Curiosidades

Ramsés II se muda otra vez

La estatua del faraón ha llegado al que debe ser su último emplazamiento, el Gran Museo Egipcio

Ramsés-II
La estatua del faraón Ramsés II |

Redacción Central |

La estatua del faraón Ramsés II (1279-1213 a.C.), un gigante de granito rojo de 12 metros de altura y 83 toneladas, se mudó este jueves a lo que se estima sea su definitivo hogar, el recibidor del Gran Museo Egipcio, aún en construcción en la vecindad de la pirámides de Giza.

El tramo de 400 metros recorrido desde su emplazamiento anterior es el menor de los realizados por la escultura a lo largo de más de 33 siglos.

Al ritmo de cornetas y con honores propios a su investidura en vida, el traslado convirtió al llamado “toro victorioso” o defensor del Kemet (Egipto)” en la primera pieza en arribar al museo, un recinto de 50 hectáreas que se levanta mediante la ayuda de la agencia de cooperación internacional japonesa.

La soledad no será un problema para el hijo de Seti I y Tuya en su nuevo hábitat, pues otras 87 estatuas de soberanos del Antiguo Egipto le harán compañía, además de completarse el entorno con piezas arquitectónicas de grandes proporciones procedentes de diversos yacimientos arqueológicos.

El museo será uno de los más grandes del mundo, a semejanza del gran templo de Ptah, el señor de la magia, erigido en Menfis, la ciudad más poblada del mundo hasta el año 2250 a. C.

En sus 38 mil metros cuadrados atesorará unas 50 mil piezas del antiguo Egipto, entre ellas, los más de cinco mil objetos que integran el ajuar funerario de Tutankamón, el último faraón de la XVIII dinastía.

El Coloso de Ramsés II de Menfis es una escultura tallada durante el Imperio Nuevo de Egipto, muy probablemente durante el reinado del propio esposo de Nefertari Meryetmut.

Su descubrimiento por el hombre moderno data de 1829, cuando el viajero italiano Giovanni Caviglia encontró entre los palmerales de Mit Rahina seis fragmentos de la pieza escultórica original, uno de los últimos residuos de la que una vez fuera la ciudad de Menfis, la primera capital del Egipto unificado y el centro económico del reino.

Pero el recorrido primigenio de la estatua tuvo lugar tres mil años antes, poco después de ser esculpida en una cantera de la villa de Asuán (sur), cuando transitó más de mil kilómetros Nilo abajo hasta ser emplazada en el templo de Ptah, el dios protector de Menfis.

En 1955 durante el gobierno del presidente Gamal Abdel Naser llegó a su penúltima ubicación, en la centrica Bab al Hadid, junto a la estación de ferrocarril de El Cairo, que pasaría a ser reconocida como la Plaza Ramsés.

Pasó poco más de medio siglo y en 2006, debido a la contaminación ambiental que afije a la capital egipcia, el monumento fue trasladado hasta las inmediaciones del sitio donde se erigiría el gran museo.

Ramsés II gobernó Egipto durante 67 años, etapa en la que la gran civilización del Nilo alcanzó prosperidad y en el terreno militar derrotó a los hititas, un pueblo guerrero procedente de Anatolia, en el actual territorio de Turquía.

Al faraón lo dominaba la obsesión de erigir templos de enormes dimensiones con los cuales engalanó las riberas del Nilo.

Entre sus grandes obras destacaron las ampliaciones de los templos de Abidos, el Osireion, y el de Amón en Tebas, así como el recinto funerario del Ramesseum, en el Valle de los Reyes, destinado a ser su propia tumba.
mem/piz

también te puede interesar