Curiosidades

El mejor de todos los tiempos no pudo escapar a su destino

Una peritonitis en progreso y unos puñetazos al abdomen acabaron con la vida de Erik

Harry Houdini
Erik Weisz, un húngaro de origen judío, más conocido como Harry Houdini |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

No hay nada misterioso en la muerte del mejor escapista de todos los tiempos como quieren hacer creer aún muchos interesados en  la mítica del célebre personaje.

Corría el mes octubre de 1926 en Montreal cuando unos estudiantes se dirigieron al mago escapista, que se tomaba un descanso al terminar su actuación. Uno de ellos le retó a recibir unos cuantos golpes en el abdomen, para comprobar si su resistencia física era tan legendaria como se decía. El mago aceptó sin miedo. Sin embargo, antes de que pudiera prepararse adecuadamente, recibió un primer puñetazo muy fuerte de un pelirrojo llamado William Lances, campeón de boxeo de la universidad. A éste primer golpe siguieron otros. Se dice que le generaron una rotura de apéndice que ya estaba inflamado, provocando que en los siguientes días su apendicitis se transformara en peritonitis.

El artista continuó trabajando durante los días siguientes a pesar de padecer fuertes dolores y fiebre. Finalmente sufrió dos desmayos y fue hospitalizado. Tras varios días luchando contra la enfermedad  se rindió ante lo inevitable. Así fallecía en la madrugada del  31 de octubre de 1926 a los 52 años Erik Weisz, un húngaro de origen judío, más conocido como Harry Houdini.

Desde muy pequeño su familia se había trasladado a los Estados Unidos. Un día, cuando tenía 9 años de edad, su padre lo llevó a ver al mago Lynn. Tanto le llamó la atención el arte circense que con sus amigos del barrio formó un pequeño circo donde él actuaría por primera vez como contorsionista y trapecista.

Utilizaba su tiempo libre para estudiar magia y competir en varias disciplinas atléticas, como la natación. Su gran preparación física hizo que se especializara y fuera conocido por sus escapismos imposibles. Desarrolló una gran habilidad y técnica para liberarse del interior de cajas fuertes arrojadas al mar, de todo tipo de esposas, camisas de fuerza, cuerdas, baúles cerrados con candados y cadenas. Sus actos los realizaba generalmente sin ayuda de nadie.

Uno de sus números más brillantes fue la Cámara de Tortura China. Consistía en un enorme acuario de vidrio donde era sumergido suspendido por los pies. Al cabo de unos angustiosos e  interminables minutos lograba escapar.

Houdini concebía la magia como un espectáculo en sí misma, ayudó a convertirla en arte, y al día de hoy son muchos los artistas de la magia y el ilusionismo que rinden merecido culto y homenaje a sus enseñanzas y su recuerdo.

Harry Houdini

Harry Houdini

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