán el viernes en Asunción.

Desde 1996, cuando se propuso un veto a La Paz para las eliminatorias del Mundial de Francia 98, finalmente descartado en Zúrich, se entendió que Argentina, Brasil y Uruguay estaban detrás de esa postura. Ahora las sospechas, según fuentes de federaciones regionales de tres países consultadas por EFE, enfocan a Argentina.

La primera piedra en ese sentido la arrojó Perú, cuando el presidente de la Comisión de selecciones de ese país, Juvenal Silva, acusó recientemente al argentino Julio Grondona, presidente de la Asociación de su país (AFA) y vicepresidente de la FIFA, de ser el responsable del proyecto de veto.

“Esta medida, anunciada el 27 de mayo, nunca estuvo en la agenda de la FIFA, y sorprende mucho que sea anunciada cuando falta tan poco para las eliminatorias”, afirmó.

Las fuentes aseguran que cuando Perú proyectaba que su selección, que siempre ha jugado en el llano de Lima, recibiera en las próximas eliminatorias a Argentina, Brasil y Uruguay en el Cuzco (3.400 metros), Grondona advirtió a sus dirigentes que se opondría “a rajatabla”.

Y entienden que al confirmarse la plaza cuzqueña, el dirigente bonaerense cumplió con aquella advertencia poniendo en manos de Blatter una proyecto “lisa y llanamente discriminatorio, sin respaldo científico”.

Al respecto señalan que “ha llamado mucho la atención” que una vez hecho el anuncio en la FIFA, la primera reacción de apoyo a la medida de un país no involucrado “surgió del médico de la selección argentina, Raúl Madero, que la publicó en la página digital de la AFA” cuando el equipo albiceleste estaba a punto de jugar un partido amistoso ante Suiza en Basilea.

Madero indicó en la nota que defendía la medida de la FIFA para “cuidar la salud de los futbolistas” y aseguró que él mismo sufrió en la altitud cuando fue jugador. “Ahora, en mi condición de médico, soy de los que opinan que si no se toman previsiones, jugar en la altura es muy perjudicial para la salud de los futbolistas”, añadió.

La sospecha sobre Grondona se potenció el pasado lunes en Buenos Aires, cuando el ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, se reunió con el dirigente argentino y tras el encuentro dijo que éste “apoya a Bolivia pero no a Perú”.

“Grondona mostró simpatía por nuestra defensa. Nos sugirió que hiciéramos una presentación en bloque (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú). Pero se mostró preocupado por jugar en Cuzco. Es que antes Perú jugaba en Lima y ahora quiere hacerlo en Cuzco”, comentó el funcionario.

Las fuentes concluyen en que si el viernes en Asunción se decide rechazar el veto, Grondona tendrá que ir a Zúrich “a apagar el fuego que él mismo encendió”.

En jueves se reunirá en Paraguay la Comisión Médica de la CSF y el viernes lo hará el Comité Ejecutivo de la entidad para tratar el asunto.

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