Cultura

Saldrá a la venta colección de discos de Bob Dylan

La obra “Las cintas del sótano” la integran una veintena de canciones hechas con un grupo de amigos en 1967

The Basement Tapes
Bob Dylan and The Band - The Basement Tapes |

Redacción Central |

Bob Dylan editará su séxtuple colección de discos que incluye 138 canciones donde recrea casi medio siglo de acontecimientos con gran vitalidad, junto a compañeros queridos con los que conformaban un equipo de jóvenes que grabaron su trabajo sin grandes recursos técnicos, mientras escuchaban a The Beatles.

El objetivo del material es recordar tiempo pasados  para tener presente a los niños que fueron y grababan las cintas en un sótano de ahí el nombre The Basements Tapes Complete, con una grabadora Uher de bobinas con 4 entradas y con cuatro micrófonos.

Durante la primavera y el verano de 1967, en el sótanos de su casa se reunían para grabar ,el grupo integrado por sus vecinos: cuatro canadienses, un granjero de Arkansas que vestían como sus abuelos y Dylan, quienes se  aburrían con los hippies, rechazaban el LSD y preferían el vino a la marihuana.

Según Dylan – en la actualidad de 73 años de edad-  la música que contiene ese cofre alude a un tiempo remoto, cuando éramos pequeños y justifica mi apego a ese período de nuestras vidas porque sólo trayendo al presente esos momentos lograremos sobrevivir.

La casa había sido adquirida por el artista  y vivió allí con su esposa una joven judía como él, con quien se había casado en secreto y con la que tuvo cuatro hijos, dos de los cuales nacieron en la época de las canciones del sótano.

Entre los momentos importantes de aquel recinto, el cantante recuerda una mesa de billar, una piscina y una copia de su película favorita, así como una Biblia y las obras completas de Shakespeare que permanecían abiertas en una silla y de las que el músico copiaba para escribir sus canciones.

Allí estaba encerrado el recuerdo de sus ancestros muertos y de su poodle Hamlet que acompañaba a Dylan en las grabaciones y lo entretenía al posar con sombrero para un fotógrafo conocido a quien se lo regaló con el tiempo porque él tenía a Buster, un San Bernardo.

La colección de canciones son lamentos de chaparral, baladas, blues, jigas irlandesas, polcas afrancesadas, chansons de luto, así como chascarrillos de borracheras, narraciones de cabaret, maldiciones de esclavos, tonadillas de frontera y cantos de marineros.

El cofre abarca numerosos temas entre los que sobresalen el escenario intergeneracional y poliétnico del período, el folk que tocaban los inmigrantes en los barcos, en tanto los europeos escapaban de la miseria y el hambre con sus talking-blues.

Las canciones no son todas de Dylan, pero pese a que agrupa números de un elenco de músicos conocidos como John Lee, Pete Seeger  y de otros artistas de música popular que rescata del pasado, la colección tiene coherencia.

La obra, un álbum con letras que el músico escribió en 1967, a las que no les puso música fue hallado por él mientras ordenaba su casa y entregado a un amigo que se encargó de reclutar a un grupo importante de artistas que le pusieron música al cuaderno que sale a la venta el 11

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