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¿Los salvadores del boxeo?

La promoción publicitaria utilizada para la súper pelea entre Floyd Mayweather y Oscar de la Hoya es “El Mundo Espera”

Redacción Central |

La promoción publicitaria utilizada para la súper pelea entre Floyd Mayweather y Oscar de la Hoya es “El Mundo Espera”

Floyd Mayweather y Oscar de la HoyaNadie hace mejores hipérboles que un promotor estadounidense de box, pero en este caso parece justificado.

En una esquina está De la Hoya, con seis títulos mundiales en diferentes categorías de peso, apodado en EE.UU. como el “Chico Dorado” del box y con el corazón de la nación en su bolsillo luego de los Juegos Olímpicos de 1992.

En la otra, Mayweather, ampliamente reconocido como el mejor boxeador kilo por kilo del planeta, campeón mundial en cuatro pesos, e imbatible luego de 37 peleas profesionales.

Las entradas para la disputa del título de campeón peso medio liviano de la WBC se agotaron en una hora, y generaron un récord de US$19 millones, sobrepasando la anterior marca de US$17 millones que dejó la segunda pelea entre Lennox Lewis y Evander Holyfield en noviembre de 1999.

Se espera que dos millones de personas paguen US$50 para ver la pelea por televisión pagada, probablemente haciendo de este encuentro el de mayor ingreso de todos los tiempos.

¿Pero todo esto será suficiente para rejuvenecer a este alicaído deporte?

El ocaso del box

Para Tim Smith, columnista del New York Daily News, el boxeo se encuentra en su nivel más bajo desde que comenzó a cubrir este deporte en 1982.

“El box está sufriendo mucho”, le dijo a la BBC, “las nuevas generaciones prefieren observar encuentros donde se mezclan las artes marciales”.

“Y los chicos de los suburbios que tienen buen físico prefieren deportes como el básquetbol o el fútbol americano, en vez de ingresar a un club local de box”.

La esperanza es que el choque entre De la Hoya y Mayweather cambie esta situación.

Existen todos los ingredientes para que ésta se convierta en una de las grandes peleas de todos los tiempos.

El bien y el mal

Es el encuentro entre el bueno contra el malo, el “chico dorado” contra el fanfarrón duro y arrogante.

De la Hoya se ganó el apodo cuando dedicó la medalla de oro olímpica a su madre, que murió de cáncer poco antes de los Juegos.

El boxeador de 34 años es un hombre devoto a su familia, que creció en el la difícil zona del este de Los Ángeles y ha tratado de usar su nombre, fama y fortuna para ayudar al área, abriendo centros juveniles, escuelas y hospitales para el tratamiento de cáncer.

Mientras que su adversario tiene una cierta convicción por la violencia doméstica, hace alarde de su posición económica y parece saborear con gusto su reputación de “chico malo”.

Lazos familiares

Por otro lado la controversial familia de Mayweather y su tempestuosa relación añaden un condimento especial al encuentro.

El padre de Floyd, (también llamado Floyd), entrenó a De la Hoya hasta el inicio de este año, y no tuvo escrúpulos respecto a entrenar al contendor de su propio hijo.

Floyd padre regresó junto a Floyd hijo, pero sólo porque De la Hoya se negó a pagarle los US$2 millones que exigía para esta pelea.

En la década de los 90 el padre cumplió una sentencia de cinco años por tráfico de drogas, luego manejó y entrenó a su hijo hasta 1998 y luego éste lo echó de la casa.

Floyd también se entrenó con su tío Roger, que no le dirige la palabra a su hermano desde 2000, sin duda un ambiente deportivo muy interesante.

Así mismo, entre De la Hoya y Mayweather, existe una hostilidad genuina.

Según Smith, “Floyd no respeta a De la Hoya como boxeador y le resiente el hecho de que haya ganado mucho más dinero que él. (Se cree que De la Hoya tiene una fortuna estimada en US$150 millones).

“Mayweather cree que De la Hoya sólo tiene un buen promotor, y que además tuvo suerte de que las Olimpiadas de 1992 fueran las últimas en ser transmitidas durante el mejor horario de televisión de EE.UU.”.

Mientras tanto, De la Hoya también desarrolló antipatía hacia Mayweather por sus continuas faltas de respeto.

Las ventajas de ser simpático

Es cierto que la fortuna de De la Hoya empequeñece a la de Mayweather, en parte, gracias a la gran cantidad de seguidores que tiene dentro de la comunidad hispana de EE.UU que no se han perdido las 17 peleas transmitidas en televisión pagada, generando ingresos de US$490 millones.

En contraste, la arrogancia de Mayweather ha alienado a algunos de sus seguidores, un hecho que el boxeador recién cae en cuenta.

Ahora, en las palabras de su promotor Bob Arum, “Floyd se ha dado cuenta que Óscar de la Hoya ha ganado todo ese dinero porque llena los coliseos”.

“Oscar es popular. Puedes ser el mejor boxeador del mundo pero eso no significa que vas a ganar la mayor cantidad de dinero, aquí no hay un sistema de méritos”.

La estación de cable estadounidense HBO ha venido promocionando la pelea con un “reality show” titulado 24/7.

Los boxeadores también forman parte de una gira promocional por once ciudades más la pelea que tendrá lugar en Nueva York.

Así que todos los ingredientes para una batalla cautivante e irresistible están presentes.

Pesos pesados

Pero Tim Smith no está convencido de que ésto sea suficiente para revitalizar el boxeo de un día para otro.

“La buena salud del deporte a largo plazo depende de la división de pesos pesados”, comenta.

“No creo que el interés se despierte sin la presencia de un campeón peso-pesado estadounidense”.

“En este momento un hombre promedio en las calles difícilmente podrá identificar a alguno de los actuales campeones de peso pesado”.

“Incluso algunos de los grandes periódicos ni siquiera van a mandar a sus corresponsales para la pelea entre Mayweather y De la Hoya”.

“La única forma en la que podremos incluir a esta pelea en la página deportiva de nuestro periódico es si Mayweather noquea a De la Hoya acompañado con una gran fotografía”.

“Y no creo que eso llegue a suceder”.

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