Cultura

El aislamiento de los Yanomami

Varios grupos mantienen contacto visual solo con aviones que vuelan sobre sus espacios

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Las fotos aéreas que demuestran que la tribu yanomami del Amazonas sigue aislada del mundo exterior | BBC

Oliverio Celaya |

Una de las comunidades más aisladas del mundo son los Yanomami en el Brasil, que no tienen contacto con el mundo exterior.

Un reciente reporte de prensa, señala a esa comunidad como una de las comunidades más aisladas del mundo. Señalan esas fuentes que dichos grupos (tres en particular) solo tienen contacto visual, mediante aviones que pasan por sobre sus cabezas.

Para asegurarse de que se mantengan así, en su mundo, las autoridades brasileñas y grupos conservacionistas realizan vuelos esporádicos por la zona. Los intentos por localizarla habían fracasado y se temía que habían entrado en contacto con lo que parece ser su peor enemigo: la minería ilegal.

Sin embargo, en septiembre pasado los volvieron a localizar, muy cerca de la frontera con Venezuela.

Sarah Shenker, de la organización Survival International confesó a periodistas británicos que esas son buenas noticias porque pudieron ver que están bien.

Agregó que al fijarse en las fotos aprecian que cada rectángulo corresponde a una familia. Por lo que dedujeron que ahora hay dos familias más.

Pero los Yanomami viven en un territorio en el que hay una fuerte actividad de minería ilegal, que contamina los ríos, acaba con los animales y crea confrontaciones con los indígenas.

Además, los mineros llevan enfermedades -como malaria y gripes- que según los expertos pueden hacer desaparecer a una comunidad entera.

Aclaran los activistas, que si los Yanomami entran en contacto con los mineros, sería una catástrofe. Esta comunidad esta a unas cuantas decenas de kilómetros de distancia de mineros; lo que no es mucho.

Tales comunidades aisladas, no parecen tener ningún interés por entrar en contacto con otras formas de vida humana. Aunque para Shenker, el contacto con mineros es prácticamente inevitable.

Los yanomamo o yanomami (también llamados yanomamö o yanomami), son una etnia indígena americana dividida en tres grandes grupos: sanumá, yanomam y yanam.

Aunque hablan lenguas diferentes, se entienden entre ellos. Se denominan también la nación yanomami. Habitan principalmente en el estado Amazonas (Venezuela) y en los estados brasileños de Amazonas y Roraima.

Apuntan estudiosos a que la razón por la que en muchos idiomas se conocen como yanomami se debe a que fueron los salesianos de origen italiano los que se encargaron de las misiones católicas en la región de los yanomamos.

De ahí que en italiano el plural de yanomamo es yanomami. Así el padre Cocco, misionero italiano que pasó muchos años viviendo entre los yanomamos, los señalaba con este nombre y no con el plural en italiano.

Varios investigadores están de acuerdo que los yanomamos tienen un origen poligénico, y que no son el resultado de la fusión de diferentes etnias de orígenes heterogéneos.

Aclaran que alrededor de 20 mil individuos que integran los Yanomami viven desperdigados por la selva tropical, en aldeas separadas por muchos kilómetros de tierra deshabitada.

Señalan que el 70 por ciento de esta población ocupa el sur de Venezuela, en el estado Amazonas mientras que el resto se distribuye por zonas adyacentes a Brasil, en concreto en una zona que comprende parte del estado de Roraima y del Amazonas.

Las comunidades Yanomami se concentran en la zona de la cuenca del río Mavaca, en los afluentes del Orinoco, en la Sierra Parima.

A pesar de que los contactos del pueblo yanomami con la sociedad dominante se iniciaron hace más de dos siglos, a consecuencia de la colonización de los portugueses en el Amazonas y el Río Negro, estos permanecieron relativamente aislados en territorios de refugio, hasta mediados del siglo XX (década de los cincuenta).

Para esa época comenzaron contactos más directos y permanentes con población no indígena. Expertos antropólogos como Jacques Lizot y otros autores afirman que los Yanomami migraron de la zona entre Río Blanco y el Río Negro en Brasil, y de alguna manera se refugiaron en un territorio más seguro como la Sierra Parima.

Es un territorio o cadena montañosa entre Venezuela y Brasil. Tras este asentamiento se dieron ciertas condiciones para que la población Yanomami creciera numéricamente y se expandiera hacia ciertas zonas del Alto Orinoco y sus afluentes.

Una de las costumbres más curiosas y primitivas de esta etnia es la práctica del canibalismo endogámico como ritual sagrado: en una colectiva ceremonia funeraria se comen las cenizas de los huesos de su pariente muerto.

Creen que en los huesos reside la energía vital de la persona fallecida y que al ingerir sus cenizas la reintegran al grupo familiar.

El tema de los yanomamis es recurrente para muchos investigadores, y ahora tratan de preservarles sus deseos de estar aislados del mundo circundante.
mem/rfc

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