Cultura

La Princesa Paca emociona a nieto de Rubén Darío

Aseguró que la película es una obra bien trabajada, amorosa, de muchos sentimientos, que representa ese amor que duró toda la vida

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La Princesa Paca |

Redacción Central |

Como una obra amorosa y de muchos sentimientos calificó Rubén Benito Darío Salgado, nieto del Príncipe de las Letras Castellanas y Francisca Sánchez, la película La Princesa Paca, que narra su historia de amor.

En entrevista a tu Nueva Radio Ya, aseguró que lo que más lo emocionó fue el sufrimiento del amor, “de ese amor que duró toda la vida. La vida que duró de Rubén, y el tiempo que estuvo con Francisca”.

A continuación, compartimos las declaraciones a la periodista Arlen Hernández:

Arlen: Esta mañana de martes 18 de abril, tenemos el gusto de conversar con don Rubén Benito Darío Salgado, quien es un hombre de mirada profunda, sublime, tímido y amoroso.

¿Cómo llega esa obra cinematográfica La Princesa Paca, tanto tiempo después de la vida y obra de Rubén?

Bueno, La Princesa Paca es una obra bien trabajada, bien amorosa, de muchos sentimientos, de parte de Rosa Villacastín, quien es mi prima y es nieta de Francisca Sánchez.

Se respetó mucho la obra de Villacastín, en el guión en que se basó la película La Princesa Paca. Se muestra el sufrimiento de mi abuela Francisca Sánchez del Pozo, ya que por las condiciones sociales que imperaban en esa época, no se aceptaban las relaciones “extramatrimoniales”, porque se entiende que son una ofensa a Dios.

Y siempre Arlen, como te he dicho que los pecados que el Señor perdona, son los pecados del amor, que son en definitiva, los pecados de la carne.

Recordemos que San Juan dice: “El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. El Señor se hizo carne y con todos los sufrimientos que tiene la carne.

Arlen: ¿Don Rubén, qué fue lo que más le emocionó al ver la película?

Bueno… en una parte se me humedecieron los ojos… el sufrimiento del amor, de ese amor que duró toda la vida. La vida que duró de Rubén, y el tiempo que estuvo con Francisca.

Rubén, era cocinero, preparaba varias comidas, y le enseñó a Francisca a preparar los frijoles rojos al gusto de él.

Arlen: Hay una parte en la película donde sale su papá. ¿Cómo se sintió cuando salió esa imagen?

Con los ojos llenos de lágrimas, miré en una recepción a mi padre Rubén Darío Sánchez “Güicho”, siendo niño y abrazado por la condesa, La Condesa de Pardo Bazán, en señal de apoyo.

La Condesa de Pardo Bazán, fue una gran feminista. Y ella sintió el rechazo de la sociedad machista de ese tiempo en España, y ella misma lo dice hoy en la película: el problema que yo tengo es que yo pienso mejor que los hombres, escribo mejor que los hombres, y a ti Paca, que eres una madre soltera, vos y yo estamos excluidas de esta sociedad.

No me aceptan en la Academia de España pero voy a luchar y sé que algún día voy a triunfar. Entonces en esa sociedad fue en que triunfó el amor para toda la vida de Darío y Francisca.

Incluso, me golpea a mí, cuando la mamá de mi abuela Francisca, le pega una bofetada, al decirle que está embarazada y que ella va seguir a Rubén. Yo sentí como que me la estaban pegando a mí en la vida real. Yo lo sentí y estaba siendo solidario con mi abuela.

Al igual que decía Ernesto Che Guevara: “Y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo.

Arlen: ¿Qué piensa del actor que interpreta a Rubén Darío en la película?

Rubén Benito Darío Salgado, nieto del Rubén Benito Darío Salgado

(Con sonrisa traviesa). Volvemos otra vez a las cuestiones sociales y raciales. Lo pintan muy moreno. A veces somos café con leche, y a veces somos más café y menos leche. Pienso yo que Darío lo pusieron un poco cargadito de café. Sin ofender.

Quiero darte las gracias por haberme traído la película, la que estuve viendo con las nietas. Y con el rabo del ojo volvía a ver a mi nieta Cecilia Alejandra, a quien se le ponían los ojos aguados, en algunos momentos.

En esa muestra de amor en La Princesa Paca, que es de ese tiempo y de estos tiempos que estamos viviendo más intensamente, cuando vemos que hay países que están desatando guerras contra otros, y como decimos al mal tiempo hay que ponerle buena cara.

Arlen: ¿Se asustó con las imágenes fuertes de sus dos abuelos en la cama?

No, porque pienso que no estaban pagando ninguna promesa, no están de rodillas ni golpeándose el pecho para San Jerónimo… estaban haciendo el amor. Yo aplaudo esas escenas. Rubén era un hombre ardiente y lo demostró toda su vida. No, nos rasguemos las vestiduras Arlen, tomémoslo con naturalidad.

Arlen: Don Rubén en esa película se pone de manifiesto el español culto que hablaba Darío.

Mi nieta Alejandra me decía: Papá pero Darío no hablaba ese español. Yo le respondí: no es que él hablara como los españoles sino es el español culto que el cultivó por decirlos así, ah, durante toda su vida desde chiquito, entonces es el español que él habló desde que escribió los primeros versos.

Por ejemplo: Si este libro se perdiese,

Como suele suceder,

Suplico al que me lo hallase

Me lo sepa devolver.

Y si no sabe mi nombre

Aquí se lo voy a poner: Rubén Darío.

Es un español intelectual, pensante y que se expresaba de alguna manera en la poesía. Como dice Jorge Luis Borge, Rubén Darío suavizó el español y se muestra en uno de los más emblemáticos de Rubén Darío, en que dice: Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda, espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!.

Darío, no emplea la “ñ” para referirse a España sino “Hispania”, y es así como el hala las palabras y las suaviza de alguna manera.

Arlen: ¿Cuéntenos Don Rubén, qué le ha dicho su prima Rosa Villacastín, sobre el resultado que ha tenido esta obra cinematográfica?

Me ha comentado que ha tenido un gran éxito entre la juventud española. Pienso que esa aceptación que tuvo en España, a que la obra muestra la discriminación de ese tiempo, como la bofetada a Francisca de su mamá.

Arlen: ¿Don Rubén, después de tanto tiempo Darío sigue siendo noticia en el mundo, por qué cree usted?

La verdad es que Darío vivió su fama. Muchas veces las personas viven su fama después de muertos, Darío, la vivió tanto cuando vivió en España, Chile, Argentina y otros países, porque siempre fue querido por todos los intelectuales, la poeta chilena Gabriela Mistral, fue una de ellas.

Arlen: ¿Cuál es su mensaje para quienes llevan a Rubén Darío en su corazón?

Pienso que Nicaragua tiene un culto permanente a Rubén Darío, y los extranjeros que llegan a estas tierras se percatan de eso. Muchas gracias por la amabilidad con mi familia y conmigo en todos estos años.
mem/ele

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